Pedro Tostado Sánchez fue una de las personas que en 1975 lograron legalizar el precedente de la actual asociación vecinal de Manoteras, la Soci. Hace un par de años concedía una larga entrevista a este periódico vecinal para el proyecto ‘Vecinos y vecinas con historia’. En aquella conversación reconocía una “inquietud por cambiar las cosas para que fueran mejor” que le hizo trabajar en multitud de proyectos e iniciativas a lo largo de su vida. “No soy un héroe de nada”, decía Pedro, que falleció el pasado 14 de abril a los 86 años.
Quienes lo conocían sabían de su pertenencia a un grupo de cristianos de base y de su militancia en el Partido Comunista. También que fue promotor de la cooperativa MásPúblico, editora de la revista La Marea, e impulsor desde sus inicios del Grupo Autogestionado de Consumo de Hortaleza (GAK). Algunas personas, como Beatriz Olías, nos recuerdan su implicación en la banca ética y Fiare. Sabemos que participaba en más cooperativas, y lo hacía sin alardear. Esta lista seguirá creciendo ahora que Pedro ha parado, aunque la sala Pedro Tostado que le recuerda en la Soci de la que fue fundador, en el número 46 de la calle Cuevas de Almanzora, sigue y seguirá activa para acoger reuniones de comunidades, talleres de costura o pintura, psicología solidaria, scouts e infinidad de actividades… Su legado en el barrio de Manoteras es incuestionable.
Pedro Tostado trabajó para que su barrio tuviera un centro de salud, para que los colegios contasen con las instalaciones adecuadas, para que hubiera parques. Dedicó miles de horas a las comisiones de la Soci, sobre todo a las de urbanismo y cultura. En su última etapa, participó en el grupo de Kultura Komissiya, encargado de las actividades culturales, y gracias a él pasaron por la asociación de Manoteras, entre otros, el periodista Antonio Maestre o la escritora Belén Gopegui. Ni la política internacional ni la economía ni los derechos sociales y ambientales le eran ajenos. Siempre los proponía. Su palabra crítica y serena acompañaba las asambleas y no había esfuerzo del que se desentendiera, aunque se tratara de abrir la puerta de la Soci a la celebración de un cumpleaños.
Pedro luchó con gran dignidad contra una enfermedad canalla que iba soldando con dolor sus vértebras y limitando sus movimientos y autonomía, pero no dejaba de faltar a ninguna cita o reunión de trabajo. El dolor nunca lo detuvo. ¿Quién fue este hombre que no quiso considerarse héroe?
Nació en 1939 en Miajadas, al sur de la provincia de Cáceres. Sus padres emigraron a un Madrid de hambre porque los terratenientes no les pagaban su trabajo. Vivió en el pueblo de Chamartín de la Rosa, estudió en el colegio público Ramiro de Maeztu, se hizo del Estudiantes, se graduó, se casó con Beatriz, estudió en la universidad, fue sociólogo, vivió en el barrio de San Miguel y después en Manoteras. Se implicó en la comunidad educativa del colegio de sus hijos, en el barrio y en el distrito. Y muchas otras cosas que reservaba para él con su habitual discreción.
Pedro afirmaba haber entendido el Evangelio. Para él era natural su dedicación hacia los demás, porque siempre había sentido esa inquietud por cambiar las cosas para que fueran mejor. Además de cambiar las cosas, nos cambió a sus vecinas y vecinos con su ejemplo. Descanse en paz.

Pedro Tostado (a la izquierda de la imagen, con el micrófono) junto al periodista Antonio Maestre durante una charla en la asociación de Manoteras en 2019. SANDRA BLANCO




