La congregación religiosa San Vicente de Paúl no se resigna. Un año después de sucumbir su proyecto de macrogimnasio en la centenaria plaza de la Iglesia de Hortaleza, que habría supuesto la destrucción de edificios y bodegas en el único rincón del antiguo pueblo que se mantiene intacto, los Padres Paúles han presentado un recurso contencioso-administrativo en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid contra la declaración de Bien de Interés Patrimonial (BIP) de la Iglesia de San Matías, decretada por la Comunidad de Madrid el pasado mes de mayo.

Con esta declaración, la iglesia neomudéjar del arquitecto Enrique María Repullés, inaugurada en 1879, queda protegida contra “actuaciones que afecten al bien”, así como todo el entorno del templo, incluida la decena de edificios históricos propiedad de los Paúles. Hasta el año pasado, estos edificios, algunos con más de 150 años de antigüedad, iban a ser demolidos para construir un enorme gimnasio con más de 300 plazas de aparcamiento subterráneo gestionado por la empresa Ingesport, propietaria de la cadena Go Fit.

Tras el fracaso del gimnasio, los Paúles buscan un nuevo proyecto privado “rentable” en la plaza

La presión vecinal logró detener el proyecto. Tras años de litigios incluso en los tribunales, los promotores del gimnasio tiraron la toalla el pasado verano tras toparse con un informe desfavorable de la Comisión Local de Patrimonio. En octubre de 2020, el Pleno del distrito aprobó una proposición para reclamar a la Comunidad de Madrid que resolviera “con carácter de urgencia” la solicitud presentada por la Plataforma en Defensa del Casco Histórico de Hortaleza para proteger la plaza de la Iglesia. Apenas dos meses después, la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid confirmaba a este periódico que declararía BIP la iglesia de San Matías incluyendo en el ámbito de protección a los edificios de los Paúles que estuvieron condenados a la piqueta.

BUSCANDO NEGOCIO

Antes de que la Comunidad de Madrid aprobara la protección de este enclave, los religiosos ya mostraron sus reticencias a conservar estos edificios centenarios que durante años albergaron actividad parroquial. El pasado mes de febrero, los Padres Paúles rechazaron venderlos al Ayuntamiento porque prefieren un proyecto privado “más rentable”, según fuentes de la Junta Municipal de Hortaleza. El concejal presidente del distrito, Alberto Serrano, se reunió con representantes de la congregación para sondear la compra de los edificios. Semanas después, el edil fue invitado por los religiosos a visitarlos. Según Serrano, los inmuebles de la plaza de la Iglesia propiedad de los Paúles se encuentran «muy deteriorados, hechos polvo». Bajo esos edificios existen bodegas anteriores a 1936 que deben preservarse por ley.

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