Con gran pesar, tenemos que comunicar el fallecimiento por Covid-19 el pasado 27 de septiembre de 2021 de Josefina Represa Rodríguez, vecina de Hortaleza conocida por su histórica labor de formación de las mujeres del distrito en telares y feminismo y por ser premiada en marzo de 2017 por la biblioteca Huerta de la Salud con el título honorífico de Lectora Ejemplar de Hortaleza. Josefina tenía 97 años, y había sido trasladada a una residencia de mayores de Pedrezuela en 2020. Al no quedar nadie de su familia en Hortaleza, no nos hemos enterado hasta ahora de su muerte.

Josefina Represa llegó a Parque de Santa María a finales de los años sesenta procedente del barrio de La Concepción. Su marido, Pedro, trabajaba todo el día en un almacén de papel en la calle Tomás Redondo, en Las Cárcavas, y apenas podían verse, así que Josefina, mujer decidida y sin complejos, se acercó a su futuro barrio para entregar un dinero en concepto de señal por su nuevo hogar. “Nos mudamos”, sentenció al regresar a casa, contaba entre risas.

Dio clases de telares de alto lizo en La Cátedra de la UVA de Hortaleza, actual CEPA Dulce Chacón, y en la asociación La Unión de Hortaleza, a la cual pertenecía, y cuyo grupo sigue funcionando, y lo hacía con una asombrosa y valiente particularidad: alternaba la enseñanza textil con la instrucción práctica en feminismo. Lo contó divertida en la entrevista que le hizo Juan Cruz en agosto de 2017 para Hortaleza Periódico Vecinal:

“Tenía la clase de telares, pero mi clase era de blablablá. Yo iba metiendo… (gesto y sonrisa cómplice). Trabajé para que valoraran a las mujeres. Que pensaran que eran un individuo, que tenían su estatus en la sociedad, que tenían que valorarlo y tenían unos derechos como persona. Las mujeres en aquella época, para ir a gimnasia o para ir a telares, tenían que pedir permiso al marido”.

Algún marido la preguntó si eran necesarias tales enseñanzas. Hubo uno que, incluso, se presentó muy enfadado en el aula para hablar con ella, recordaba jocosa Josefina.

En el periódico La Unión de Hortaleza publicó un artículo sin desperdicio en marzo de 1979 titulado precisamente ‘¿Qué es el feminismo?’. Sus razones eran tan sencillas como el diccionario de la RAE, que definía el término así: “Doctrina social que concede a la mujer los derechos concedidos hasta ahora sólo al hombre”. No cabían entonces los falsos argumentos ni las ironías propias de muchos varones. Era necesario, concluía Josefina, “un cambio de mentalidad, tanto en el hombre como en la mujer”. Parece mentira, pero más de cuarenta años después, se ve que son millones los hombres que todavía no han entendido algo tan simple.

“En mi casa, el libro siempre fue algo vivo. Desde pequeños nos íbamos a la cama con un libro. Mi padre tenía mucho cuidado de que leyéramos una cosa que entendiéramos, que no nos pudiera confundir”

Como lectora, Josefina Represa era voraz. Le encantaban los libros de aventuras, viajes, literatura fantástica y las biografías de escritores. Y tenía una debilidad que solía exteriorizar orgullosa: el escritor Manuel Rico, con quien mantuvo una estrecha amistad, una amistad que incluía a sus respectivas parejas. Hablar de libros con ella podía derivar en hablar de los libros de Manuel Rico, sobre el que decía, sin ser cierto, que era su ahijado. Entrevistado el escritor por Hortaleza Periódico Vecinal para profundizar en su obra, nos expresó que Josefina era como su “madrina sentimental”, y que había sido una figura muy importante en lo personal tanto para él como para su mujer. Tras aclarar que ambos eran vecinos de Parque de Santa María, Rico expresaba:

“Era militante del PCE, pero no su marido, y pertenecía a la generación de mis padres, había vivido la guerra y la más dura posguerra. Estaba muy implicada en reivindicar el papel de las mujeres, en la lucha por la igualdad. Existía entonces el Movimiento Democrático de Mujeres, que ofrecía charlas y encuentros en Hortaleza. Josefina combinaba su labor de enseñanza de la artesanía con dar doctrina feminista por la igualdad de la mujer”.

Josefina Represa forjó su amor a la lectura en el hogar familiar. Nació en Madrigal de la Altas Torres (Ávila), el pueblo de nombre más bonito, decía, y su padre, militante de Izquierda Republicana, era el alcalde de Medina del Campo (Valladolid) al estallar la Guerra Civil. “En mi casa, el libro siempre fue algo vivo. Desde pequeños nos íbamos a la cama con un libro. Mi padre tenía mucho cuidado de que leyéramos una cosa que entendiéramos, que no nos pudiera confundir”.

En la biblioteca Huerta de la Salud se hacía querer. La distinción de Lectora Ejemplar de Hortaleza nació para ella, porque los bibliotecarios querían rendirla un merecido homenaje el día de su cumpleaños. Y luego el premio no tuvo continuidad, porque nadie podía sustituirla. Estuvo muchos años llevándose en préstamo bastantes libros por semana. Era una mujer adorable, siempre cariñosa y atenta con los bibliotecarios, con todo el mundo. Descansa en paz Josefina, gracias por todo. Siempre te recordaremos riendo.

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