La cubierta de la cancha deportiva de la calle Santa Adela, cerrada desde la nevada de Filomena en enero de 2021, fue demolida a primeros de junio tras recibir la Junta de Hortaleza un informe técnico que confirmaba que tenía daños estructurales y riesgo de derrumbe. Aunque hay intención de reponerla, su sustitución no está presupuestada. “La idea es rehacerlo, pero la Junta no tiene dinero”, afirman desde el Ayuntamiento. La solución pasa porque el área de Desarrollo Urbano, que ha costeado la demolición, lo incluya con cargo a remanentes.

El concejal presidente de la Junta de Hortaleza, Alberto Serrano (Ciudadanos), anunció en el Pleno de mayo que esta cancha corría riesgo de derrumbarse, lo que causó alarma entre la vecindad tras 16 meses reclamando soluciones: aunque la puerta estaba clausurada, los chavales seguían entrando a jugar al no existir un cartel que avisara del peligro. Los más pequeños, de hecho, caben entre los barrotes.

Como apuntó Serrano, los técnicos municipales inspeccionaron la de Santa Adela tras el paso de Filomena que echó abajo las cubiertas de otras pistas similares del distrito, como Machupichu y Villa de Pons, o las de pádel de los polideportivos Luis Aragonés y Hortaleza. “Estuvieron en observación hasta agosto”, dijo Serrano, refiriéndose al verano de 2021, y las grietas no avanzaron, pese a lo cual no estaba claro el riesgo, así que la Junta contrató una empresa cuyas conclusiones han terminado con la demolición.

MESES SIN NOTICIAS

En los últimos meses, la asociación de vecinos La Unión de Hortaleza estuvo recogiendo firmas para reclamar la reapertura de la cancha, además de pedir soluciones a la Junta, que “nos contestó el verano pasado por Whatsapp que estaba en revisión, y hasta hoy”, dice su vicepresidenta, Sonia San Andrés.

Lo cierto es que no existía señalización adecuada en las canchas que indicara el peligro -apenas un folio pegado en la puerta, que alguien quitaba, se defendió Serrano-, así que los jóvenes del barrio, hartos de esperar año y medio sin poder usarlas, entraban a jugar al básket o al balón en el único sitio sombreado del entorno. Los más pequeños, de hecho, caben entre los barrotes. “Es muy fuerte”, dice Sonia. “Soldaron la puerta, pero la gente no sabía que había peligro”, señala.

CANCHAS SIN ARREGLAR

En Hortaleza existen más pistas deportivas deterioradas, como denunció el PSOE en el Pleno de mayo, en el que presentó una proposición pidiendo un estudio del estado de conservación de las instalaciones deportivas básicas del distrito, así como la reparación urgente de las que presentan daños: fue aprobada por unanimidad.

El concejal de Hortaleza afirma que las canchas son vandalizadas por “odiadores de lo público”

Las canchas cubiertas de Villa de Pons y Machupichu, cuya techumbre también hubo que demoler tras Filomena, siguen cerradas y la obra parada, según Alberto Serrano debido a la falta de suministros a causa de la guerra de Ucrania. Las de pádel del polideportivo Luis Aragonés, cerradas hace 16 meses -como el pabellón y las piscinas de verano-, se van a arreglar “de manera inminente”, dijo a este periódico. En el pabellón del polideportivo Hortaleza, denuncian los usuarios, se estropeó hace cinco meses la máquina que eleva los telones que dividen el área de juego, y desde entonces no se pueden jugar deportes de equipo.

Serrano, que achacó la situación a un grupo de “odiadores de lo público” que vandalizan las instalaciones, también presumió de que, de 62 instalaciones, que haya cuatro con problemas es “un éxito de gestión”, además de enumerar las obras de mantenimiento en las instalaciones deportivas de Peonías y Cárcavas, así como los dos nuevos polideportivos de gestión privada previstos en Sanchinarro y Valdebebas.

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