El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este miércoles la “retirada definitiva” de los aparcamientos disuasorios de Mar de Cristal, en Hortaleza, así como los de Tres Olivos y Aravaca, con los votos a favor de los partidos del gobierno municipal, PP y Ciudadanos, además de los de Más Madrid y el PSOE, quienes llevaban la proposición. Vox se ha abstenido.

Esta decisión del Pleno municipal llega solo un día después de la suspensión del Plan de Aparcamientos Disuasorios del Ayuntamiento hasta valorar su eficacia. La noticia ha corrido como la pólvora por Hortaleza, como por los otros barrios movilizados, que la han celebrado como una gran victoria vecinal.

El alcalde, José Luis Martínez-Almeida (PP), ya lo había avanzado el pasado martes en un acto, pero la confirmación llegó al Pleno de Cibeles, donde el propio equipo de gobierno impulsor de estos parkings disuasorios ha votado a favor de la suspensión del programa, a instancias de Más Madrid y el PSOE. La proposición de Más Madrid hacía referencia solo a Tres Olivos, pero se ha aceptado una transaccional de los socialistas para incluir Mar de Cristal y Aravaca.

El delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante (PP), ha señalado que su gobierno no es “sectario” y escucha a los vecinos, que llevan como en el caso de Hortaleza año y medio organizando todo tipo de protestas, pero sobre todo parece haber pesado la constatación de que dos de los aparcamientos ya inaugurados, Fuente de la Mora y Pitis, en Fuencarral, están prácticamente vacíos. A lo sumo media docena de coches aparcados a diario, a pesar de que el Ayuntamiento llegó a ponerlos “gratis total” hasta octubre y buzonear información en su entorno.

600 VEHÍCULOS AL MES

Carabante ha culpado del fracaso de los parkings a Ahora Madrid, ya que el Plan de Aparcamientos Disuasorios fue aprobado en 2016, aunque precisamente el de Mar de Cristal, o los de Aravaca y Tres Olivos, no figuraban entre los 12 emplazamientos originales. El edil ha señalado que el estudio de demanda de Fuente de la Mora preveía “600 vehículos al día”, pero en realidad han sido “600 al mes”.

Falta ahora por contrastar si la alternativa que desgranó Almeida el martes, consistente en formalizar acuerdos con centros comerciales, como ya han hecho en Isla Azul, para utilizar parte de su aparcamiento como disuasorio, podría extenderse a Gran Vía de Hortaleza, que también tiene una planta subterránea cerrada habitualmente.

Más Madrid califica el fracaso de los parkings como una "autoenmienda" a la política de movilidad del actual Ayuntamiento

La concejala de Más Madrid, Esther Gómez, que ha felicitado a los vecinos por su movilización, ha ironizado con que en la legislatura pasada no pensaron en que una pandemia iba a llegar e impulsar el teletrabajo, pero “eso lo tenían que haber tenido en cuenta ustedes”, ya que se hicieron algunos estudios en plena pandemia. Gómez también ha criticado que “no son aparcamientos disuasorios los que se introducen tres kilómetros en la ciudad”, como el de Mar de Cristal, que están en “el centro de Hortaleza, en una zona donde lo que hace falta es una biblioteca y un parque”. La portavoz del grupo, Rita Maestre, ha calificado la situación como “autoenmienda completa a su política de movilidad”.

GRAN ALEGRÍA EN LA PLATAFORMA

Desde la Plataforma contra el Parking de Mar de Cristal, que lleva año y medio movilizada para detener el proyecto en Hortaleza, recibían con alborozo la noticia, con un “hemos ganado”, pero como señalan en su cuenta de Twitter, “no vamos a parar de luchar hasta que se suspenda definitivamente el plan de macro aparcamientos”, y seguirán “dando guerra” para conseguir la biblioteca que proponían como alternativa en el solar.

Ya ayer, con las primeras noticias de la paralización, recordaban que la movilización de Hortaleza ha sido total desde que las primeras noticias saltaron en octubre de 2019: concentraciones ante la Junta, dos manifestaciones a las que se sumaron centenares de vecinos, dos meses montando mesas informativas para recoger más de 6.000 firmas en contra, actividades culturales en la parcela y coordinación con otros barrios, además del último paso, una denuncia ante el Parlamento Europeo presentada la semana pasada.

La alegría se suma a la retirada, esta misma semana, de Iberdrola de la parcela contigua al colegio Juan Zaragüeta, otra reivindicación que se había sumado a la Plataforma Contra el Parking de Mar de Cristal, integrada por una treintena de colectivos del barrio y apoyada por Greenpeace y Ecologistas en Acción.

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