Solo era una convocatoria a unos cuantos vecinos para hacer una foto frente al Servicio de Urgencias de Atención Primaria (SUAP) e ilustrar este reportaje, pero corrió la voz y se convirtió en una concentración inesperada a la que acudieron alrededor de 300 personas. Esto da idea de lo enfadados que están los ciudadanos por el cierre, desde marzo de 2020, del SUAP de Mar Báltico, que atendía urgencias médicas en horario nocturno y fines de semana. Casi 2.800 pacientes al mes según los últimos datos de 2018 recabados por este periódico, que ahora recaen en la Atención Primaria y el hospital Ramón y Cajal.

Son ya casi 600 días sin Urgencias de Atención Primaria. Los 37 SUAP de Madrid, incluyendo el de Hortaleza, en la calle Liberación, están cerrados desde el comienzo de la pandemia, y su personal sanitario, que primero se destinó a Ifema y luego al hospital Zendal, ahora se dedica a poner vacunas en Wizink Center o está “mano sobre mano”. El problema, denuncian los propios trabajadores que el 18 de noviembre se manifestaron para reclamar respuestas, es que la Consejería de Sanidad de la Comunidad de Madrid “no contesta, hay mucha indefinición”, cuenta Rosa López, vicepresidenta de SUMMAT, sindicato de sanitarios de este servicio, que no depende del Sermas sino del SUMMA 112, y se ocupa de emergencias, catástrofes, ambulancias y otras tareas extra hospitalarias. Los trabajadores, además, sufren constantes cambios de turno, de condiciones laborales, y reclaman volver a sus puestos.

El SUAP estaba integrado por 600 profesionales, que trabajaban por turnos: tres médicos, dos enfermeras y dos celadores por equipo, que se repartían noches y fines de semana. En los propios presupuestos regionales para 2022 se puede leer que “permanecen sin actividad” debido a la pandemia, y añaden que no hay “previsión de posible apertura”. La importancia de los SUAP es crucial. Fiebres, gastroenteritis, torceduras, indisposiciones variadas que los médicos del SUMMA 112 podían manejar evitando largos desplazamientos hasta el Ramón y Cajal para los pacientes.

"En Mar Báltico se atendía en 10 o 15 minutos, en el hospital un paciente puede pasar 6 o 7 horas"

Como explica Rosa es la pescadilla que se muerde la cola: “el SUAP veía unos 50 pacientes cada noche, ahora, como no funciona, al día siguiente colapsan Atención Primaria y también los hospitales, se sobrecargan niveles asistenciales que ya están mal desde antes de la pandemia”. Por no hablar de la rapidez: “en Mar Báltico se atendía con una demora de 10 o 15 minutos, mientras en Urgencias del Ramón y Cajal un paciente puede pasar 6 o 7 horas”.

El SUAP también atendía a enfermos crónicos y personas mayores que deben, por ejemplo, inyectarse a diario un medicamento, o hacerse curas. Ahora esas personas también acaban en el hospital. Eso precisamente nos contaba una vecina que asistió a la concentración espontánea. “Me tenía que poner unas inyecciones cada 24 horas, y para el fin de semana me dijeron que llamara al 112, pero, ¿cómo pueden ocupar el teléfono de emergencias con esto? Me daba hasta vergüenza llamar”, cuenta. La solución que le dieron fue enviarla al centro de salud de Fuencarral, único que abre fines de semana y festivos de 9 a 22 horas, ya que es Punto de Atención Continua de Primaria.

Entrada al Servicio de Urgencias del centro de salud Mar Báltico en la calle Liberación. JAVIER PORTILLO

El único servicio que presta el SUAP de Mar Báltico hoy día es un coche con dos médicos por las noches que atiende a domicilio. El problema es que un coche no llega a más de 10 o 12 urgencias por noche, cuando antes en el centro podían ver una media de 50 pacientes. Como relata una sanitaria de Mar Báltico, aquí había “bastante volumen de trabajo, es una zona envejecida y había muchas curas programadas los fines de semana, y había noches de 70 y 80 pacientes”, que atendían tanto médicos como enfermeras. “No sé cómo la gente no sale a la calle a protestar, son 37 SUAP, no uno ni dos, se ha perdido un derecho”.

MOVILIZACIÓN VECINAL

En Hortaleza, ha sido el grupo de Sanidad de la Coordinadora de Entidades Ciudadanas del Distrito quien se ha movilizado para reclamar la apertura total de los SUAP y los centros de salud, y han estado recogiendo firmas, como se ha hecho en otros distritos madrileños. Desde antes del verano han estado poniendo mesas informativas en los cinco centros de Atención Primaria del distrito, así como en centros sociales o culturales. Ya van alrededor de 3.800 firmas presenciales, y Marta Hidalgo, miembro del grupo, hace un llamamiento a la participación, “es esencial para salvar la sanidad”.

Casi 4.000 vecinos y vecinas han firmado para reclamar la apertura total del servicio de Urgencias en Hortaleza

Juan Garcés, también del grupo de Sanidad de Hortaleza, añade que van a seguir movilizándose: “nuestra idea es hacer charlas en los centros sociales y culturales para explicar en qué situación está la Atención Primaria”, entre otras tareas para recopilar datos y coordinar fuerzas, que podrían terminar con más acciones organizadas. Miguel Montejo, concejal de Más Madrid responsable de Hortaleza y médico gestor de formación, señala que esta situación les “sorprende”, ya que el SUAP “genera un gasto 10 veces menor y más eficaz que la atención hospitalaria de urgencias: es un drama de gestión y un drama para el paciente, que al final va al hospital y tarda horas en ser atendido”.

Ambulancia del SUMMA 112 en Mar Báltico con pancartas reivindicativas. JAVIER PORTILLO

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