Este año en el parque Villa Rosa-Paco Caño hemos tenido la suerte de disfrutar de la compañía de cientos de ranas. Su ría parecía la misma naturaleza, rebosando vida y haciéndonos disfrutar a todos.

Lamentablemente, por el uso inadecuado de los vecinos y sus mascotas, la proliferación de basura y algas ha obligado a su drenaje, lo que ha supuesto la muerte de todas las ranas que habían encontrado su hogar en un hábitat tan artificial. La responsabilidad es tanto del Ayuntamiento de Madrid como de las personas que degradan el parque a diario.

Las ranas son un insecticida natural que deberíamos valorar especialmente en los tiempos que corren. Se alimentan de insectos, algunos de los cuales son causa de transmisión de diferentes enfermedades, y sin necesidad de insecticidas tóxicos. Por lo que habría sido una oportunidad única para poder enseñar a las niñas y niños del barrio la importancia de estos anfibios y educarlos en su conservación.

Las ranas son un insecticida natural que deberíamos valorar

El Ayuntamiento de la ciudad hace alarde de ecología, pero a la hora de la verdad arrasa con todo: un ejemplo cercano es la desgraciada ría de Sanchinarro.

Demos las gracias al Ayuntamiento por tener el parque en un estado lamentable, sucio y deteriorado. El caso fue puesto en su conocimiento, pero a nadie le interesó buscar un método alternativo de limpieza.

Gracias a Radio Enlace, la asociación vecinal Villa Rosa y a este periódico por su comprensión y la difusión del asunto.

Cadáver de una de las ranas del parque Villa Rosa-Paco Caño, tras el drenaje de su ría sin haber tenido en cuenta la fauna que habitaba en ella.

 

(Visited 206 times, 15 visits today)