Desde tiempo inmemorial, los habitantes de Hortaleza se abastecían de agua de los manantiales de la zona, de los pozos particulares y de las fuentes públicas. A principios del siglo XX eran tres las fuentes que podíamos encontrar en el casco urbano.

En el actual barrio de San Lorenzo, se hallaba la ‘charca Juana’, que tenía un entorno muy apreciado, por la sombra de los árboles y por el frescor que proporcionaba su abrevadero. Cerca de la actual glorieta de Santos de la Humosa estaba el ‘pozo de la villa’, que se complementaba con la conocida popularmente como la ‘mina de vinagre’, un manantial que surgía de una cueva de ladrillos y adonde acudían las lavanderas a por agua.

La tercera fuente daba nombre al espacio donde se ubicaba: ‘plaza de la fuente’. Era de un caño y tenía acoplado un pilón abrevadero de buen tamaño. Pero lo que supuso una verdadera revolución fue la traída del agua del río Lozoya.

Este gran avance en la calidad de vida vino de la mano de la Compañía Urbanizadora Madrileña, la entidad encargada del desarrollo de la Ciudad Lineal, el proyecto del urbanista Arturo Soria. En noviembre de 1913 finalizaron las acometidas a los dos grandes conventos de Hortaleza, el de las monjas de la Sagrada Familia y el de los Padres Paúles.

La fuente de la plaza de Hortaleza ha sufrido en 2009 una 'restauración' que ha desfigurado su imagen y borrado su inscripción

Seis meses después se inauguró, en la plaza de la Constitución, la primera fuente pública con agua de Lozoya, con la presencia de Vicente Buendía, ex diputado a Cortes, y Arturo Soria y Hernández, diputado provincial e hijo del urbanista, acompañados por el alcalde de Hortaleza, Eduardo Núñez Marques, con la corporación en pleno, el jefe de puesto de la Guardia Civil y el párroco, que abrió las llaves de paso entre los aplausos de los vecinos.

Esta fuente, que “fue costeada por suscripción voluntaria entre todos los vecinos mediante donativos” y representó un hito histórico en el suministro de agua a la zona, ha sufrido en 2009 una ‘restauración’ que ha desfigurado su imagen y borrado su inscripción. Es desoladora la falta de sensibilidad de los responsables de las obras de reforma del casco histórico de Hortaleza, y del Ayuntamiento de Madrid.

Puedes leer el artículo completo en el blog Historias de Hortaleza

(Visited 44 times, 1 visits today)