En el último Pleno de Hortaleza se aprobó un homenaje a los Murales de Portugalete por su 50 aniversario, que se ha cumplido este pasado verano. Buena ocasión para recordar una vieja historia que va quedando olvidada.
Al margen oriental de la Ciudad Lineal, proyecto frustrado de Arturo Soria, en gran parte campo abierto, tierras de labor, lindando con el Poblado de Canillas se desarrolló un barrio que calificamos como Portugalete con construcciones de todo tipo, edificaciones de tipo urbano, chabolas, viviendas unifamiliares y patios. En su conjunto sin pavimentación, agua corriente, alumbrado de calles ni ningún tipo de servicio. Se podían calificar unas 200 como infraviviendas. El barrio lo fueron habitando migrantes procedentes de Castilla, Extremadura y Andalucía.
A partir de una nueva parroquia se fue desarrollando una asociación en los años 70, frente a las prohibiciones del régimen, que llegó a ser la Asociación de Vecinos de Portugalete y se enfrentaba a todas las necesidades del barrio, generando además una variedad de servicios. Pero la gran amenaza era el Plan Parcial de Ciudad Lineal de 1971 que destruía y remodelaba el barrio con la proyección de autovías y torres de viviendas.
Frente a ello la gran iniciativa fue la de los Murales de Portugalete. El gran equipo activo de la asociación, con la Asociación de Artistas Plásticos, pintores, ceramistas, con la colaboración de poetas y el trabajo solidario de los vecinos del barrio, en especial el de los jóvenes, aprovecharon las fiestas del barrio de los años 1975 y 1976, a finales del franquismo, pintando e ilustrando paredes y tapias, expresando la demandas del barrio con un gran museo al aire libre. La operación desbordaba al barrio y daba resonancia a las grandes demandas de democracia. Su cobertura en fotografía y prensa le dio gran repercusión nacional que se extendió al ámbito internacional.
Con los Murales se inició un proceso de muchos años que culminó con un nuevo Plan de Urbanismo de Madrid. Portugalete quedó reconocido como barrio de vivienda unifamiliar, se diseñaron zonas verdes y paseo peatonal. Se constituyó la primera cooperativa vecinal de vivienda y un bloque de vivienda municipal. La gestión se desarrolló en tres polígonos. En Portugalete III se situó el palacete que hoy es sede de la Junta Municipal de Hortaleza.
Fue aquel un tiempo de extensión de solidaridad. Se constituyeron en Hortaleza y Canillas asociaciones que se agruparon en una potente Coordinadora de Entidades y Foro Ciudadano que impulsó proyectos que desbordaban el distrito, como prolongación de la Línea 4 del Metro, nuevas zonas verdes siempre recortadas como el Olivar de la Hinojosa (el actual parque Juan Carlos I), o la segunda Casa de Campo de Madrid, reducida al Parque Forestal de Valdebebas. También los grandes proyectos de vivienda social, o la movilización contra la autopista Cuzco-Barajas que terminó como Gran Vía de Hortaleza. Fruto todo ello de un espíritu de cooperación que sería muy conveniente actualizar.




Enhorabuena por estas publicaciones que nos recuerdan e informan de nuestra historia reciente