Yoli Peña me pasa su contacto. Se trata de una científica. Llamo y me coge a la primera mientras sale del metro. Le propongo quedar en el barrio, pero no está en la línea 4, sino en la F y la Q, pues baja en la 72 Street camino de Weill Cornell Medicine, donde trabaja e investiga en lo más diminuto de la ciencia base en Nueva York, la Metrópolis de día y la Gotham de noche.

¿Habrá emigrado para seguir formándose o para sobrevivir? Acordamos una entrevista por videoconferencia y me viene a la imaginación la Margarita Salas de Nueva York junto a Severo Ochoa. ¿Cómo será esta joven volcada en la ciencia y en su divulgación? ¿Cómo habrá vivido la pandemia desde allí?

La primera comunicación fue una semana antes del 11 de febrero, Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia. Alma nos remitió a la web 11defebrero.org. Una semana más tarde, Radio Enlace le dedica a esta efemérides uno de sus programas. A tan solo a 5.764 kilómetros, Alma alterna su microscopio de fuerza con dar soporte a una iniciativa ciudadana que ha llenado de actividades científicas y tecnológicas las agendas de centenares de centros educativos y culturales.

PREGUNTA: ¿Se lían con tu nombre?

RESPUESTA: Puede que sí. He sido Alba muchas veces con b. Nadie me llama Alma Eva, excepto mi madre. Firmo artículos científicos como Alma P. Perrino, pero en ciencia se convierte en Perrino Perrino. (Risas.)

¿Existe el alma?

El alma está en el cerebro, somos reacciones químicas, o sea, la personalidad que tenemos es lo que está ocurriendo en nuestro cerebro. ¿Estará ahí? Soy de las que se preguntan si el alma pesa. Bueno, como soy creyente, la parte espiritual la tengo y no sé…

¿Es religiosa tu familia?

Mis padres eran de ir a misa todos los domingos. Mi padre tiene hermanas monja que son de las Hermanas del Niño Jesús y han sido maestras.

¿A qué jugabas de niña?

Recuerdo los parques de metal, caerme de los castillos y darme con cada barra en la cabeza. (Risas.)

¿Te imaginabas como científica?

Me imaginaba con una bata y mezclando líquidos de colores. Luego me di cuenta de que la química no me gustaba tanto como la física. La química la veo como de mezclar, pero la física es explicar .

¿Dónde has estudiado?

De primero de Primaria a la universidad en el colegio Blanca de Castilla.

¿Y en Hortaleza?

Toda la vida en la parroquia de Santa Paula. Hemos tenido amigos misioneros y eso te cambia un montón la perspectiva. La parte religiosa la cuento porque ha sido importante en cuanto a mi conexión con el barrio. He sido catequista.

"Me gusta saber cómo funcionan las cosas. Soy de las que me compro algo y me leo el manual de instrucciones"

¿Qué se necesita para ser científica?

Estudiar Física me ha determinado mucho. En mi caso, es trabajo y trabajo. Soy hormiguita en plan “trabaja todos los días y luego lo tendrás”.

Me marcó mucho que fui becada siempre en la universidad. Tenía las becas del ministerio y solo podía quedarme una. Mis hermanas siempre habían conseguido beca, yo tenía que hacerlo.

¿Eres metódica?

Soy curiosa. Me gusta saber cómo funcionan las cosas. Soy de las que me compro algo y me leo el manual de instrucciones. (Risas). Me da una rabia que no venga ahora en la caja porque te tienes que meter en la web y leerte las instrucciones en PDF…

¿Dejas espacio para las sorpresas?

Me gusta tener las cosas controladas, pero te das cuenta de que no puedes tenerlas totalmente controladas. Si intentas controlarlas, ellas te controlan a ti. También me gusta ese elemento sorpresa.

¿Por qué te dedicaste a la microscopía?

Muchas veces, las cosas te vienen sin buscarlo. Terminé la carrera, buscaba trabajo. Bueno, a hacer la tesis. Era en microscopía. La asignatura me había gustado mucho, y había sacado una buena nota, o sea, había estudiado motivada. Pues me cogió mi jefe y empecé a hacer la tesis. Estás abierta a todo, algo sale y lo coges.

¿Dónde era?

Esto era en el CSIC. Mi jefe, Ricardo García, anunció la tesis en el portal madridmasd.org. Yo miraba ofertas de trabajo y vi esta. Luego tuve una entrevista con él y me cogió. La beca que tuve fue de cuatro años. Terminó la beca, presenté la tesis y mi jefe me contrató un año más. También un poco por enseñar a los nuevos estudiantes la técnica que yo sabía. Tuve mucha suerte.

¿Cómo es tu microscopio?

Es un microscopio de fuerzas atómicas. Este tipo de microscopía permite medir la superficie de todo tipo de materiales en su ambiente, es decir, medirlas como estarían en el cuerpo, en líquidos y también en aire. Entonces, puedes medir circuitos o polímeros, ir a ultra alto vacío, ver átomos y moléculas…

¿Qué aplicación tiene?

Es complicado. Hacemos ciencia básica para saber cómo funcionan las proteínas. Si conocemos más de una proteína, por ejemplo, que está implicada en la presión sanguínea, podemos saber por qué, cuando alguien tiene una enfermedad, esas proteínas no crecen de la misma manera. Pero es a largo plazo. Luego, cuando sepamos cómo funcionan, podremos sacar conclusiones.

¿Qué haces en el 11 de Febrero?

Cuando me impliqué en el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia, me puse en la parte web y en la parte bibliotecas. Hacemos hincapié en la charla de los colegios. Como somos todas investigadoras, hacemos un llamamiento por nuestras redes para que científicos y científicas vayan al mapa y se pongan en contacto con las personas de los centros para ir a dar una charla por el 11 de febrero. Si un científico te lo cuenta, va a ser mejor que hacer un material en la clase.

Recibimos emails de gente que todos los días las solicitan. Ofrecemos también charlas por Skype. Hay pueblos donde es complicado que alguien vaya presencialmente.

"Hacemos un llamamiento para que científicos y científicas se pongan en contacto con centros escolares para ir a dar una charla por el Día de la Mujer y la Niña en la Ciencia"

¿Por qué mujer y niña?

Yo no creía en la discriminación positiva. Ahora sí lo defiendo. Sigo oyendo comentarios por los que dices tenemos que cambiar esto ya.

En el premio de la AVS (American Vacuum Society), me dijeron que era finalista. Una persona, que era un referente para mí, me dijo, “si eres mujer, ganarás, pero lo que puede ir en contra tuya es que haya un negro”. ¿Con qué te quedas? ¿He ganado por ser mujer? Si mi trabajo es bueno, hago la presentación bien y los otros dos son peores que yo, ¿qué tendrá que ver que sea mujer, que sea latina, que sea negra…?

¿Qué posibilidades tienes de volver?

Hay un cuello de botella. Ahora mismo estoy intentado probar educación a nivel de universidad. Me gustaría enseñar Física. Estoy rellenando la evaluación para la contratación del profesor universitario. Está complicado volver a investigar al cien por cien. El microscopio también sería otra salida.

¿Cómo viviste desde Nueva York el inicio de la pandemia en Madrid?

Se siente miedo. Luego, como investigadora, fue complicado convencer a mi familia. Pasaron la primera semana o dos que no lo ven y quieres darles los datos, intentar aclarar en ese cúmulo de información que había.

¿Qué te dice tu familia ahora?

En esa semana que Nueva York estuvo en el pico y veían las noticias, las fosas comunes, estaban muy preocupados también. He estado trabajando desde casa. Como llevo dos años, tenía muchos resultados. Ya estamos abriendo. La semana pasada fui al laboratorio, esta semana también. Irá todo bien.

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