MONTAR JALEO EN LA CALLE: LA GRAN COLADA DE 1986

Con 14 años yo escuchaba diariamente el Disco-Cross, un programa de radio que dirigía Mariano García especializado en hard rock y heavy metal. Un día pinchó el tema de una banda nueva que llegaba de Navarra y que estaban dando que hablar, Barricada, y puso una macarrónica versión del bolero ‘Solamente una vez’, que solo conocía en boca de Julio Iglesias. Me quedé loco, me guardé el nombre.

Después comencé a oír a Barricada en los parques, con las primeras cervezas y los petas, era evidente que recogían el testigo de Ramoncín y Leño, que se amoldaban a nuestras maneras de vivir y hablaban nuestro idioma. Sus dos primeros discos corrían, grabados en cintas de casete, como la pólvora: Noches de rock’n’roll y Barrio conflictivo, de poco más de media hora cada uno, contenían temas que eran auténticos imprescindibles de calle: ‘En la silla eléctrica’, ‘Pídemelo otra vez’, ‘Callejón sin salida’, ‘Lentejuelas’…

Les vi por primera vez en el parque de Camoens en abril de 1986, un concierto gratuito en homenaje a Tierno Galván que acababa de morir, tocaron también Sabina, Burning y un montón más, aunque cada artista tocaba apenas unas pocas canciones; me tuve que subir a un árbol para poder ver algo. En septiembre de ese año Barricada se presentó por primera vez en Hortaleza, en lo que terminaría siendo una de las “batallitas barrionalistas” que más veces he oído recreada. Como yo no fui, he contactado con colegas-del-barrio-de-toda-la-vida, de la UVA, de Santa María, de Manoteras, que sí estuvieron, para que ilustren la mítica jornada con sus juveniles recuerdos.

JUNIOR: Se vendieron unas 50 entradas, acababan de hacer el auditorio y era el segundo concierto, el primero fue gratis y que al día siguiente Barricada fuese pagando era un poco «provocador». Empezamos viendo el concierto en la cuesta, tranquilamente con nuestras cervezas. Cuando salió Barricada y vio el percal, solo medio centenar dentro y más de medio millar fuera, no les debió gustar y empezaron con ‘Okupación’.

HUGO MONAMI: Se vendieron unos tickets que ninguno compramos. Fuimos al “Parque de las Tetas Verdes”, a la parte de arriba, para poder ver pese a los cañizos. Cuando tocaron ‘Okupación’ nos fuimos todos para abajo, sacudiendo las vallas y tirando botellas al suelo. No recuerdo cargas, pero sí algunos policías municipales. Del concierto, que es lo importante, no me acuerdo de nada, pero sí de que fuimos amigos que entonces éramos inseparables: Cris, el Coca, el Pacomé, el Puru, el Colorao, el Pus…

FEO: Fue donde está el actual auditorio, en “Las Tetas Verdes”. Bertín y yo estábamos fuera, en el césped, tomando un litro. Dentro había cuatro gatos, toda la peña estaba fuera. El parque estaba forrado de cañiza, para que no se viera desde fuera, desde arriba apenas se veía un poco del escenario. Tocaron una primera canción y dijeron: “Esto está muy vacío” y tocaron ‘Okupación’ y se lio: la peña arrancó el cañizo, lo quemó, hubo avalanchas hacia las puertas, que estaban cerradas con cadena.

"Tocaron 'Okupación' y se lio: la peña arrancó el cañizo, lo quemó, y hubo avalanchas hacia las puertas, que estaban cerradas con cadena"

JUNIOR: La gente se agarró a las vallas, bamboleándolas, dentro los de seguridad con fustas de las que utilizan los antidisturbios a caballo, sacudiéndoles en las manos. Llegó un momento que se cimbreaban tanto las vallas que iban a acabar cediendo y decidieron abrir las puertas.

POPO: Con la primera canción la peña empezó a arrancar el cañizo. Los maderos empezaron a apalearles. Los que estábamos en el césped les pusimos de hijos de puta pa’rriba. Entonces, los maderos, que no debían haber leído El arte de la guerra de Sun Tzu, cargaron cuesta arriba y, claro, justo nosotros desmontábamos las muletas del Pato para hacerles frente, porque diga él lo que diga, no podía salir corriendo. Cayó sobre ellos una lluvia de botellas tal, que acabaron abandonando el parque.

PATO: Estaba con un esguince, escayolado. La carga policial me pilló de pie, con una muleta sujetando la pierna escayolada y haciéndome un canuto. Cuando vi a todo el mundo subir hacia mí en estampida, no me quedo más remedio que correr, corría yo más con las muletas que algunos que andaban despistaos. Terminé partiéndome la escayola, eso sí, del canuto ni una brizna… Nos lo fumamos más tarde, por supuesto.

FEO: Los pitufos estaban dentro y la peña tiraba botellas hacia dentro, mientras otros empujaban. Al final se jodieron las puertas y todos para adentro. Luego llegaron más pitufos, pero no intervinieron porque la liada podía ser gorda. Dentro todo eran botellas rotas y cañizo quemado y… concierto disfrutado.

HUESOS: Nadie teníamos entrada porque era la primera que iban a cobrar (exceptuando uno de música clásica) en el barrio por un concierto, valía 200 pesetas la entrada y todos nos negamos a sacar la entrada, puesto que ahí nunca se había pagado por entrar. Llegué tarde porque tenía clase, el parque estaba literalmente lleno de litros destrozados por el suelo, trozos del cañizo todavía ardiendo o gente arrancándolos.

DUCHAS: Lo que provocó la entrada masiva fue evidentemente la canción y la frustración de ver el cañizo en la valla y no poder ver el concierto desde fuera. Aunque mi primer concierto de Barricada había sido el año anterior en la Canciller: inolvidable, brutal, celebrábamos el cumple de Satanillas y Carlitos, era nuestro primer concierto en sala, nos marcó de por vida. ¡Ese Boni! ¡Ese Drogas!

BERTÍN: Yo estaba en tal estado que me parecía que tocaban la misma canción siempre. “Otro trago de cerveza”, decía El Drogas entre tema y tema, y yo creía que era el título de la siguiente canción. Llevaba un pedo muy grande, recuerdo correr por el parque, estamparme sobre un coche de policía municipal y luego seguir corriendo… Más tarde pudimos entrar.

CHUFI: Mientras estábamos esperando el Pollo me dio un ‘halcion’ (medicamento hipnótico que favorece el sueño) y después de ‘Okupación’ vino el derribo y ya no sé nada más, me encontré andando con el Huesos tres horas después camino a casa.

HUESOS: Compré un par de litros, me los escondí debajo de la chupa, pero se me veían. Al entrar por la puerta uno de los de seguridad le dijo a otro: “Mira, ese lleva litros entre la ropa” y el otro le dijo: “Yo no me acerco a ninguno, anda y que se maten entre ellos o que haga algo la policía”. Pero la policía brillaba por su ausencia. Yo llegué justo después de la segunda canción, fue un conciertazo de Barricada y un día divertido.

Boni, El Drogas, Alfredo y Fernando: los Barricada en los ochenta. FOTO DE BARRICADA.NET

BALAS BLANCAS, OVEJAS NEGRAS: ENCUENTROS Y COLABORACIONES CON ARTISTAS DEL BARRIO

En 1989 se reinauguraba la emisora del barrio. Después de Radio Fhortaleza, llegaba, tras unos años de silencio, Radio Enlace. Los Kikes (Babas & Turrón) teníamos un programa, Buitre no come alpiste, y nos solíamos presentar en las discográficas para pedir material para pinchar. Estando en Polygram a uno de los promocioneros le caímos en gracia y nos regaló un par de entradas para ver a Barricada en el Palacio de los Deportes, donde grabarían el concierto (dos días) para un doble en directo. Fue la primera vez que por ser “periodistas” nos invitaban a un concierto. ¡Y qué concierto!

Siempre lo he sentido como el momento más alto y de mayor popularidad del grupo: Barricada era una religión. Con los años llegaría “la leyenda”, que es otra categoría, pero entonces era, con diferencia, el grupo más grande de rock urbano del país. En persona tardaría una década en conocerles, primero a El Drogas, pues comimos juntos en Bilbao cuando presentaba su proyecto La Venganza de la Abuela, y un año después vinieron a vernos a tocar a King Putreak en Iruña Alfredo, Boni y El Drogas. ¡Nos pellizcábamos! ¡Los Barri entre público! Aquello fue como un sueño para nosotros, esforzados chavales de Hortaleza en el arte de juntar letras y música, territorio donde ellos eran unos maestros.

Los que sí tenían una relación más de tú a tú con Barricada era el grupo más emblemático de rock que ha tenido el barrio, Los Porretas. Para rememorar esa relación recurro a su guitarrista.

BODE: “La primera vez que tuvimos contacto fue en un festival por Levante, tocábamos Barricada, Porretas y Söber. Estuvimos mucho con Alfredo, el más abierto, luego con El Drogas, que es más timidillo, y con Boni hablamos menos, era más introvertido. Antes de conocerles les habíamos visto en el barrio, en el Di Mauer, que era el City de toda la puta vida, en Ciudad Lineal, cuando El Drogas presentó su proyecto Txarrena, sobre el 92, vino poca gente, y al final del concierto salieron por sorpresa todos los Barricada a cantar la de ‘Frío’. Luego es verdad que coincidimos en muchos festivales de verano, a veces más, a veces menos”.

Por nuestra parte Los Kikes tuvimos una puntual relación amistoso-profesional con Barricada: en 2002 les grabamos un video en el barrio, El Trompo, subidos en un camión, que arrancó en Las Cárcavas, pasó por Canillas y la Gran Vía de Hortaleza y terminó en Manoteras. Un año después, cuando dieron el concierto de celebración de su vigésimo aniversario en Villaba, me subí a hacer coros en la última, ‘En blanco y negro’, aunque no estaba oficialmente invitado, junto a Kutxi y Alen Marea, Fer Reincidentes, Jimmy Tijuana y dos Dikers.

En otra ocasión, que no sabría precisar ni lugar ni fecha, les pedimos permiso y unos cuantos nos subimos a su escenario portando una pancarta, pero no consigo recordar para qué colectivo ni qué causa era. Más adelante, en 2005, El Drogas colaboró en el tercer disco de King Putreak, cantando a dúo con Turrón ‘Trapos sucios’, canción que en directo me tocaba suplir la parte de Enrique, lo cual me parecía una apabullante responsabilidad.

Bode Porretas: "El Drogas colaboró en nuestro disco en directo y acabamos de juerga en el barrio, en La Prensa, de cuando se salía al amanecer de los bares"

En 2007 Los Kikes dirigimos el video de la gira ‘Ni un paso atrás’, que protagonizaban Boikot, Reincidentes, Porretas y Sonora y donde, en la traca final, se juntaban todos en el escenario para hacer algunas versiones. A su paso por Bilbao subieron a colaborar El Drogas (‘En blanco y negro’) y El Boni (‘No hay tregua’) y aún me sorprendía el nerviosismo y respeto que causaba que los Barri vinieran a participar en el disco, al fin y al cabo todos los que estábamos allí habíamos crecido con su música y eran un absoluto referente musical y cultural. Por su parte, Los Porretas y Barricada también hicieron más de una colaboración.

BODE: “Participamos en Un camino de piedras: un tributo a Barricada (2002), hicimos ‘En blanco y negro’. Después El Drogas colaboró en nuestro disco En directo (2003) cantando ‘Malditos bastardos’, que grabamos en el Aqualung y acabamos de juerga en el barrio, en La Prensa, de cuando se salía al amanecer de los bares. Ya en 2011, con Robe muy malito, subimos Pajarillo y yo al homenaje que se les hizo en Ansoaán, en el Arrikurock: nos invitaron a todos a comer, las típicas alubias con gorrino, ese día estuvimos mucho con Boni. Aquello estaba a reventar, había una banda fija, en la que estaba Iker de Dikers, y los invitados íbamos saliendo y tocábamos una, nosotros hicimos ‘Todos mirando’ y luego todos los invitados (Vito de Sínkope, Poncho K, Goar Cicatriz, Brigi de Koma, Molly de Hamlet, Fer Reincidentes, los Marea, etc.) hicimos la última juntos, ‘En blanco y negro’. Para entonces ya teníamos muy buen trato con El Drogas, Alfredo y Boni, que siempre fue más introvertido. Les fui a ver a La Riviera cuando presentaron el disco de la Guerra Civil, La tierra está sorda, fue un bolazo. Y ya, la última vez que tocamos con Barricada, fue en un Aúpa Lumbreiras, ya sin El Drogas, fue un conciertazo, y con ellos hubo muy buen rollo”.

Kike Babas (segundo por la izquierda) y Kike Turrón (tercero por la derecha) con los miembros de Barricada en 2002.

UNA LÁGRIMA EN EL SUELO: HORTALEZA CON BARRICADA HASTA EL FINAL

Durante sus años de existencia, Los Kikes vimos a Barricada infinidad de veces y les entrevistamos para diferentes medios en más de una ocasión, encuentros que la memoria y la agenda han traspaleado, aunque conservo vívidas la rueda de prensa en la SGAE en 2008 de Otra noche sin dormir, la gira conjunta de Rosendo, Barricada y Aurora Beltrán, y la ultima vez que les entrevisté, en 2012, en las oficinas de Warner, con Flechas cardinales, ya sin El Drogas, gira con la que vería por última vez a la banda, en un pueblito de Cantabria en plenas fiestas veraniegas, aquella fue la última vez que abracé al Boni. Desde entonces, de sus respectivas carreras post-Barricada, solo he visto en directo y entrevistado a El Drogas, unas cuantas veces.

Tras aquella histórica primera vez en el barrio, Barricada solo vino una vez más a tocar aquí, en el 2003, sin embargo estuvieron varias veces presentes hasta su final a través de las ondas radiofónicas, pues hubo al menos dos programas de Radio Enlace, GarridoRock y La Fauna, que se preocuparon muy mucho por tenernos al día de las andanzas discográficas de los navarros. Me pongo en contacto con dichos programas para completar este cuadro de recuerdos entre Barricada y Hortaleza que sirve de paso como humilde y nostálgico homenaje a Boni.

RAY (LA FAUNA): Cuando vinieron a Hortaleza en 2003 todavía no había escuchado muchos de sus primeros discos. El día del concierto me apetecía verlos, pero no tanto como quedarme haciendo botellón fuera del auditorio, sin prestarles atención. Todavía me arrepiento, porque después intentamos traerles de nuevo a las fiestas del barrio en varias ocasiones, proponiéndoles desde Radio Enlace, y nunca cuadraba, porque los recortes del Ayuntamiento dejaron el presupuesto de las fiestas tan esquilmado que no alcazaba ni para su caché. Hay una intrahistoria del concierto de 2003: la concejala de entonces del PP no quería contratarles porque decía que eran etarras. Luego se supo que en aquellas fiestas la empresa organizadora trincó dinero inflando sobre el papel lo que había pagado a los artistas. Habré visto a los Barricada algunas decenas de veces en directo, sobre todo en los últimos diez años del grupo, y todos los recuerdo como puro goce, incluso un extraño acústico en un teatro de la Gran Vía de Madrid. Algunos conciertos fueron antológicos e inolvidables, como aquellos de la época del disco La tierra está sorda en los que despachaban tres horazas de canciones que te dejaban afónico, desfondado y feliz.

GARRIDO: Yo les vi 27 veces, son mi banda preferida de todos los tiempos. La del barrio del 2003 fue la segunda vez que los vi, yo era muy fan de ellos, tenía 15 años recién cumplidos, recuerdo estar pedo perdido con los colegas, llorando cuando Boni cantó ‘Rojo’. Les conocí en persona en 2006, en la tienda Tipo de la calle Montera y estuve en 2007 en un vermut en SGAE donde se presentó el sello de correos de Barricada, me regaló uno El Drogas, que conservo como oro.

Garrido: "Cuando me escribió Pedro de La Fuga para decirme que Boni había muerto yo estaba en el curro, y me bajé a echar un cigarro, a llorar a escondidas"

RAY: A Barricada les entrevistamos varias veces, pero nos costó años hacerlo, y cuando lo logramos lo sentimos como obtener un trofeo. La primera vez creo que fue en 2008, y desde entonces se sucedieron con frecuencia los telefonazos a El Drogas y a Alfredo, que tras la disolución del grupo acudió a Radio Enlace a presentar su nuevo proyecto Miss Octubre. Esa fue la única vez que tuvimos a uno de los navarros de cuerpo presente en la emisora. Juraría que en una ocasión también entrevistamos a Boni, mucho más escurridizo para las entrevistas, pero no estoy seguro y me extraña no tener un recuerdo nítido, porque sí conservo la impresión de que era un tipo extremadamente amable, tímido y agradecido en la charla. Un contraste de la leche con esa fiereza que transmitía sobre el escenario.

GARRIDO: Entrevisté a Barricada para la radio en 2008, fue con Ibi, el baterista, al teléfono, presentando la caja de 25 Años de rocanrol. Luego en 2009 fui de las primeras personas en escuchar La tierra está sorda en Warner y tuve entrevista con El Drogas e Ibi, escuchando el disco con ellos. Cuando en 2011 anunció El Drogas que le “habían echado” de Barricada yo estaba en un concierto y me vine abajo, fue terrible. Luego estuve en los conciertos de despedida en el Anaitasuna en 2013, me pasé todo el puto concierto saltando con Javi, de la web manerasdevivir.com y, según llegaba el final, fuimos siendo conscientes de que era la última vez y nos pasamos los últimos temas llorando abrazados. Años más tarde, el 28 de diciembre de 2015, tuve una entrevista con Boni, por teléfono antes del concierto de presentación de Incandescente, su primer disco en solitario, y le ayudé a montar el concierto de fin de gira después del batacazo en la Caracol en la presentación. Lo hicimos en Gruta77, con Tres Pollos de teloneros, y estuvo muy bien. Teníamos agendada en 2018 otra, presentando su segundo disco Réquiem por el mundo, que aplazamos un mes debido a la operación y que nunca se pudo hacer ya que quedó mudo. Cuando a principios de este año me escribió Pedro de La Fuga para decirme que Boni había muerto yo estaba en el curro, y me bajé a echar un cigarro, a llorar a escondidas.

Un joven Jorge Garrido (segundo por la izquierda), con los Barricada en una firma de discos en 2006.

(Visited 7.565 times, 1 visits today)