La Comunidad de Madrid ha decidido levantar las restricciones de movilidad en la zona básica de salud de Benita de Ávila, en el barrio de Canillas, desde este lunes 1 de febrero por “su buena evolución epidemiológica”, aunque la semana pasada presentaba una incidencia acumulada de 952,43 casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes en los últimos 14 días. Una tasa superior, por ejemplo, a la de la zona básica de salud de Silvano, también en Canillas, donde el confinamiento perimetral se prorroga hasta el próximo 15 de febrero aunque su incidencia acumulada se situaba la semana pasada en 803,91 casos por 100.000 habitantes. Sanchinarro y Virgen del Cortijo, las otras dos zonas básicas de salud del distrito con restricciones, también las mantendrán hasta el 15 de febrero.

Los cambios de criterio en las últimas semanas del gobierno regional de Isabel Díaz Ayuso para imponer estos cierres perimetrales son la causa de la paradójica situación de Benita de Ávila, que sale del confinamiento con casi el doble de incidencia de contagios que tenía cuando se decretaron las restricciones el pasado 11 de enero.

Entonces, su tasa era de 494, 23 casos de covid-19 por 100.000 habitantes, por encima del umbral de 400 casos por 100.000 habitantes que utilizaba la Comunidad de Madrid para imponer los cierres perimetrales. Con el coronavirus disparado en toda la región, la Consejería de Sanidad elevó a finales de enero este umbral hasta los 1.000 casos por 100.000 habitantes. Con este nuevo baremo, Benita de Ávila sale de la ‘lista negra’ junto a otras dos zonas de la capital, Alameda de Osuna y Las Tablas, aunque estas dos últimas tienen una mejor evolución de los contagios, así como una tasa de incidencia por debajo de 800 casos por 100.000 habitantes.

Cuando se decretaron las restricciones el pasado 11 de enero, Benita de Ávila tenía una incidencia acumulada de 494,23 casos por 100.000 habitantes, casi la mitad que ahora

La zona básica de salud de Silvano también presenta una tasa más baja que Benita de Ávila (803,91 casos por 100.000 habitantes), pero allí las restricciones de movilidad se prorrogan otras dos semanas. Desde el pasado 11 de enero, la propagación de los contagios en Silvano ha sido siempre menor que en Benita de Ávila. La Comunidad de Madrid no ha detallado los motivos de esta excepción. El pasado viernes, la directora general de Salud Pública, Elena Andradas, se limitó a señalar que las restricciones se prolongarán en las zonas donde se observe “transmisión comunitaria y una tendencia creciente significativa”.

Junto a Silvano, las zonas básicas de salud de Sanchinarro y Virgen del Cortijo seguirán con este confinamiento que impide a su vecindario entrar o salir del barrio salvo para desplazamientos justificados, aunque en la práctica no hay ningún control efectivo de su cumplimiento, y todo depende de la responsabilidad individual.

En Sanchinarro, el cierre perimetral entró en vigor el 21 de diciembre, cuando la incidencia acumulada era de 396,83 casos por cada 100.000 habitantes. Desde entonces no ha dejado de aumentar, y la semana pasada ascendía ya a 978,38 casos por 100.000 habitantes. La evolución en Virgen del Cortijo ha sido todavía peor. Allí las restricciones comenzaron el 4 de enero con 497,94 casos por 100.000 habitantes, mientras la semana pasada la tasa se situaba en 1.017,21 casos por 100.000 habitantes, la peor de todo el distrito.

La zona básica de salud de Benita de Ávila, donde han finalizado las restricciones, comprende el área limitada por la Gran Vía de Hortaleza al norte, las calles Javier del Quinto y Alcorisa al este, Silvano y Moscatelar al sur, y la calle Asura al oeste.

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