El Parque Central de Valdebebas, una de las piezas fundamentales que faltan para concluir el puzle del nuevo barrio de Hortaleza, ya está en marcha. Los más de 20.000 vecinos que ya residen en la zona contarán, en dos años, con una zona verde de 90 hectáreas que sirve de transición entre las viviendas y las 350 hectáreas del Parque Forestal de Valdebebas Felipe VI, con un diseño sostenible y más urbano, un ‘Central Park’ a la madrileña, con permiso del Buen Retiro.

Fue el alcalde, José Luis Martínez-Almeida, acompañado por los concejales de Obras y Equipamientos, Paloma García Romero; de Desarrollo Urbano, Mariano Fuentes, y el presidente del distrito de Hortaleza, Alberto Serrano, además del presidente de la Junta de Compensación de Valdebebas, César Cort, y su gerente, Marcos Sánchez Foncueva, quien plantó el pasado 27 de enero el primero de los 5.500 árboles de este Parque Central.

La nueva zona verde sirve de transición entre el parque forestal y las viviendas del desarrollo

La nueva zona verde, que se unirá al Bosque Metropolitano de Madrid -cuyos primeros trazos ya se pueden ver en el borde exterior de Valdefuentes- tendrá diez kilómetros de sendas peatonales o tres kilómetros de carril bici, que se unen al resto de la red del barrio. César Cort, que destacó “la importancia del paisajismo” en el parque, también señaló que es “el principio del final, la fase de liquidación de la Junta”, ya que apenas falta más que una calle para terminar la urbanización, en lo que compete a los propietarios del terreno, aunque aún faltan más de 4.000 viviendas, un gran centro comercial, oficinas y desarrollos como la Ciudad de la Justicia, junto al hospital Isabel Zendal.

Tal como confirman desde la Junta de Compensación, el parque, que se basa en el proyecto Sol y Sombra, ganador del concurso de ideas convocado en 2009 siendo alcalde Alberto Ruiz-Gallardón, tendrá “zona de huertos urbanos, un centro de interpretación, licencia para un kiosco y una laguna estacional construida con criterios medioambientales”. Zonas estanciales, un punto de información y restauración y una plaza para eventos completan el área verde, creada con criterios de sostenibilidad igual que el resto del ámbito.

El alcalde Martínez-Almeida, durante la plantación simbólica del primer árbol del Parque Central de Valdebebas.

OBRAS QUE LLEGAN CON RETRASO

La ejecución del Parque Central era otro de los grandes caballos de batalla de los vecinos, que han tenido que pelear en múltiples frentes desde que tuvieron lugar las primeras mudanzas en 2013. En el caso del parque, la Junta de Compensación ejecutó lo que se denomina la fachada urbana en 2015 -un singular muro de piedra que da paso desde la calle María de las Mercedes de Borbón a la zona verde-, y por aquel entonces pidió al Ayuntamiento de Madrid continuar el resto de la obra para acabar cuanto antes el parque, que en principio debería haber acometido el propio Consistorio con los 13 millones abonados por la Junta de Compensación.

Pero el acuerdo se atascó por desavenencia de las cantidades que adeudaba la Junta de Compensación al Ayuntamiento -los intereses de la deuda crecían, alcanzando los 18 millones-, y la modificación del convenio de urbanización no llegó hasta 2019: el proyecto de obra finalmente fue aprobado en diciembre pasado. El coste, después de todo, asciende a 17 millones de euros, apunta el propio Ayuntamiento.

Así que en dos años, la mitad del terreno de Valdebebas será verde, con la suma de esta especie de Central Park neoyorkino, al que tendrán vistas de lujo las viviendas con fachada a María de las Mercedes de Borbón, a modo de ‘Quinta Avenida’ de Valdebebas. “En el barrio estamos encantados -reconoce Mirta Veiga, presidenta de la asociación vecinal- aunque aún habrá que tener paciencia para disfrutarlo”.

Ahora, falta casi todo lo demás: los vecinos siguen demandando equipamientos públicos como colegios -tras empezar las accidentadas obras del segundo centro de Infantil y Primaria, el Nuria Espert, ahora pelean para que la Comunidad de Madrid haga un instituto-, un centro de salud o un centro cultural, que cuenta con una partida municipal en el presupuesto de este año de 200.000 euros para iniciar el proyecto. “Ahora estamos también discutiendo sobre el metro, si nos alargan la línea 8 o es mejor la línea diagonal, la 11”, apunta Mirta Veiga.

(Visited 2.176 times, 2 visits today)