Ingeniero de formación y con un máster en urbanismo, en Hortaleza hace mucho tiempo que conocemos a José Manuel López Rodrigo. Fue presidente de la asociación juvenil de Manoteras, uno de los impulsores de Radio Enlace y en 2015 candidato de Podemos a la presidencia de la Comunidad de Madrid. Actualmente, ocupa el puesto de director del Gabinete de la Ministra de Sanidad, Mónica García.
De la mezcla de su parte activista y política nace su libro Casas. Hacer política con (la, nuestra, tu) vivienda (editorial Akal, 2025). Fruto de la observación, de años de experiencia en el sector y de la poca capacidad que se está teniendo para resolver el problema, López Rodrigo plantea varias alternativas que sirvan como primeros pasos para cambiar esta situación insostenible.
CAMBIO DE PERSPECTIVA
Antes de nada, insiste en hablar de casa en vez de vivienda: “Es un concepto que todos asumimos que es algo más que el edificio en el que vives. Cuando cambias las palabras, se te ocurren otras cosas”, explica, subrayando cómo el lenguaje condiciona la forma de abordar el problema.
La rehabilitación es una de las propuestas más sólidas que plantea y ejemplifica con la llamada Casa Blanca (calle San Pedro de Cardeña, 50) en Manoteras, un barrio perteneciente al primer ciclo inmobiliario. El Plan MAD-RE (Madrid Rehabilita) impulsado por el Ayuntamiento de Manuela Carmena cumplió con el objetivo de mejorar la eficiencia energética y la accesibilidad: los inviernos dejaron de ser tan fríos, los veranos tan calurosos y la instalación de un ascensor evitó que los mayores se quedaran aislados en casa. “Un cambio muy interesante porque de repente tenían una casa diferente y todo el mundo quería una parecida”.
Dando un paso más allá, propone la rehabilitación hacia arriba, es decir, añadir una planta a los edificios gracias a las tecnologías de la construcción industrializada con el uso de materiales poco pesados, con la condición de que “los beneficios que ganen los vecinos puedan dedicarlos a hacer procesos de revisión”.
“TOMAR DECISIONES YA”
Se debe tener en cuenta que el marco político es otro, “antes del 2008 la disputa era el capital contra el trabajo”, explica López Rodrigo. Dada la crisis energética y el cambio climático, “lo que ocurre es que el juego ha cambiado, es el capital contra la biosfera, o ganamos todos o perdemos todos”. El mercado de la vivienda ha pasado de ser material a financiero “donde las cosas se inflan por razones que no son tangibles” y, aunque haya más casas, no baja el precio.
La creación de una agencia pública de la vivienda es otra alternativa: “En España hay 3,8 millones de viviendas vacías; en la Comunidad de Madrid, 190.000, y en la ciudad de Madrid, 97.000. ¿Por qué alguien tiene una casa vacía? Porque tiene miedo, se ha creído los bulos de que se la van a okupar, no se la van a pagar, entonces tienes una casa retenida cuando necesitamos muchas casas. Lo que necesitamos como administración es darle seguridad”.



