Se llaman Mariluz y Félix. Son matrimonio, pero además son pareja en la lucha. Llevan más de sesenta años compartiendo su «compromiso socio-político». Y de eso es de lo que les gusta hablar. Queremos quedar con ellos, pero prefieren contestar por correo electrónico, fundiendo sus voces en una sola, para poder pensar mejor sus respuestas.

Escriben con un estilo cuidado y sin perder el tiempo en detalles que los desvíen de su único objetivo: «Esperamos que nuestra experiencia sirva para suscitar compromiso». Quienes han compartido con ellos reuniones, manifestaciones y movilizaciones varias los admiran como se admira a quien lo ha dado todo y, sin caer en el desánimo o el acomodo, continúa día tras día con la misma entrega y pasión. Y eso que Félix y Mariluz pasan ya de los ochenta años.

Les preguntamos por su trayectoria profesional, pero esquivan el tema con humildad: «Nos ha preocupado siempre la cultura como medio para el propio perfeccionamiento y para conocer la realidad e irla trasformando. Omitimos, por creerlo innecesario, las titulaciones académicas que poseemos». La misma modestia que muestran al detallar, a petición nuestra, los movimientos en los que han participado. Contestan, pero no sin antes aclarar que lo hacen «deseando ser superados ampliamente en el compromiso por los jóvenes». Ojalá todos y todas seamos capaces de seguir su ejemplo.

PREGUNTA: Para empezar, cuéntenme en qué andan metidos últimamente.

RESPUESTA: En estos momentos, dentro y fuera del barrio, estamos comprometidos en el comercio justo, en la soberanía alimentaria, en grupos de consumo de productos ecológicos, en la Plataforma Rural, en actividades de pedagogía y compromiso político, especialmente a través de artículos y colaboraciones en prensa y en Internet y de la presencia en procesos electorales, en la Red África-Europa Fe y Justicia, etcétera.

¿Viven en Hortaleza desde hace mucho?

Llegamos al barrio en el año 1980, procedentes de Riaza (Segovia). Contactamos y apoyamos en sus actividades y compromisos a grupos de jóvenes, especialmente a los que, con libertad después cercenada, se reunían en el Parque de Santa María.

La clásica frase “los jóvenes pasan” ha sido superada por los últimos años de movilizaciones. ¿Cómo valoran esta explosión de gente en las calles?

Ciertamente nos congratulamos de que, a partir sobre todo del 15-M, haya aumentado exponencialmente el compromiso socio-político en el barrio y, de forma eminente, entre los jóvenes.

¿Hay algo que echen de menos en estos movimientos juveniles?

Si tuviéramos que poner algún pero, sería, tal vez, que falta aún visión global de los problemas, pues el deterioro de la situación social sobrepasa con mucho la problemática del barrio, y aún de nuestra nación.

"El paro y la exclusión social en el barrio separan escandalosamente a los instalados de los empobrecidos"

Tras casi 35 años en Hortaleza, ¿cómo ven el barrio en la actualidad?

El barrio como tal lo encontramos mejorado desde el punto de vista material, sobre todo a partir de la ampliación de las líneas del Metro; pero, como contrapartida, la implantación de las grandes superficies ha destruido muchas tiendas de barrio y, consecuentemente, muchos puestos de trabajo. Por lo demás, y hablando en general, encontramos al barrio muy en la línea del consumismo, sin una actitud crítica sobre sus consecuencias, sobre todo las climáticas y medioambientales.

¿Cuáles creen que son las consecuencias de esta evolución que ha vivido el barrio?

Se nota mucho, y esto nos preocupa, el aumento de las desigualdades sociales. El paro y la exclusión social también en el barrio separan escandalosamente a los instalados de los empobrecidos. A la vez, han surgido nuevos movimientos de apoyo y solidaridad… A pesar de que ha aumentado la solidaridad, sobre todo la familiar, no resulta suficiente. Se necesita un mayor compromiso político de las personas del barrio en defensa de los derechos humanos de todos.

Para terminar, confiésenme: ¿les ha gustado hacer esta entrevista?

Vaya en primer lugar nuestro agradecimiento a la redacción del Hortaleza Periódico Vecinal, y especialmente al colectivo Danos Tiempo, grupo del barrio con quienes en estos momentos estamos más en contacto. La verdad es que no nos encontramos demasiado cómodos con las entrevistas. Quedan siempre muchas cosas interesantes en el tintero y no siempre se acierta a formular las contestaciones como uno desearía.