Los promotores del macrogimnasio en la centenaria plaza de la Iglesia de Hortaleza han tirado la toalla. Ingesport, empresa propietaria de los gimnasios Go Fit, renuncia a este polémico proyecto que pretendía derribar una decena de edificios del casco antiguo, algunos anteriores a 1870, para levantar un complejo deportivo privado con 300 plazas de aparcamiento subterráneo. Con ese propósito, Ingesport había talado este año casi un centenar de árboles para facilitar las obras en la parcela, propiedad de la congregación religiosa de San Vicente de Paúl. La promotora anunció su retirada este pasado viernes, justo dos semanas después de toparse con el rechazo de la Comisión Local de Patrimonio de Madrid, y cuando la movilización vecinal contra el proyecto se había intensificado más que nunca.

¡Lo hemos conseguido!”, celebraba este viernes la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza tras conocer la noticia, que proclamaba una inesperada victoria cuatro años después de que el Ayuntamiento de Madrid, con el respaldo de Ahora Madrid y Partido Popular, aprobase el denominado Plan Especial de los Paúles, que permitía la construcción del macrogimnasio tras retirar la protección de la que gozaban los edificios más antiguos de la plaza de la Iglesia.

Desde entonces, la plataforma vecinal ha intentado por todos los medios, incluso en los tribunales, paralizar el macrogimnasio que amenazaba al único rincón de Hortaleza que no había cambiado nunca. Hace un mes, estos vecinos y vecinas emprendieron una activa campaña de comunicación conscientes de que lngesport ultimaba su proyecto para solicitar la licencia de obras. “Solo el rechazo masivo del vecindario podrá salvar el casco antiguo de Hortaleza”, aleccionaba la plataforma en una petición de firmas por internet. En apenas 24 horas lograron más de un millar de apoyos. En las últimas semanas, han recogido más de 2.500 firmas contra este proyecto tramitado con mucha opacidad por sus promotores. 

El temor de la plataforma vecinal no era infundado. A principios de julio, el adjunto a la presidencia de Ingesport, Alfonso Arroyo, confirmaba a Hortaleza Periódico Vecinal que su empresa ya había presentado un proyecto definitivo, elaborado con “altísima sensibilidad” respecto al patrimonio de Hortaleza, con el propósito de conseguir las ansiadas licencias de construcción.

El directivo de Ingesport, sin embargo, admitía que el macrogimnasio se llevaría por delante casi todos los edificios de la plaza de la Iglesia, entre ellos los más antiguos, que fueron desprotegidos en 2015 para desatascar este plan urbanístico. “Esos edificios están totalmente destruidos, son dos mierdas de edificios. Son edificios sin ningún valor que son dos cuadras, donde estaba el ganado”, dijo entonces Alfonso Arroyo.

Este verano, un directivo de Ingesport desdeñaba el valor de las construcciones más antiguas de la plaza de la Iglesia: "Son dos mierdas de edificios"

Según el representante de Ingesport, empresa que gestiona polideportivos municipales privatizados de Madrid como el de Vallehermoso, solo pretendían conservar la conocida Casa de los Curas (el único edificio que mantiene protección estructural) y “una bodega sin ningún valor”, en palabras de Arroyo, que calificaba su proyecto como “emblemático” y acorde con todos los requerimientos de la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid, que a finales de 2016 paralizó de forma cautelar la concesión de licencias al macrogimnasio para evitar “daños irreversibles” en el casco antiguo de Hortaleza.

En 2018, tras examinar el valor patrimonial y arqueológico de los edificios afectados por este plan urbanístico, el organismo dependiente de la Comunidad de Madrid pidió a los promotores que adaptasen su proyecto para preservar algunos elementos constructivos y las bodegas que recorren el subsuelo de la plaza de la Iglesia. Dos años después, el pasado 11 de julio, la propuesta definitiva de Ingesport llegó a la Comisión Local de Patrimonio de Madrid, aunque informó “desfavorablemente” sobre este proyecto que su promotor tildaba de “emblemático”. Según apuntan a este periódico fuentes de la Dirección General de Patrimonio, el gimnasio que pretendía construir Ingesport contenía “toda una serie de impactos negativos sobre el patrimonio histórico” de Hortaleza.

La Dirección General de Patrimonio no ofrece más detalles. “Las cuestiones sobre el contenido del proyecto rechazado corresponde contestarlas a los promotores”, aseguran desde el organismo. Este pasado viernes, Ingesport tampoco concretaba en su comunicado los motivos que habían provocado el rechazo de la Comisión Local de Patrimonio, y se limitaba a reprochar al organismo regional “un cambio de criterio” que “hace inviable la construcción del centro deportivo” privado.

“La inseguridad jurídica que se provoca por el cambio en las condiciones impuestas obliga a Ingesport, tras más de cuatro años de inversión y trabajo en el proyecto, a renunciar a la inversión. La compañía invertirá en otros proyectos en los que existan las garantías legales necesarias para poder desarrollar sus centros deportivos”, afirma la empresa, cuya propiedad se reparten el millonario Juan Abelló y Mutua Madrileña.

El gimnasio contenía “toda una serie de impactos negativos sobre el patrimonio histórico” de Hortaleza, apuntan desde la Comunidad de Madrid

La promotora del fallido gimnasio sostiene que su renuncia “supone una pérdida para el distrito de Hortaleza, uno de los más necesitados de equipamiento deportivo”. Desde la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza han recordado con frecuencia que Ingesport pretendía construir a tan solo 500 metros en línea recta de otro gran centro deportivo privado que languidece cerrado desde hace años.

Los Padres Paúles, impulsores del proyecto y propietarios desde 1896 de la parcela del macrogimnasio, mantienen su habitual mutismo y no han reaccionado públicamente a la espantada de sus socios. La congregación religiosa vació y abandonó hace dos años los edificios de la plaza de la Iglesia condenados a la piqueta, que durante décadas habían albergado la actividades parroquiales. Tras doblegar a Ingesport y ahuyentar a las excavadoras, la Plataforma en Defensa del Casco Antiguo de Hortaleza se ha fijado un nuevo objetivo: “proteger para siempre la plaza de la Iglesia, sus edificios centenarios y las bodegas subterráneas”.

Uno de los edificios centenarios de la plaza de la Iglesia que iban a ser derribados para construir el macrogimnasio. SANDRA BLANCO

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