En el barrio de Orisa, que se encuentra delimitado por las calles Virgen del Carmen, Felipe Herranz, Mar Caspio y Mar de Las Antillas, se encontraba antaño la tierra de la noria que se ubicaba entre la Huerta de la salud y el Palacio de Ballester.

Según nos cuenta el historiador Juan Carlos Aragoneses, la tierra donde estaba tanto la noria como la antigua era del pueblo de Hortaleza pertenecían históricamente a los propietarios del Palacio de Buenavista (parque de Clara Eugenia) apareciendo ya en el documento de compra-venta del palacio como la tierra de la noria, en 1808.

Rodeada por el círculo, la antigua noria en una vista aérea de Hortaleza en 1954

La noria era de tracción animal y se utilizaba para extraer agua del pozo (este tipo de norias eran habituales en el Madrid medieval y moderno hasta mediados del siglo XIX). También tenía una alberca adosada donde se conducía el agua a las huertas y estaba protegida por una tapia alta para evitar que alguien pudiera acceder y caer al pozo.

Los restos de la noria y del pozo permanecen ante nuestros ojos en la calle Arzúa frente al número 16 y del empedrado de la era entre la calle Azagra y Virgen del Carmen.

NUEVA ASOCIACIÓN

Aquella noria ha bautizado la nueva asociación del barrio que fue levantado a su alrededor. Como relata Maria Fernandez, vocal de la asociación La Noria, un grupo de vecinos y vecinas, preocupados por mejorar las condiciones de la colonia Orisa, se unieron hace menos de un año tras pasar casi dos décadas de la extinción de la antigua asociación. Su objetivo es comunicar al Ayuntamiento sus necesidades, participar en la solución de los problemas, e impulsar la rehabilitación urbanística y la recuperación del patrimonio histórico del barrio.

Dando una vuelta, uno se da cuenta del abandono que hay tanto en las calles como en los accesos a los portales. La población actual de Orisa es básicamente mayor y necesitan unas dotaciones que no tienen. Hay muchos socavones en aceras y las escaleras están muy deterioradas, por no hablar de la falta de rampas para carritos y sillas de ruedas. Las zonas verdes también se encuentran abandonadas.

El problema es que las zonas interbloques son terrenos privados y no municipales, por lo que el Consistorio no se hace cargo ni de la poda de árboles ni de las zonas verdes ni del arreglo de las aceras. Muchos de los propietarios no quieren ceder dichos terrenos, entre otros motivos, por miedo a perder sus casas, por lo que la situación es complicada.

La asociación ha entregado un dosier al Ayuntamiento donde explican la situación del barrio y las necesidades más urgentes, incluyendo las de seguridad, ya que en caso de incendio, el acceso a determinados bloques de viviendas estaría muy complicado.

También les preocupa el patrimonio histórico como el empedrado de la era y los restos antes comentados de la antigua noria y del pozo, testigos durante siglos de la historia de Hortaleza, que han sobrevivido entre calles olvidadas durante años.

Restos de la antigua era del pueblo de Hortaleza

(Visited 2.146 times, 1 visits today)