Las sucesivas olas de calor y las altas temperaturas de los últimos años están convirtiendo los veranos de Madrid en un verdadero tormento, y han vuelto a sacar a debate la conveniencia o necesidad de que los hortalinos y hortalinas puedan disfrutar de una mayor oferta de piscinas públicas en un distrito que cuenta ya con una población que supera los 200.000 habitantes. En Hortaleza solo existen dos recintos de piscinas de verano públicas, ambos construidos hace más de 40 años y ubicados en el centro deportivo municipal Hortaleza (sus piscinas abrieron en 1983 fruto de la lucha vecinal) y en el centro deportivo municipal Luis Aragonés del barrio de Villa Rosa (inauguradas en 1984 tras años de reivindicaciones).

Uno de los principales argumentos que cuestionan la necesidad de crear nuevas instalaciones públicas con zonas de agua es el elevado número de piscinas privadas o comunitarias ya existentes en Hortaleza, En concreto, en la ciudad de Madrid existen 2.761 piscinas comunitarias, según los datos del Ayuntamiento, correspondientes al año 2024. Ciudad Lineal (402 piscinas), Fuencarral (400), Chamartín (272) y Hortaleza (247) son los distritos donde más comunidades de vecinos cuentan con este equipamiento. En el otro extremo se encuentran los distritos Centro (11 piscinas), Chamberí y Puente de Vallecas (31), Moratalaz (40) y Salamanca (43). El mapa es muy desigual si se clasifica por distritos y barrios. Además, se aprecian claras diferencias en este ámbito entre noroeste y sur, o entre el centro y la periferia.

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Una de las piscinas del polideportivo de Hortaleza el día de la inauguración del recinto, en mayo de 1983. JOSÉ BLANCO

En Hortaleza no se construye ninguna nueva piscina municipal desde hace más de 40 años

Centrándonos exclusivamente en los datos de Hortaleza y sus cerca de 250 piscinas comunitarias pertenecientes a comunidades de viviendas y urbanizaciones cerradas destaca principalmente el barrio administrativo de Valdefuentes, que abarca las áreas de Sanchinarro, Valdebebas, Las Cárcavas, Virgen del Cortijo y El Encinar de los Reyes, que aglutina 122 piscinas comunitarias, más de la mitad de todo el distrito. Se trata del barrio, junto a Nueva España (Chamartín), con más piscinas comunitarias de toda la ciudad.

La aglomeración en la zona norte del distrito, donde se han construido nuevos desarrollos urbanísticos en las últimas décadas, contrasta con el número menor de piscinas que se reparte entre el resto de barrios administrativos de Hortaleza, con 35 en Piovera, 29 en Canillas, 28 en Pinar del Rey, 25 en Palomas y apenas siete en Apóstol Santiago. A la cifra de piscinas comunitarias habría también las piscinas de viviendas unifamiliares de zonas del distrito como el Parque Conde de Orgaz. Una disparidad de modelos urbanísticos a la que se suma la poca oferta municipal de baños accesibles para todo el vecindario.

MALESTAR Y DEMANDAS

Ante el creciente encarecimiento de la vida y la inflación, muchas familias de Hortaleza no pueden disfrutar de vacaciones en verano, por lo que contar con piscinas municipales a precios asequibles, y más con las olas de calor actuales, se antoja imprescindible para no sucumbir a las altas temperaturas estivales. A pesar del limitado número de piscinas públicas del distrito, este verano es el primero de los últimos cinco años en las que no hay alguna cerrada por obras. En los recintos del polideportivo de Hortaleza y del Luis Aragonés se han invertido millones de euros en mejoras durante esta década, pero los usuarios siguen denunciando desperfectos de las instalaciones, y las quejas se centran en el estado de las zonas verdes.

Quejas tras la millonaria reforma de las piscinas del Luis Aragonés: «Lo que han hecho es horrible»

Las piscinas del Luis Aragonés del barrio de Villa Rosa abrieron el año pasado tras una reforma integral de casi 4,5 millones de euros. Sin embargo, pocas semanas después estaba precintada una rampa accesible recién estrenada por suponer un peligro para los bañistas. También se cerraron zonas de esparcimiento porque no había césped o existían zanjas abiertas. El pasado 15 de mayo, jornada de apertura de la temporada de baño, el recinto del Luis Aragonés tenía aforo reducido porque la hierba seguía sin crecer en varias zonas esquilmadas, algo que también ocurre en las piscinas del polideportivo de Hortaleza. “Hay descampados con más césped que las piscinas de verano de Hortaleza. Es increíble que todos los años nos encontremos con este secarral sin que nadie del Ayuntamiento de Madrid haga nada para solucionarlo”, denunciaba en sus redes sociales la Coordinadora de Entidades del distrito.

REFUGIO CLIMÁTICO

A pesar de las deficiencias en los recintos, durante el mes de julio se han registrado aforos completos en las piscinas municipales de Hortaleza por la alta demanda de chapuzones. Algunos usuarios siguen teniendo problemas para acceder de manera ágil a la venta telemática de las entradas, implantada por el Ayuntamiento tras la pandemia. En muchas jornadas, sobre todo los fines de semana, las entradas estaban agotadas con dos días de antelación cuando las máximas alcanzaron 40 grados de temperatura. Además, cuando se alcanzaba el cupo máximo de bañistas permitido de las piscinas, se podía impedir el acceso hasta que otros usuarios no abandonen el recinto.

En su ensayo La España de las piscinas (editorial Arpa, 2021), el escritor y periodista Jorge Dioni analiza las políticas urbanísticas de las últimas décadas en España y su impacto sociopolítico. Dioni defiende la importancia de que la administración trabaje en optimizar el servicio público de piscinas. “Son espacios que crean comunidad y prestan un servicio clave como refugio climático en ciudades poco preparadas para las olas de calor. También son una alternativa para toda la gente que no puede salir de la ciudad. La idea más común de las vacaciones es el viaje, pero hay un porcentaje (un tercio en toda España) que no puede desplazarse”, explica en declaraciones a este periódico.

DEMANDA EN SANCHINARRO

A pesar de ser uno de los barrios con más piscinas comunitarias de Madrid, Sanchinarro mantiene su reivindicación de contar con piscinas públicas en el nuevo polideportivo que el Ayuntamiento ha empezado a construir en la calle Oña, aunque el proyecto de momento solo contempla un pabellón multiusos. Este equipamiento se levantará en una superficie construida de 4.200 metros cuadrados en una parcela colindante con el barrio de Virgen del Cortijo.

Un pabellón polideportivo cubierto para Sanchinarro

La asociación vecinal de Sanchinarro lleva años demandando un pabellón polideportivo que incluya, además, una piscina cubierta que esté operativa todo el año. “La demanda en el barrio de una piscina es muy alta. Estamos contentos de que se haya aprobado el proyecto del pabellón deportivo de la calle Oña, pero estará incompleto sin la piscina”, afirma Amalia Campos, presidenta de la asociación vecinal. “Seguiremos nuestro camino hasta conseguir la piscina cubierta, aunque sea en una segunda fase de las obras. La parcela de la calle Oña donde se levantarán las instalaciones deportivas es muy grande y hay espacio suficiente para ubicar una piscina cubierta que pueda dar servicio a los vecinos del distrito”, añade.

La asociación vecinal de Virgen del Cortijo comparte esa demanda y logró que su propuesta para incluir una piscina abierta de verano en la parcela de la calle Oña fuese la opción más votada en los Presupuestos Participativos. El proyecto se ubicaría, en caso de salir adelante por parte de la administración, en un espacio situado entre las calles Oña, Infanta María y Ana de Austria. “Queremos una piscina cubierta de uso para todo el año, pero si en una primera fase tenemos que comenzar con una piscina al aire libre de verano es mejor agilizarlo”, explica la presidenta de la asociación de Virgen del Cortijo, Mari Paz Orsolich Alonso. “No tenemos nada en nuestra zona, solo un campo de fútbol. No queremos esperar más años para disfrutar de una piscina”, apostilla.