El pasado 4 de octubre la última casa que seguía en pie en el antiguo Poblado de Absorción de Canillas, creado en 1956 para dar cobijo a más de 600 familias expropiadas desde diferentes puntos de Madrid, fue demolida.

Desde que en marzo de 2019 se llevase a cabo el realojo de las últimas familias de la zona, quedaba una sola casa en el Poblado que se resistía irreductiblemente a desaparecer, cuyos habitantes estaban pendientes de las resoluciones judiciales que determinasen su derecho o no al realojo.

Finalmente, el 15 de junio de 2022 se inadmitió el recurso presentado por el ocupante tras varias sentencias desfavorables en el Tribunal Superior de Justicia de Madrid. “El ocupante ilegal nos entregó las llaves voluntariamente el pasado 30 de septiembre”, indica la Agencia de Vivienda Social (AVS) de la Comunidad de Madrid, propietaria de las parcelas donde se ubicaba el antiguo poblado.

Actualmente, están “estudiando el anteproyecto de urbanización para sacar a licitación la redacción del proyecto”

Tras el derribo de esta vivienda, el siguiente paso va a ser realizar las obras de urbanización necesarias, y posterior construcción de nuevas casas. “Al final salen cuatro parcelas en las que se construirán más de 60 pisos, todos ellos destinados al alquiler social para familias vulnerables”, asegura la AVS a este periódico.

El procedimiento administrativo va a desarrollarse en torno a dos inversiones: urbanización del entorno y construcción de las viviendas. Según la AVS, actualmente, están “estudiando el anteproyecto de urbanización para sacar a licitación la redacción del proyecto”.

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