El viernes 23 de abril se inauguró un “lugar con magia”, con la magia que se consigue cuando se escucha a las niñas y a los niños, cuando se les permite un espacio donde hablar, donde dar ideas y se les hace caso.

Hace algo más de un año, cuando teníamos otra normalidad, a un grupo de niñas se les ocurrió una idea «descabellada». Pensaron que podían acercar los libros, los cuentos, a los niños y a las niñas en los parques. Lo llamaron Libros que unen.

¿Cómo? Haciendo estanterías y colocando libros, con las sencillas instrucciones de que se cogiesen, se leyesen, se disfrutasen y se devolviesen para que otra persona pudiese disfrutarlos.

Esta vez esa idea no cayó, como suele suceder, en saco roto. Fue escuchada por los adultos y fue guiada para hacerse realidad (gracias de corazón al Servicio de Participación de la Infancia y Adolescencia de Hortaleza).

No fue un camino sencillo. La infancia de nuestro barrio descubrió que no se puede poner una estantería “por la cara” en un parque y, para más INRI, llegó una pandemia mundial.

Niños y niñas de Manoteras querían colocar libros en parques para se leyesen, se disfrutasen y se devolviesen para que otra persona pudiese disfrutarlos

A pesar de todos los contratiempos, siguieron adelante, y hablaron con La Soci de Manoteras para pedir ayuda. Y las vecinas y vecinos de Manoteras también les escucharon (gracias, Soci) y a ellos se les ocurrió pedirle a la Junta Municipal incluir el proyecto dentro de los Planes PIBA de Manoteras.

Y volvió a suceder la magia, la Junta de Distrito de Hortaleza escuchó y buscó la manera de poder llevar a cabo la “arriesgada” idea.

Como estábamos en pandemia, no se podía hacer en los parques (por temas de desinfección, etc.), pero se les ocurrió hacerlo en el Centro Cívico Santiago Apóstol. No era un parque, pero tampoco habíamos vivido nunca una pandemia. Así que, por el momento, era la mejor opción.

La Junta de Distrito contrató a Basurama para hacer varios proyectos de reciclaje en Manoteras y así poner en marcha una campaña de concienciación sobre la importancia de no generar residuos, aprovechar los que ya se han generado y no ensuciar el barrio. Basurama también escuchó a las niñas y niños de Manoteras y juntos diseñaron una biblioteca a su medida.

Necesitaban sillas, mesas, estanterías, libros. Entonces, a través del tangram, diseñaron una biblioteca muy particular, una biblioteca con vida propia. Las mesas, las sillas y las estanterías son como piezas del tangram y con ellas se pueden formar diferentes figuras creando una preciosa estructura en la pared.

El viernes 23 de abril era el Día del Libro. Desde luego, las personas adultas que fueron a ver la inauguración tuvieron claro que no había mejor forma de celebrarlo que allí, escuchando a las niñas y a los niños de Manoteras mientras explicaban que quieren que los espacios de lectura se acerquen a los sitios donde juegan. Una iniciativa maravillosa con un nombre que la representa: Libros que unen.

Y os aviso que no es lo único que tienen preparado. Nos quieren sorprender aún más con unas iniciativas maravillosas que nos estuvieron adelantando, pero que no quiero desvelaros.

“Es asombrosa la magia que se produce cuando se escucha a la infancia”.

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