Decía Bertolt Brecht, hace casi un siglo, que la radio podía llegar a ser “el más fabuloso aparato de comunicación imaginable de la vida pública, […] si supiera no solamente transmitir, sino también recibir, por tanto, no solamente oír al radioescucha, sino también hacerle hablar, y no aislarle, sino ponerse en comunicación con él”. Una idea simple, la de dar la voz a la ciudadanía, de la que en la década de los setenta se hicieron eco las primeras radios libres europeas, como la boloñesa Radio Alice o la parisina Radio Verte.

Las facilidades técnicas de este medio de comunicación, su sencillo manejo y su bajo precio ayudaron a expandir este nuevo fenómeno a lo largo del continente. De este modo, en 1979 nació en Barcelona Ona Lliure, considerada primer proyecto de radio libre del estado, y desde aquí el movimiento se fue extendiendo progresivamente por todo el territorio. Las primeras emisoras libres madrileñas aparecieron entre 1982 y 1983: Radio Acción, en el barrio del Pilar; Onda Verde Vallekana, en Vallecas; Onda Sur, en Villaverde; Radio Luna, en Tirso de Molina, y, finalmente, Radio Fhortaleza, en Hortaleza. Y es que este distrito del nordeste de la ciudad es, históricamente, todo un referente en lo que a comunicación alternativa y local se refiere.

El proyecto de Radio Fhortaleza, iniciativa de Elena y Vicente, dos activistas del barrio, nació con la vocación de ser un elemento dinamizador de la vida social y cultural del distrito, con el objetivo de fomentar el asociacionismo, la información local y ayudar a crear una identidad propia de Hortaleza, dando voz a todas las vecinas. Durante la década de los ochenta fue uno de los elementos clave de la radiodifusión libre madrileña y uno de los agentes, junto al periódico vecinal Unión de Hortaleza, de la comunicación del distrito.

En 1989, tras la desaparición de Radio Fhortaleza y en medio de un concurso de licencias lanzado por el Gobierno que obligó a todas las emisoras libres del estado a suspender sus emisiones, surgió un nuevo proyecto de comunicación radiofónica en (y para) el distrito: Radio Enlace. Este contexto, sin duda alguna, imprimió carácter al joven medio que entendió que, debido a las propias características de Hortaleza en aquellos años –carencias de infraestructuras, transportes, etcétera–, aquello del concurso no iba con ellos.

El grupo de rock Buenas Noches Rose, en el estudio de Radio Enlace a principios de los noventa.

La emisora, como su propio nombre indica, arrancó con la idea de facilitar el trabajo coordinado, en redes, colectivo, enlazado, de distintas entidades (culturales, juveniles, deportivas…) radicadas en el distrito. Terminó convirtiéndose, con los años, en el ágora de Hortaleza: un espacio en el que encontrarse y comunicar; una escuela de ciudadanía y democracia; una radio con una parrilla plural en voces y contenidos, reflejo de la comunidad que la ha visto crecer.

Algo más de tres décadas (y miles de colaboradoras y colaboradores) después, Radio Enlace mantiene viva la llama de la comunicación comunitaria que encendiera, a principios de la década de los ochenta, Radio Fhortaleza. Pero no solo eso, la emisora es uno de los pilares de la Unión de Radios Libres y Comunitarias de Madrid y, junto a radios hermanas en Villaverde, Vallecas o Tetuán, parte integrante de la Red de Medios Comunitarios a nivel estatal.

Sirva esta nueva ubicación de Radio Enlace para celebrar las cuatro décadas de radiodifusión libre y comunitaria en el distrito, y para recordar y poner en valor el papel pionero de Hortaleza en la comunicación alternativa madrileña.


José Emilio Pérez Martínez es doctor en Historia Contemporánea y Periodismo, y autor del libro La voz de las sin voz. El movimiento de radio libres entre la Transición y la época socialista (1976-1989)