Hace muchos años que no se cultivan cereales en el distrito, que no se lava la ropa blanca de Madrid y que desaparecieron las vaquerías del barrio. Sin embargo, los rebaños de ovejas han seguido utilizando las rutas trashumantes que cruzan el barrio de norte a sur en su cambio de paisaje desde las praderas de montaña hasta las llanuras. Todos los años las familias salen a la calle con motivo de la Fiesta de la Trashumancia (19 de octubre) para ver pasar las ovejas en su camino desde la Casa de Campo pasando por la calle Mayor, la Puerta del Sol y la plaza de Cibeles, y también por antiguos caminos, hoy calles y parques. Sin embargo, quizá muchas personas no sepan que por nuestro barrio discurre una vía pecuaria que atraviesa el parque forestal de Valdebebas en su camino hacia la sierra del norte de la Comunidad de Madrid.
Este parque, junto al Juan Carlos I, se ha convertido en uno de los grandes pulmones del distrito y refugio de numerosas especies de aves y mamíferos. No es raro ver una bandada de perdices dormitando en alguna de las grandes rotondas que circundan el parque o numerosos conejos en busca de hierba fresca. Tampoco sorprende ver planear un águila calzada o un cernícalo en busca de alguna pequeña presa. Sin embargo, mientras paseamos por las laderas de este parque forestal, quizá sí sorprenda descubrir un rebaño de 15 ovejas pastando perezosamente con vistas al campo de golf de La Moraleja.
Se solicita que los visitantes no alimenten a las ovejas, para evitar provocarles problemas digestivos
Al acercarse al cercado, un gran cartel explicativo informa detalladamente de un proyecto experimental, impulsado por el Ayuntamiento de Madrid, sobre el aprovechamiento del pastoreo controlado. El objetivo es evaluar los efectos del rebaño sobre los suelos y la fauna de la zona. Para ello, se han instalado en la parte noroeste del parque varios cercados con 15 ovejas de la raza colmenareña (autóctonas del municipio madrileño de Colmenar Viejo) que irán rotando por diferentes parcelas para compararlas con una no pastoreada, que funcionará como control.
Según indica el Ayuntamiento: “El seguimiento científico del proyecto incluye la realización de inventarios de vegetación antes y después del pastoreo, estudios de insectos polinizadores diurnos, prospecciones de insectos nocturnos bioindicadores y una evaluación detallada del estado de conservación de las comunidades presentes, permitiendo analizar con precisión la respuesta del ecosistema a la introducción controlada del ganado”. Además, el proyecto incluye ocho análisis químicos de los suelos durante la duración del proyecto para evaluar tanto su evolución química como estructural.
Se han registrado quejas porque los perros sueltos asustan y matan crías de aves y pequeños mamíferos
Al no ser una de las zonas más visitadas del parque, las ovejas pacen tranquilamente en sus cercados sin preocuparse de los visitantes al otro lado de las vallas. Sin embargo, sus responsables solicitan que los visitantes no alimenten a las ovejas para evitar alteraciones en su dieta que podrían provocar problemas digestivos e interferir en el propio proyecto. También se debería vigilar a los perros sueltos en esta zona, ya que recientemente se han registrado quejas porque asustan y matan crías de aves y pequeños mamíferos como zorros o gazapos.
Ahora el parque forestal de Valdebebas tiene un nuevo atractivo. Ya los abuelos del barrio cuentan que hace muchos años iban a pescar anguilas a la zona conocida como Los Cenagales y hoy, gracias al proyecto Explora Valdebebas, se ha convertido en un nuevo atractivo del distrito para disfrutar de la flora y de la fauna de nuestro entorno. Sin embargo, la llegada de estas nuevas 15 residentes ovinas parece que devuelve al presente la frase de nuestro vecino Florencio Elipe: “Aquí no había más que ovejas, vacas y labor”. ¡Bienvueltas al barrio!




