Aparte de ser mujeres, ¿qué tienen en común una escritora ucraniana fallecida a principios del siglo XX, una cantante de soul afroamericana, una maestra hortalina, una piloto de automovilismo, una periodista y diplomática española, una filósofa veneciana del siglo XVII, una escritora española que escribía las obras que firmaba su marido, una ex ministra socialista fallecida prematuramente y una mujer de origen humilde que murió con 107 años?

Parece una pregunta-reclamo, uno de esos ciberanzuelos tan de moda actualmente para captar lectores. No pretende serlo.

Todas estas mujeres –Lesya Ukrainka, Aretha Franklin, Miguela del Burgo, María de Villota, Isabel Oyarzábal, Elena Cornaro, María Lejárraga, Carme Chacón y Josefa Arquero– destacaron de una u otra manera en el ámbito en el que trabajaron; algunas fueron pioneras, precursoras o defensoras del movimiento feminista y otras fueron simplemente mujeres, pero el empeño, los desvelos y la lucha de todas ellas alumbró el camino para que otras pudieran emprender el suyo. Y hoy sus nombres lucen en placas de plazoletas, calles, paseos, jardines, glorietas e instituciones del distrito de Hortaleza.

Inauguración del Paseo Miguela del Burgo el pasado mes de junio. PHOTOLEZA

PROPUESTAS DIVERSAS

No en todos los casos ha sido una tarea fácil. La sequía de nombres femeninos en el callejero urbano es un reflejo más de la exclusión histórica de la mujer en la vida pública. Iniciativas de diferente índole han promovido en nuestro barrio la elección de estampar el nombre de estas mujeres en el mapa distrital.

En el caso de María Lejárraga, fueron la Dirección General de Bibliotecas en colaboración con la Alcaldía del Ayuntamiento de Madrid quienes decidieron asignar su nombre a la biblioteca del centro cultural Sanchinarro.

El barrio de Las Cárcavas cuenta desde el pasado marzo con el nombre de Aretha Franklin a raíz de una propuesta de la Mesa de Feminismos del Foro Local de Hortaleza

El barrio de Las Cárcavas cuenta desde el pasado marzo con el nombre de Aretha Franklin a raíz de una propuesta de la Mesa de Feminismos del Foro Local de Hortaleza, y Josefa Arquero tiene ya su jardín gracias a la propuesta llevada al Pleno del distrito por la asociación Danos Tiempo.

La denominación de Lesya Ukrainka a la pequeña glorieta situada frente a la embajada de Ucrania parte de la propuesta de esa embajada de bautizar la intersección con el nombre de un personaje célebre ucraniano.

NECESIDAD DE ACUERDOS

Si una acude a la Wikipedia para indagar acerca de Lesya Ukrainka, descubre que fue “una de las escritoras más famosas de la literatura ucraniana” y que se considera “un símbolo de la lucha y fuerza de voluntad”.

Parecen estos suficientes atributos para merecer el nombre de una plaza y, sin embargo, como afirma Yolanda Peña, ex vocal portavoz de Ahora Madrid en Hortaleza, “requirió negociación”. En palabras de Yolanda, “el primer nombre propuesto por la embajada fue el de Taras Shevchenko, un renombrado escritor ucraniano del siglo XIX.

Ante la insistencia del grupo municipal Ahora Madrid de compensar el desequilibro del nomenclátor callejero y elegir en su lugar a una mujer para nombrar la glorieta, se optó por enviar al Área de Cultura del Ayuntamiento, órgano que decide en última instancia la denominación de las calles, ambos nombres separados por un guion. Se denegó. Finalmente, el nombre de Lesya Ukrainka fue aprobado en el Pleno municipal con la presencia del embajador”.

NUEVE GRANDES MUJERES

Con ella, son nueve los nombres de mujeres que se han incorporado en los últimos años al callejero hortalino, nueve nombres que alivian en parte la invisibilidad femenina en el imaginario urbano.

Como en el caso de Josefa Arquero, la abuela de Hortaleza, y de María de Villota, a veces, lo excepcional de sus biografías, lo que hace que su memoria perdure a través de la historia, radica en su calidad humana por encima de triunfos profesionales y de medallas.

Inauguración del jardín Josefa Arquero el pasado mes de junio. PHOTOLEZA

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