Cuando un periódico habla en una sección como esta, se desnuda y muestra su línea editorial. De este estriptis, hay quien diría que se le ve el plumero y hay quien lo define como “conjunto de principios, valores ideológicos y criterios temáticos que orientan y reflejan su identidad”. ¿Es esto lo que descubrimos en el editorial, una sección sosa sin imágenes, prepotente y plomiza en demasiadas ocasiones?

Sin embargo, ahí está la línea, ese hilo de lino que los etruscos o pueblos anteriores nos legaron en forma de palabra. Fueron esos cultivadores neolíticos quienes descubrieron esas fibras herbáceas del Linum usitatissimum con las que cubrir la desnudez y eso los llevó a desarrollar la geometría, aunque Mesopotamia y Egipto definieron nuestra línea como una sucesión de puntos.

Sigamos tejiendo porque las líneas en Madrid están viviendo un momento crítico con la construcción de la Línea 11 de Metro. En Ciudad Lineal, esa genial ocurrencia de la saga Arturo Soria, se han visto manifestaciones que urdían un tejido social de hilos fuertes y comprometidos, una expresión popular que nace por encima de las ideologías y se funda en la rutina diaria.

Lo que está en juego es el tiempo, la propia vida y un sistema de desplazamientos que no debe nacer de los despachos, sino de la ciudadanía. Cerrar la Línea 1 de Metro en la macrosaturada Chamartín ha indignado a parte de un vecindario que no suele quejarse. Sanchinarro, Virgen del Cortijo y Pinar de Chamartín han salido a la calle y otros barrios colindantes como Manoteras les han tendido la mano por comodidad solidaria.

Las líneas del circuito de Fórmula 1 del llamado MadRing que está en construcción ya ha tenido su primer accidente con un furgón derrapando por las obras de una inverosímil pista cuyo coste suponía en inicio un derrape de más de 83 millones de euros para espanto de una vecindad a la que han colocado el Gran Premio de España de Fórmula 1 al ladito de la acera.

La línea editorial de 'Hortaleza Periódico Vecinal' se basa en los derechos humanos

Pero hay líneas rojas como la vivienda, un problema que nuestro vecino José Manuel López mira con lupa y optimismo para entender cómo hemos llegado aquí y qué podemos hacer “porque todos vivimos o queremos vivir en una casa”. Para la gente joven, y la no tan joven, en el bingo de la vivienda cantar línea ya es un premio, aunque los números del cartón pendientes en forma de hipoteca puedan seguir escociendo a final de mes.

Hay líneas que nunca debieron existir, las de los frentes de batalla, las de esas guerras y genocidios que siguen escandalizando a la humanidad. Estamos en una guerra plutocrática en la que la muerte de miles de personas se traduce en ganancias de los mercados. Se amenaza con la extinción de una civilización y el índice de valores se da una fiesta. ¿Qué valor tiene la vida?

En la misma línea con que hemos empezado, no queremos dejar de llamar la atención de una alineación, concretamente la del equipo PC del Spartac. No se trata de un equipo de informáticos, sino de personas con parálisis cerebral o daño cerebral adquirido. Es impresionante el nivel de fútbol y es increíble la valentía y solidaridad del muy modesto club deportivo Spartac de Manoteras, un ejemplo que, ojalá, los grandes también siguieran.

Solo unas líneas para recordar a Pedro Tostado, cofundador de la asociación vecinal de Manoteras y hombre cuya vida estuvo dedicada a mejorar la vida de los demás. Nos dejó el pasado 14 de abril, una fecha muy querida por él. Pedro fue “un hombre bueno en el buen sentido de la palabra”.

Quienes saben leer entre líneas ya nos han calado desde el principio. La línea editorial de Hortaleza Periódico Vecinal se basa en los derechos humanos, principios en los que entran el derecho a la vida, a la libertad de expresión, la seguridad, el trabajo, la vivienda… y, como bien se demuestra en este número, los derechos de niños, niñas y adolescentes. No son grandes palabras, son la pulsión de nuestros barrios y nuestras gentes que plasmamos, en la medida de nuestras fuerzas, negro sobre blanco.