La empresa Ingesport ha empezado a preparar el terreno donde quiere construir un nuevo gimnasio de su cadena Go Fit en el corazón del antiguo pueblo de Hortaleza. El 10 de febrero, después de obtener el permiso del Ayuntamiento, una cuadrilla de operarios talaron las decenas de árboles que verdecían los jardines de los edificios parroquiales que la congregación religiosa San Vicente de Paúl posee en la centenaria plaza de la Iglesia de Hortaleza.

En total, según el expediente municipal consultado por este periódico, fueron cortados más de 90, entre ellos una quincena de cipreses, otros tantos almendros e higueras, diez pinos, dos olivos y diversos ejemplares de frutales como nísperos, albaricoqueros o granados. En compensación, la promotora del gimnasio deberá entregar 332 plantas a los viveros municipales antes de verano.

En la solicitud de tala, la empresa Ingesport exponía diferentes motivos para condenar a los árboles, como estar secos, inclinados o tener pudriciones en el tronco. En otros casos, porque su trasplante resultaba inviable. Pero sobre todo, Ingesport alegaba que los árboles estaban “afectados por obras”, aunque la promotora del gimnasio carece todavía de permiso de construcción y tiene pendiente entregar su proyecto definitivo, que afecta a algunos de los edificios más antiguos del barrio y su entramado de bodegas subterráneas.

La promotora del gimnasio carece aún de permiso de obras y tiene pendiente de entrega su proyecto definitivo

La parcela pertenece desde el siglo XIX a la congregación religiosa San Vicente de Paúl. Los Padres Paúles, como se los conoce en Hortaleza, han logrado amortizar la mayoría de las propiedades que conservan en el barrio, pero la protección de los edificios de la plaza de la Iglesia, cuya construcción es anterior a 1870, les impedía tocar este rincón, el único que se mantiene intacto del antiguo pueblo.

En mayo de 2015, apenas unos días antes de las elecciones municipales que le dieron la alcaldía a Manuela Carmena, la Comisión de Protección del Patrimonio Histórico del Ayuntamiento de Madrid, gobernado todavía por Ana Botella, del Partido Popular, decidió repentinamente eliminar la protección de los edificios de la plaza de la Iglesia de Hortaleza, lo que desatascaba el proyecto del gimnasio. En 2016, el Pleno del Ayuntamiento aprobaba el denominado Plan Parcial de los Paúles con el voto favorable de Ahora Madrid y Partido Popular.

La zona donde se han producido las talas de árboles corresponde a los jardines de los edificios parroquiales de los Paúles. ÁLVARO GARCÍA

OPACIDAD DE LOS PROMOTORES

Cuatro años después, el proyecto definitivo del gimnasio sigue siendo una incógnita. Inicialmente estaba prevista la demolición de una decena de edificios para construir un macrogimnasio con piscinas cubiertas y 300 plazas subterráneas de aparcamiento. Sin embargo, la Dirección General de Patrimonio de la Comunidad de Madrid intervino en diciembre de 2016, solicitando al Ayuntamiento la paralización cautelar de cualquier tipo de licencia para evitar “daños irreversibles” en el patrimonio arquitectónico y arqueológico de Hortaleza.

El organismo dependiente del Gobierno regional reclamó entonces el expediente del proyecto, porque el Ayuntamiento de Madrid ni siquiera se lo había remitido tras aprobarlo. Dos años después y tras evaluar el informe arqueológico solicitado a los promotores, la Dirección General de Patrimonio hizo una serie de requerimientos que suponían modificar el proyecto inicial. Entre ellos, recuperar las bodegas subterráneas o preservar los jardines donde ahora se han producido las talas de árboles, así como las fachadas de los decimonónicos edificios de la plaza de la Iglesia.

La empresa Ingesport todavía no ha presentado los cambios del proyecto a la Dirección General de Patrimonio. “En ningún caso se podrán empezar las obras sin que el proyecto definitivo sea autorizado por esta Dirección General”, aseguran desde el organismo. “En estos momentos, y hasta la resolución del expediente, no se puede señalar el conjunto de bienes que quedarán protegidos porque dependerá de las características de la obra y del impacto de la misma”, se limitan a explicar desde la Dirección General de Patrimonio.

Tras evaluar el informe arqueológico, la Dirección General de Patrimonio hizo una serie de requerimientos que suponían modificar el proyecto inicial

Los Padres Paúles e Ingesport se resisten a revelar detalles del gimnasio. Este periódico ha intentado contactar en reiteradas ocasiones con el ecónomo provincial de los Paúles, Roberto Calero, sin obtener respuesta. Tampoco la ha recibido de la empresa propietaria de la cadena Go Fit.

La empresa Ingesport, fundada en 2006 por su presidente Gabriel Sáez, fue adquirida en 2015 por Mutua Madrileña y el multimillonario Juan Abelló, que posee una de las mayores fortunas de España. Con la cadena Go Fit gestiona varios polideportivos municipales privatizados en Madrid durante anteriores gobiernos municipales del Partido Popular, entre ellos el de Vallehermoso, el más grande de la ciudad.

El diario InfoLibre reveló que la Comunidad de Madrid, durante la presidencia de Esperanza Aguirre, dilapidó 2,5 millones de euros de dinero público para sanear Ingesport a través de la sociedad Capital Riesgo de la Comunidad de Madrid. Después de esa inyección de capital, la empresa Corpfin, vinculada a una nuera de Aguirre, compró títulos de Ingersport por 1,3 millones que vendería en 2015 obteniendo con ello un beneficio de 3,7 millones.

Este edificio de la plaza de la Iglesia de Hortaleza, construido antes de 1850 y uno de los más antiguos del distrito, sería derribado para construir el gimnasio. SANDRA BLANCO

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