«Miles de personas acuden todos los años a la Quinta de los Molinos de Madrid para disfrutar del espectáculo sus almendros en flor, mientras los de Huerta de Mena están amenazados con desaparecer con el beneplácito del Ayuntamiento de Almeida”, denuncia la plataforma Salvar Hortaleza, que el pasado 1 de marzo organizó un paseo vecinal para contemplar la floración en los alrededores de este finca centenaria, que está cerrada y sin uso desde 2012, cuando la Comunidad de Madrid, entonces presidida por Esperanza Aguirre, dejó de financiar un proyecto de las Madres Adoratrices para mujeres con drogodependencia.
La plataforma vecinal sigue reclamando a la Comunidad de Madrid la protección de Huerta de Mena, conocida también como la Finca de los Almendros, un vestigio de la Hortaleza rural, con siglos de historia, que fue punto de encuentro de intelectuales y poetas cuando perteneció al famoso dramaturgo Carlos Arniches. Las actuales propietarias de Huerta de Mena, las religiosas Madres Adoratrices, han acordado la venta de la finca con una promotora que quiere construir oficinas en este enclave natural histórico. El plan cuenta con el apoyo del Ayuntamiento de Madrid de José Luis Martínez-Almeida. Hace un año, la plataforma presentó en el registro de la Consejería de Cultura de la Comunidad de Madrid las firmas de 6.000 personas pidiendo la protección de Huerta de Mena. Tras el registro de las firmas, la Comunidad de Madrid anunció que trabajaba en declarar como Bien de Interés Patrimonial (BIP) algunos “elementos” de Huerta de Mena.
“Un año después, Huerta de Mena sigue sin estar protegida y no tenemos noticias del expediente para la declaración como Bien de Interés Patrimonial que anunció el Gobierno de la Comunidad de Madrid”, critica la plataforma Salvar Hortaleza, que este jueves 19 de marzo ha convocado una asamblea vecinal, a las 19.00 horas en la Asociación Pueblo Hortaleza (Plaza del Doctor Calvo Pérez, s/n), para reanudar las movilizaciones en defensa de esta finca, ubicada en la calle Gregorio Sánchez Herráez, que atesora más de un centenar de almendros.
A pesar de que un informe técnico de la Comunidad de Madrid avala la protección de Huerta de Mena, el Ayuntamiento de la capital evitó su protección y apoya la urbanización del terreno, ignorando los informes técnicos previos encargados por la propia Dirección General de Patrimonio Cultural. El proyecto para construir oficinas en Huerta de Mena, promovido por la inmobiliaria francesa Therus Invest y las Madres Adoratrices, prevé la construcción de 36.000 metros cuadrados de oficinas, lo que supondría la desaparición irreversible de uno de los últimos vestigios del pasado agrícola de Madrid. «En los últimos meses, además, el entorno de Huerta de Mena se ha degradado de forma considerable, porque los terrenos aledaños, propiedad del Ayuntamiento de Madrid, se han convertido en una escombrera ilegal en los que se han vertido toneladas de cascotes procedentes de obras», según la plataforma vecinal.
Fotos de María Roldán Pazos













Que se escuche al pueblo, que se le de su sitio, que se apoye la cultura, que dejemos los negocios, que busquemos los lugares de sosiego y libertad, que manejemos los libros, una silla, escuchando música o el trino de los pájaros, que distribuir y repartir nuestros impuestos, no es para salir en una oficina, para que manejen los de siempre, que se junten todas las asociaciones de vecinos y culturales, para hacer piña y no sólo cada una en su esquina, vamos a dar ejemplo de limpieza y cantar las 40 a los cuatro vientos, entre almendros y olor a flor y papel de llevar un dulce o la tarta a la abuela, o al padre que no se olvida de dar su ayuda y apoyo a tapias y paredes de forma que si fue quinta y por allí estuvo Arniches, Gregorio Marañón o Alberti, vengan ahora los hijos y los nietos…las oficinas todas juntas o cual más feas, y llenas de jefes para mandar sobre la nada, burocracia y listos de turno, prisas para no llegar a ningún lado. Lo que nos legan y lo que dejamos, que no sea un pastel pisoteado y podrido, que le pueda comer y tomar con una copa de anís, o una buena fiesta o una siesta debajo de un árbol aunque sea con el traqueteo de los coches de las M-40, M-12 y M – leches que si no se tiene coche no eres nadie. BUSCAR LA SOLEDAD, ENTRE LAS PIEDRAS Y LA HUERTA DE MENA, CON LOS ALMENDROS Y RODEADOS DE LUZ Y SEÑALES PERO DE BUEN GUSTO Y SENTIDO.
CENTRO CULTURAL MUSEO DE HORTALEZA.