Ese local se usará para otros fines”, enuncia el Oráculo del Palacete de Villa Rosa. Ni lo de Ceuta, ni los incendios, ni el sentido de la existencia: el gran misterio del verano es esa frase con la que David Pérez (saludos a su flequillo) nos ilumina sobre por qué a uno que presume de demócrata se le ocurriría desalojar en mitad del verano y con mucha prisa a una radio vecinal de un local público sin explicar por qué tanta urgencia, qué concurso se va a convocar para decidir el uso de un recurso público, y con qué criterios, más allá de los testiculares del señor concejal.

Así, a bote pronto, hay quien podría pensar que se trata de un ataque a la libertad de expresión de quien no comulga con Pérez, el Campeador de Alcorcón. Teniendo en cuenta que David es pata negra del PP, un partido fundado por varios exministros de Franco, la cosa huele regular. Palabras como censura o control político de los medios se vienen a la cabeza. Anda que no hay próceres franquistas que manoseaban la radio. Ay, Arias-Salgado.

Si nos centramos en las radios y salimos de España, Joseph Goebbels es conocido como uno de los mejores gestores/censores de ese universo en el siglo pasado. Lejos de nosotros comparar al líder nazi con el gran David Pérez, ese que en una columna en El Debate escribía hace algo más de un año: “Existe un debate global sobre la forma en que mueren las democracias, y que no siempre es consecuencia de un golpe de Estado, sino de la acción de dirigentes elegidos democráticamente y que van desmontando uno a uno todos los pilares democráticos”. En su caracterización de cómo se produce la que llama captura autocrática, el Faro de la Junta Municipal identifica gestos como: “Despreciar y perseguir a la oposición democrática. Someter y marcar a la oposición interna (…) Establecer una espiral del silencio para todo lo que afecte a su gestión”. Vaya vaya, pues sí que…

No desbarremos, de momento la cosa no ha pasado a mayores. Goebbels, por ejemplo, se dedicó a repartir a los alemanes, a precio tasado o como puro regalo, radios que sólo podían sintonizar lo que Goebbels quería que escucharan. Se llamaban Volksempfänger, literalmente el receptor del pueblo. Los alemanes, ya se sabe, le ponen nombres raros a todo, pero también tienen su sentido del humor, y por su forma algunos los llamaban El hocico de Goebbels. No tenemos noticias de que al bueno de David se le haya ocurrido algo parecido (aunque anunció una nueva «radio cultural de Hortaleza» que se quedó en dos tristes pódcasts) o pronto estaríamos hablando de unos receptores con pelazo, El flequillo de David, que emitirían en bucle la programación de Radio Nacional de 1939, empezando por el bando del fin de la guerra.

¿Entonces? ¿David, que le puso a su blog el nombre de Madrid Sociedad Abierta, puede tener comportamientos propios de un censor, de un autócrata, algunos dirían incluso que de un fascista de mierda, de esos que terminan boca abajo aunque se escondan (y David es bueno escondiéndose, eh, que aún le recordamos en las fiestas del distrito)?

Radio Enlace Ruben Dario scaled

Vecinos y vecinas muestran su apoyo a Radio Enlace frente al local del que David Pérez quiere desalojar a la emisora de Hortaleza. ÁNGEL SÁNCHEZ

Nos negamos a creer semejante locura. Así que desde aquí lanzamos una teoría mucho más plausible. En los calores del verano, la que fuera jefa de David Pérez (bueno, y la que sigue siéndolo, que Ayuso manda siempre) está pasándolo mal. Esos ingratos que pueblan Madrid se atreven a criticar el asuntillo ese del ático. Por explicar las cosas por yuxtaposición, el Amador de Ayuso (otro que tal baila con la marejada capilar) decide poner en venta el ático del que ha explicado tan bien cómo consiguió pagarlo, justo cuando la Comunidad de Madrid, que preside su novia, compra por más de cuatro millones y medio de euros OTRO aticazo en el mismo barrio. Cuando se les pregunta, resulta que van a hacer obras en Sol (otra cosa que se les olvidó publicar, mecachis) y claro, dónde va a poder trabajar la Quironesa. Pues compramos ese ático y arreglado. Un poco extraño, porque TAMPOCO tiene permiso para usarse como oficina, y lo mejor que tiene son 200 metros cuadrados de terraza, todo muy práctico para colocar allí unas mesas y unos ordenadores y ponerse a teclear decretos.

"David Pérez, que quedó apartado de la corte por no correr lo suficiente a lamer las botas de Ayuso, puede congraciarse ahora con la Emperatriz"

No se sabe si MAR (Miguel Ángel Rodríguez) dejó lo que estuviera tomando en el momento y llamó, el caso es que ipso facto se ha puesto en venta ese ático y otros varios inmuebles en Gran Vía que vaya usted a saber si se compraron para poner allí consultorios médicos o parques de bomberos, aunque parezcan pisazos random. Como en el PP no son populistas (ese mal que tanto critica David Pérez en sus escritos) dicen que es para recaudar dinero para reconstruir la zona incendiada este verano en Madrid. De bomberos forestales ni hablamos.

El caso es que Ayuso no tiene ático/qué tendrá la Quironesa. Y mientras tanto, David Pérez, que quedó apartado de la corte de la DGS en 2023 por no correr lo suficiente a lamer las botas de Ayuso, puede congraciarse ahora con la Emperatriz.

Porque, agárrense: ¿Y si quiere dedicar el local que usaba Radio Enlace a construir un ático en lo que fue el colegio Rubén Darío? ¿Se refería David a ese otro fin, consolar a la desconsolada, a la vez que molesta un poco más a los rojos piojosos del distrito? ¿Acaso no sería bonito tener en el barrio a Isabel la Caótica?

La escena el mes de septiembre, con David Pérez arrastrándose delante de la jefa en el Gran Premio de Madrid y susurrándole al oído que ya le ha construido un ático en el barrio, no tiene pérdida. Es un plan perfecto.

Dice Cayetana Álvarez de Toledo que aún no entiende lo del ático de Díaz Ayuso. Pues desde Hortaleza ya se lo hemos explicado.