El pulmón verde del distrito nunca antes había concentrado a tanta gente entre sus 470 hectáreas (es el segundo parque más grande de Madrid después de la Casa de Campo). El parque forestal de Valdebebas (avenida de las Fuerzas Armadas, 11) fue uno de los puntos de observación oficial que el Ayuntamiento de Madrid habilitó para seguir el eclipse solar del pasado 12 de agosto, que se pudo contemplar con totalidad en el norte del distrito de Hortaleza.
Sillas de camping, mantas de picnic, paraguas y hasta sombrillas de playa se vieron entre los numerosos asistentes que se iban instalando en las dispersas sombras que proporcionaban los árboles para protegerse del intenso calor. La ocasión bien merecía toda esta preparación ya que hacía 114 años que no se presenciaba un eclipse solar total en el país. El punto más elevado del recinto, situado al oeste, en los alrededores de la Torreta Mirador de Valdebebas se convirtió en la zona preferida para buscar la visión perfecta.
Las expectativas eran tan altas que no podíamos estar más informados (o sobreinformados) entre los medios de comunicación y las redes sociales, donde incluso a más de uno le pudieron infundir cierto miedo. Última oportunidad para buscar y revisar las gafas comprobando que fueran homologadas con la referencia ISO 12312-2:2015; máxima concienciación sobre el peligro de mirar directamente al Sol y los daños que podía provocar en la retina; dudas persistentes sobre la diferencia entre contemplarlo al 99 % o el 100 %…
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Quizás la espera se hizo un poco larga, pero llegadas las 20:32 de la tarde los aplausos y gritos de sorpresa, incredulidad y fascinación recorrieron todo el parque ante el efímero espectáculo que teníamos ante nosotros. Ese breve instante donde la oscuridad se apoderó para mostrar la corona solar en toda su majestuosidad. Un recuerdo mágico que se ha grabado en nuestra memoria y que nos hace reflexionar que al final mereció la pena.
Un momento privilegiado en el que todos dirigimos la mirada al cielo, unidos por la emoción y la energía de contemplar lo que ocurría a millones de kilómetros. Ya fuera en el Parque Forestal de Valdebebas, en el parque Pinar del Rey, en Sanchinarro, desde un balcón, en el pueblo o en la playa, queda claro que hemos tenido la suerte de ser testigos de algo extraordinario que recordaremos siempre y que, con el paso del tiempo, nos hará volver a aquel día, al lugar en el que estábamos y a las personas con las que lo compartimos.
Tal ha sido la euforia que, en pleno Trío Ibérico de Eclipses, muchos ya quieren repetir y andan planeando los dos siguientes. El de 2027, considerado el “Eclipse del siglo” volverá a ser total, pero habrá que desplazarse hasta el sur de España. En 2028, el eclipse será anular y nos regalará el espectacular ‘anillo de fuego’. Su franja recorrerá parte del sur de la Comunidad de Madrid, pero desde Hortaleza ya no podremos disfrutar de la experiencia de totalidad que acabamos de vivir.

Vecinos y vecinas contemplan el eclipse solar en el parque Pinar del Rey. JULIA MANSO





