Para las familias del colegio público Juan Zaragüeta de Hortaleza, la promesa fue como un regalo de Navidad tras un año de sinsabores. A mediados del pasado diciembre, el concejal delegado de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes (Ciudadanos), se comprometió a que el aparcamiento de la empresa Iberdrola, construido en una parcela municipal aledaña al centro escolar de la calle Tomás Redondo, estaría desmantelado a principios de año. Según la previsión del edil, cuando los escolares volvieran a clase después de Reyes, los 264 coches que estacionaban cada día frente a su patio se habrían esfumado.

Sin embargo, cuando los escolares regresaron a las aulas (muchos días después de Reyes por la gran nevada de la borrasca Filomena) los vehículos seguían ahí. Como una inocentada, el 28 de diciembre un juzgado madrileño suspendió de forma cautelar la orden del Ayuntamiento para que Iberdrola dejase vacía y libre la parcela antes del 1 de enero. De este modo, los trabajadores de la multinacional energética, que tiene su sede en el cercano parque empresarial de Cristalia, podrán seguir aparcando junto al colegio hasta la resolución definitiva del recurso presentado por Iberdrola contra la decisión del Consistorio respaldada por el Pleno municipal, que en septiembre aprobó una proposición del PSOE para cancelar “inmediatamente” la cesión de 6.500 metros cuadrados a la empresa a cambio de 120.000 euros anuales.

“Hemos defendido nuestro derecho”, argumenta una portavoz de Iberdrola a este periódico, recordando que la autorización firmada el 11 de marzo de 2020 por el Área de Desarrollo Urbano que dirige el concejal Mariano Fuentes establecía que la cesión de la parcela sería durante doce meses, con opción a prorrogar el acuerdo hasta cuatro años.

“Hemos defendido nuestro derecho”, argumenta una portavoz de Iberdrola para justificar el recurso de la empresa para salvar su aparcamiento

El parking privado de Iberdrola abrió sus puertas el pasado 21 de septiembre, y lo hizo desoyendo al propio Ayuntamiento, porque aquel mismo día se pidió a la multinacional que modificase su proyecto para distanciar los vehículos del colegio. De esta manera, se pretendía retrasar la puesta en funcionamiento del aparcamiento tras la indignación que su construcción provocó en la comunidad educativa del Juan Zaragüeta, que había reclamado la parcela como zona de esparcimiento para los escolares.

En eso se convertirá el terreno, que es de uso deportivo, cuando Iberdrola desmantele su parking. El Ayuntamiento ha reservado una partida presupuestaria para construir allí áreas de juegos y pistas deportivas, aunque el proyecto ha quedado postergado sin fecha por el recurso de la multinacional. “Mientras nuestros alumnos siguen teniendo sus recreos en corralitos con espacios reducidos, Iberdrola sigue aparcando cómodamente y contaminando nuestro entorno. Vergüenza debería darle”, se podía leer el pasado 4 de febrero en un mensaje publicado por el colegio Juan Zaragüeta en Twitter.

UN DESENLACE CON SUSPENSE

El Ayuntamiento de Madrid ha vuelto a poner una fecha para que Iberdrola abandone la parcela del aparcamiento: el próximo 11 de marzo, cuando finaliza “el periodo autorizado de ocupación provisional”. Así se lo ha comunicado Mariano Fuentes al colegio mediante una carta donde el responsable de Urbanismo releva que su departamento ha denegado la solicitud de la empresa para prorrogar la cesión de la parcela hasta 2024.

Sin embargo, Iberdrola no pretende desmantelar su parking hasta que se lo ordene un juzgado. La multinacional ha recurrido la denegación de prórroga del Ayuntamiento y ha solicitado que se tramite conjuntamente con el anterior recurso que suspendió el desalojo de enero. Además, pide medidas cautelares para evitar el desmantelamiento del aparcamiento el 11 de marzo. “Estos escritos se han presentado ante el Ayuntamiento, comunicándole que no puede efectuar actuación alguna sobre este tema, en tanto el juzgado de lo contencioso no resuelva la medida cautelar solicitada”, explican desde la energética.

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