Desde hace tiempo, el vecindario próximo a la plaza de Santos de la Humosa conocía la existencia de un grupo de niños y jóvenes de entre 10 y 17 años que vivía y dormía en el parque Isabel Clara Eugenia a escasos metros de dos centros de primera acogida: el Hortaleza y el Isabel Clara Eugenia. Se trata de menores extranjeros no acompañados (menas) cuya guarda depende de la Comunidad de Madrid.

En distintos barrios de Hortaleza se pusieron en marcha iniciativas a través de colectivos como la Tienda Gratis de Manoteras o el Ateneo Libertario que movilizaron a algunas personas para paliar la situación de estos menores llevándoles abrigo y comida, aunque la solución de cederles un local la vieron inviable por el miedo a que la responsable de los menores, la Comunidad de Madrid, emprendiera acciones legales.

DENUNCIA EN LOS MEDIOS

Realmente, la situación tenía dividido al barrio entre quienes les atribuían determinados robos e inseguridad y quienes los asistían. La Policía Nacional y Municipal, así como el Ayuntamiento y la propia Comunidad de Madrid, estaban al tanto. También las ONG Fundación Raíces y Save the Children siguieron el tema y el 7 de noviembre, dada la dureza del clima y la inacción de la Comunidad de Madrid, lo denunciaron en nota de prensa.

A partir de la denuncia, el foco mediático puso en marcha numerosas reuniones de técnicos y responsables tanto de la Comunidad de Madrid como del Ayuntamiento, la Junta Municipal y las distintas policías. Se habló de la implementación de nuevas medidas y recursos, haciendo especial hincapié en el perfil de estos menores, en su mayoría, intoxicados por los pegamentos y disolventes con los que se drogaban para paliar el frío y la dureza de la situación. Sin embargo, pese a las reuniones, los menores continuaron durmiendo en el parque.

Menores Claruja 2Foto Pedro Armestre – Save The Children

ACCIÓN HUMANITARIA

Fue a finales de noviembre cuando uno de los jóvenes, que había cumplido los 18 años, entró en prisión y cuando, misteriosamente, los menores desaparecieron del parque.

Después, se supo que fue un vecino de Hortaleza que trabaja en la Asociación Mundo Justo quien habló con ellos y les ofreció vivir en un piso vacío de Rivas-Vaciamadrid. Se trataba de “una acción humanitaria”, según nos declara, y los responsables de la Comunidad de Madrid estuvieron al tanto.

Durante 23 días, la vida del grupo de menores se normalizó. Según su cuidador y Lourdes Reyzábal, presidenta de la Fundación Raíces, los menores dejaron de inhalar sustancias tóxicas y se animaron con la perspectiva de su escolarización en los colegios de la zona.

Sin embargo, la denuncia del Ayuntamiento de Rivas-Vaciamadrid llevó a la Comunidad a exigir la salida de los menores, que tampoco quisieron ingresar en los centros que se les asignaban y volvieron a dormir en la calle y a consumir sustancias tóxicas.

DESAPARICIÓN

Una nueva alarma volvía a producirse cuando la Fundación Raíces avisaba de la desaparición de estos menores el pasado 30 de diciembre. Paradójicamente, aunque la Junta Municipal había contratado educadores de calle, nadie sabía nada de ellos según comenzaba el 2017.

Aunque al término de esta redacción la Junta Municipal lo desconocía, uno de los contactos de Mundo Justo ha recibido información de la presencia de alguno de estos menores en el sur de Francia. La Guardia Civil recibió aviso de que uno de ellos estaba en Ávila, pero tampoco lo han encontrado.

COMIENZAN LOS JUICIOS

Cuando los menores que pernoctaban en el parque Isabel Clara Eugenia han desaparecido “misteriosamente” y parece haberse relajado la tensión sobre este asunto, el juzgado de instrucción número 41 de Madrid ordenaba la apertura del juicio oral por la denuncia de uno de los menores y de la Fundación Raíces tras el reconocimiento de las lesiones de este en el hospital de La Paz y la apertura del protocolo establecido ante un posible delito contra un menor. Son tres los agentes citados en calidad de “investigados”, según informa la Cadena SER, quien ha tenido acceso al auto del juzgado.

El juicio oral tendrá lugar el 14 de febrero y en él se juzgarán los hechos que tuvieron lugar el pasado 6 de noviembre cuando, según la denuncia, varios vigilantes de seguridad “lo encerraron en una habitación y le propinaron una paliza”, según explica la Cadena Ser.

No es la única denuncia por estos temas que llegaron a los juzgados, tal y como declaró a Hortaleza Periódico Vecinal Lourdes Reyzábal, presidenta de la Fundación Raíces.

Menores Claruja 3Foto Pedro Armestre – Save The Children

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