Más de una veintena de vehículos han sido quemados en el barrio de Manoteras en los últimos meses. Sobre las cuatro de la madrugada del pasado viernes 5 de febrero, dos explosiones despertaban a los vecinos de la calle Alicún a la altura del número 23. Asombrados, comprobaron cómo en el mismo lugar exacto donde ya se han quemado otros tres vehículos ardía un Seat Ibiza propiedad de una familia del barrio.

En el vecindario están seguros de que se trata de una única persona. De hecho, el boca a boca señala a un hombre alto, delgado y fuerte, de alrededor de treinta años como posible responsable.

El penúltimo acto del pirómano tuvo lugar el pasado 20 de diciembre a la altura del número 19 de la calle Alicún. En esa ocasión la policía estuvo a punto de detener a una persona. “Se nos ha escapado por diez segundos” dijo un agente a los vecinos que bajaron a la calle mientras los bomberos apagaban el vehículo.

El pirómano sigue un patrón

Ahora, tras la quema del viernes, el enfado y la indignación crece en Manoteras porque los coches son quemados en las mismas cuatro calles -Alicún, Vélez Rubio, Bacares y Vélez Blanco-, en los mismos días -entre el viernes y el domingo-, y a las mismas horas -entre las once de la noche y las cuatro de la madrugada-.

Lola, vecina de la calle Alicún, dice que “no parecería muy complicado que con ese mismo modus operandi se hubiese detenido ya al pirómano”. En el ‘Parque de los Abuelos’ de la misma calle otro vecino apunta: “Desde luego, esto no se permitiría en el barrio de Salamanca”.

Explicaciones policiales

Por su parte, y antes de la quema del coche el pasado viernes, los responsables de la Policía Municipal dijeron en el Consejo de Seguridad de Hortaleza que tanto la Policía Municipal como la Nacional tienen activado un dispositivo especial entre las diez de la noche y las cinco de la madrugada.

Aseguraron que creen que tienen identificada a la persona responsable y confirmaron que estuvo a punto de ser detenida el 20 de diciembre. Juan Manuel González Muñoz, jefe de la Unidad Integral de la Policía Municipal en Hortaleza, se dirigió a los vecinos de Manoteras diciendo que esperan poder detener al pirómano. “No puedo prometer lo que no puedo dar, pero sí un servicio de policía de calidad”, añadió.

Bajo el árbol donde ardió el último coche varias vecinas y vecinos se reúnen para conocer las palabras de los responsables policiales. Uno de ellos señala: “Pues si tienen ese dispositivo hasta las cinco, el pirómano se está riendo de todos al quemar aquí, en el mismo sitio y a las cuatro de la madrugada, otro coche más”.

Otro vecino da la puntilla. “Yo bajé a la calle al ver el coche ardiendo y llegaron antes los bomberos que los policías, así que mucho dispositivo no habrá”. En la vecindad parece haber unanimidad. “Si tienen que pedir una orden judicial para colocar cámaras que lo hagan, más de veinte coches creemos que justifican la medida y los vecinos estaríamos dispuestos a colaborar”, indica una mujer.

De momento, en las calles afectadas vuelven a verse huecos libres, pero la falta de aparcamiento hace que a muchas familias no les quede otro remedio que seguir estacionando con el sentimiento de llevar muchas papeletas para el próximo acto del pirómano, pero con la esperanza de que esta pesadilla se acabe cuanto antes en un barrio de gente humilde y trabajadora, azotada duramente por la crisis.

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