El lunes 23 de marzo, la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid, a través de la Gerencia Asistencial de Atención Primaria, anunció en un comunicado de prensa que tenía previsto «reordenar la actividad asistencial de los centros de salud de la Comunidad de Madrid» para que parte de los profesionales sanitarios de la Atención Primaria se trasladen al gran hospital de campaña del Ifema.

Esta reordenación implica «priorizar la atención en centros de salud de referencia, según criterios geográficos y de demanda asistencial», así como «la atención telefónica de pacientes por coronavirus y la atención domiciliaria de estas personas y pacientes crónicos que precisan asistencia en su domicilio».

Además, la Gerencia del SUMMA 112 anunciaba también que, desde el sábado 22 de marzo, dejan de funcionar temporalmente los Servicios de Urgencias de Atención Primaria (SUAP), entre ellos el del centro de salud Mar Báltico (con entrada por la calle Liberación).

Desde el 22 de marzo, dejan de funcionar temporalmente los Servicios de Urgencias de Atención Primaria del centro de salud Mar Báltico

Por tanto, en caso de urgencia durante la noche o los fines de semana, no hay que acudir a los ambulatorios que ofrecían estos servicios, sino permanecer en el domicilio y llamar por teléfono al 112, donde el SUMMA cuenta con 28 UVI móviles operativas (soporte vital avanzado) y 38 Unidades de Atención Domiciliaria para atender las necesidades asistenciales de la población madrileña.

REORGANIZACIÓN DIARIA DE LA ASISTENCIA DE ATENCIÓN PRIMARIA

Así, desde el lunes 30 de marzo, la Gerencia Asistencial de la Atención Primaria reorganiza a diario la asistencia de los 430 centros de salud y consultorios locales de la Comunidad de Madrid, que se puede consultar en la sección de la página web de la Comunidad sobre el COVID-19, y el personal médico y de enfermería debe movilizarse a los distintos recursos móviles, al centro coordinador o al hospital de Ifema, según sus perfiles profesionales y las necesidades asistenciales de cada día.

La Gerencia Asistencial de la Atención Primaria reorganiza a diario la asistencia de los 430 centros de salud y consultorios locales de la Comunidad de Madrid

Con esta reorganización cada 24 horas, el número de centros con incidencias varía constantemente y, en estas cuatro jornadas, no ha hecho más que aumentar. A día 3 de abril son 20 centros de salud, 83 consultorios locales y dos puntos periféricos los que limitan la actividad asistencial tanto presencial como telefónica y la derivan a un centro de referencia.

Para garantizar la asistencia sanitaria a todos los pacientes, la Consejería de Sanidad recuerda que, fundamentalmente, «se está prestando atención telefónica y que no se debe acudir presencialmente a los centros sanitarios, salvo para consultas urgentes o no demorables».

CERRADO EL CENTRO DE SALUD VIRGEN DEL CORTIJO

De los seis centros de salud general que hay en Hortaleza, el único que se ha visto afectado por esta reorganización es el centro de salud Virgen del Cortijo (Avenida de Manoteras, 47), que sigue dando asistencia telefónica, mientras que la asistencia presencial se deriva al centro de referencia del distrito, es decir, el centro de salud Mar Báltico (Mar Báltico, 2).

Mari Ángeles Martín Soriano, presidenta de la asociación de vecinos Virgen del Cortijo, afirma que dejar de dar asistencia presencial en el centro de salud «supone un gran trastorno para el vecindario del barrio, ya que hay mucha gente mayor», con enfermedades y dolencias crónicas, que tiene que acudir habitualmente al ambulatorio y «la comunicación del barrio de Virgen del Cortijo con el centro de salud Mar Báltico no es nada buena».

"Supone un gran trastorno para el vecindario, ya que hay mucha gente mayor y la comunicación con la zona de Mar Báltico no es buena"

Por esta razón, y aunque entienden que sea necesario reforzar otros centros por la crisis sanitaria provocada por la pandemia del COVID-19, a través del los grupos de WhatsApp «las vecinas y vecinos no hacen más que trasladarles su descontento» porque no se entiende que se cierre la atención presencial del centro de salud cuando es el primer filtro de contención que sirve para descongestionar la saturación de los hospitales.

No obstante, como comenta Mari Ángeles, la solidaridad está aflorando también y «el barrio se ha llenado de notas en los portales y los ascensores ofreciendo ayuda a los vecinos y vecinas que lo necesiten».

Además, cada día son más multitudinarios los aplausos de las ocho de la tarde y se están estrechando los lazos entre el vecindario: «Sales a la ventana y te pones a hablar con gente del edificio de enfrente que antes ni conocías».

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