Si puedes tener una piscina en tu ‘urba’, con el calor que nos va dejando el cambio climático, bañarte no sólo es un modo de refrescarte. El agua es un (otro) signo de riqueza y sobre todo de separación de los pobres
Si puedes tener una piscina en tu ‘urba’, con el calor que nos va dejando el cambio climático, bañarte no sólo es un modo de refrescarte. El agua es un (otro) signo de riqueza y sobre todo de separación de los pobres
¿Y si David Pérez quiere dedicar el local que usaba Radio Enlace a construir un ático para consolar a la desconsolada Ayuso, a la vez que molesta un poco más a los rojos piojosos del distrito? ¿Acaso no sería bonito tener en el barrio a Isabel la Caótica?
En sus reclamaciones, las trabajadoras de la educación infantil en Madrid son matemáticas: que baje la ratio de niños (niños/clase), que haya dos (2) y no una (1) educadora por aula. En cambio, quienes tendrían que darles soluciones, todas las administraciones, les suelen responder con poesía: vocación, amor por los niños
En Madrid tenemos una versión cutre de la inteligencia artificial. Llamémosla ‘inteligencia ayusil’. Le hemos dado el poder para que gestione nuestro mundo, y así lo estamos sufriendo. Por ejemplo, en nuestra zona de su imperio, importan sobre todo tres cosas: Madrid Nuevo Norte, el Hospital Enfermera Isabel Zendal y el circuito MadRing
En este juego de las sillas del capitalismo y la vivienda hay algunos que están aún más abajo, que no pueden correr más, que ya no bailan. Y terminan viviendo en autocaravanas, a veces incluso en coches, en chabolas o en bajos inundados de humedad por los que tienen que pagar cientos de euros
Hoy, cuando los beneficiarios de la desmemoria vienen a los barrios a asustar para llevarse el voto del miedo, está bien recordar que la democracia la trajeron a España los de a pie, los costaleros de la democracia
Cada vez que cierra un quiosco de prensa —apenas quedan una docena en Hortaleza— se pierde todo ese espacio de nuestras vidas, se evapora otro territorio donde compartir algo, nos encerramos un poco más con nuestras pantallas
Si no entendemos ese funcionamiento circular de empresas y partidos de derechas cuyo sistema mueve dinero como la única sangre que conocen, no comprenderemos por qué hacen cosas tan absurdas como meter un circuito de Formula 1 en medio de bloques de pisos
Perseguir a las asociaciones vecinales o a la radio del distrito, asfixiarlas económicamente o negarles todos los espacios se parece bastante a lo que el concejal David Pérez describe como síntomas de lo que llama la “captura autocrática” que amenaza a la democracia
Con las galletas en la bolsa, recordé cuando era pequeño e iba con mi madre a los mercados, donde el pollero te conocía por tu nombre; donde, para terminar antes la compra, pedías la vez en los ultramarinos, mientras que tu madre compraba en la frutería
Hortaleza supera hoy las 200.000 personas. Metrópolis que empezó a crecer cuando Madrid la ingirió en 1950, junto a otro pueblo, Canillas, entonces un municipio que alcanzaba hasta Ventas y Pueblo Nuevo, pero que ahora ni siquiera tiene distrito propio
Si estos tiempos son borrosos es porque se empeñan en llenarlos de fango. Una de las maneras más eficientes de conseguir eso es borrando el pasado: para que nadie recuerde, para que nadie sepa
Ayuso se quería disfrazar de piloto de Fórmula 1 para su colección de ‘outfits’ y exigió traer un Gran Premio a Madrid. Almeida se puso manos a la obra, no se enfadase la señorita, y a base de chequera al final tenemos Fórmula 1
Ahora el señor Emiliano sería reponedor en un híper de los que han arrasado el comercio local en el barrio, y en su tienda dormirán inquilinos en el mostrador, junto a la báscula, o en las estanterías, entre el pan y los bollos
¿Cómo pueden decir los vecinos de alrededor que oyen algo del tecno sutil que destilan estas fiestas? Dicen que quieren dormir, ¡dormir, en una ciudad excitante como es Madrid! Pero ¿qué quiere esta gente?