Nabil Al Abdalla Al Duhey era un médico sirio afincado en España hace casi tres décadas (realizó su tesis doctoral en la Universidad Complutense de Madrid en 1995). En los últimos años, estuvo destinado en los centros de salud Eloy Gonzalo, en Chamberí, y Mar Báltico, en el casco antiguo de Hortaleza.

Tenía un gran predicamento entre sus compañeros y recibía una excelente valoración por parte de sus pacientes. Tanto es así que muchos de ellos han querido dejar un mensaje en recuerdo de su memoria en el portal Más que Médicos:

“Solo tuve una consulta con el Dr. Nabil y no pude agradecerle lo mucho que hizo por mí, al prepararme una receta magistral que me curó una dermatitis de años”.

“MÉDICO DE FAMILIA con mayúsculas. Ha sido el médico de mi familia durante años. Te vamos a extrañar mucho”.

“Mucha gratitud hacia usted. Tan amable y querido, un gran profesional y un entrañable amigo. Siempre lo recordaremos con su sonrisa”.

En su memoria, se ha construido un pozo en un campamento de refugiados al norte de Alepo (Siria) que abastece de agua a 250 familias

“Era mi doctor, siempre al pie del cañón, con un momento para escucharme con su peculiar forma. Gracias por cuidar de mí y preocuparte por mi hijo también, todos estos años”.

“Nuestro médico y amigo a la vez. Nos cuidaba, nos escuchaba y aconsejaba con la ternura que lo caracterizaba”.

Participó también, en el año 2011, en el libro colectivo Más allá de la evidencia: ¿qué aporta la práctica clínica sobre la dislipemia?

Según cuenta su hijo, el doctor Nabil amaba su profesión, no podía vivir sin ella. Era muy querido por sus pacientes y compañeros, e igualmente querido y respetado en su país, Siria, donde, en su memoria, se ha construido un pozo en un campamento de refugiados al norte de Alepo (Siria) que abastece de agua a 250 familias.

Pozo realizado en memoria del Dr. Nabil en un campamento de refugiados sirio.

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