Como le ocurriera al Fénix, el ave de la mitología griega, la Cabalgata de Hortaleza tuvo que renacer este año hasta tres veces. Y es que, a base de creatividad, esfuerzo y trabajo colectivo, a los hortalinos y hortalinas no hay quien nos pare.

Como cada año, el curso cabalgatero empieza al acabar el verano. Nubes negras amenazaban la realización de nuestra cabalgata al modo tradicional, el que todas conocemos y con el que nos sentimos cada vez más cómodas. Así que, a exprimir los cerebros, la solución la encontramos en Grecia: una cabalgata maratoniana en la que nuestros Reyes Magos recorrerían 42 kilómetros. Podrían visitar cada rincón del barrio, a los que habitualmente no llegamos: Las Cárcavas, Manoteras, Valdebebas, Sanchinarro… Y sin bajarse del balcón, que durante tantos meses fue el símbolo de unidad y lucha.

«Nada de cabalgata recorriendo las calles», nos imponen desde la Administración. Esta decisión nos causó mucha decepción y enfado. Estamos convencidos de que la pandemia ha hecho a la ciudadanía mucho más sensata que las normas que nos regulan, pero esa es otra historia.

Continuamos todos los miércoles en interminables sesiones telemáticas donde de nuevo el trabajo colectivo volvió a dar sus frutos. Con las neuronas a tope, trasladamos a sus majestades a nuestro parque emblema el Claruja. Allí donde tradicionalmente todas las asociaciones participantes nos juntamos el sábado antes de la cabalgata y nos vamos contagiando de ilusión por el día que se acerca. Este año hemos añorado, entre otros, el chocolate caliente de Villa Rosa, los talleres de Amejhor y de las AMPA de los coles, y a Radio Enlace dando color a todo.

La idea era que 'el Claruja' se transformara en un bosque mágico, pero, frente al supuesto efecto llamada, trasladamos a nuestros elfos al auditorio

La idea era que el Claruja se transformara en un bosque mágico, donde los niños y niñas recorrieran el parque encontrándose con elfos, hadas y, por supuesto, con Melchor, Gaspar y Baltasar, que estarían esperando las cartas. Pero no, la magia no era tan poderosa frente al supuesto efecto llamada que surtiría y sus consiguientes aglomeraciones: nueva desilusión.

Vuelta a empezar. El auditorio Pilar García Peña cumplía todos los requisitos, así que trasladaríamos a nuestros elfos y hadas. Misión complicada a tres semanas vista. El auditorio es un lugar totalmente infrautilizado y que el 2020, salvo por el cine de verano, se lo pasó en total soledad, como prácticamente todos los años. Nuestra idea se iba a desarrollar en un espacio encantado y verde y había que retomarla en un erial lleno de cemento.

El auditorio Pilar García Peña se llenó de duendes y seres mitológicos la tarde del 5 de enero. JULIA MANSO

Pero conseguimos revivirlo y nosotros, reconvertidos en organizadores de eventos. Y nos pusimos a hacerlo, desde la reserva de entradas, la seguridad (este año con protocolo extra), la decoración del auditorio y el espectáculo en sí mismo. Todo en tiempo récord. Y lo conseguimos. Congregamos a dos mil personas en cuatro turnos, y los que no pudieron acercarse lo pudieron ver por streaming y oír en la radio,… nuestra Radio Enlace, por supuesto. Y cumplimos nuestro objetivo: cientos de sonrisas en los niños y niñas, visibles incluso a través de las mascarillas. Los Reyes Magos habían llegado a Hortaleza y, casi, como estrellas del rock.

Se ha demostrado, una vez más, que la fuerza de la unión y la organización colectiva son insuperables. Lo hicimos aquella vez, cuando alguien en su afán mercantilista y privatizador decidió que las cabalgatas populares eran despreciables y escasas en excelencia. Lo hemos vuelto a hacer ahora que los tiempos duros amenazan hasta la gestión de la alegría y la vida en barrios y ciudades.

En aquellos momentos en los que la Cabalgata Participativa tuvo que luchar contra el engendro oficial de marcas y dinero malgastado, tuvimos que montar nuestras carrozas debajo de un puente, a la vera de la M-40, protegidos allí de manera precaria del frío y la lluvia. Hoy el puente han sido las vecinas y vecinos de Hortaleza, con su respaldo y apoyo, con su asistencia responsable y con sus infinitas gracias transmitidas en el mismo acto y a través de las redes sociales.

Congregamos a dos mil personas en cuatro turnos, y los que no pudieron acercarse lo pudieron ver por 'streaming'

Ya nadie cuestiona cuál es la cabalgata del barrio de Hortaleza, pues solo hay una, la genuina, la de toda la vida, hecha con su ingenio , su creatividad y sus propias manos por vecinas y vecinos del barrio convencido de que la fuerza de la organización colectiva mantiene un potencial transformador enorme.

Una vez más, estamos demostrando que juntos podemos, como decía la famosa frase. AMPA de colegios, asociaciones vecinales y el resto de las entidades culturales y sociales que componen la plataforma que organiza la Cabalgata de Hortaleza formamos un tejido único en el barrio, y probablemente en la ciudad. La cabalgata está hecha por y para el barrio, y el año pasado tuvimos el reconocimiento y fue declarada «evento de especial interés» la Cabalgata de Hortaleza.

Así que un mensaje final: ni pandemias ni privatizaciones ni cualquier otra ocurrencia podrán con nosotros.

La magia que creó la Cabalgata Participativa 2021 y la ilusión de los asistentes protagonizaron la Noche de Reyes. ÁNGEL SÁNCHEZ

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