Con permiso de la Casa de Campo, Hortaleza contará en unas semanas con el mayor parque de la capital. Situado al norte del distrito, entre el barrio de Las Cárcavas y el desarrollo urbanístico de Valdebebas, el nuevo parque forestal se extiende a lo largo de más de 200 hectáreas en las que crecen ya decenas de miles de árboles. Más que un parque, parece otra Casa de Campo. Ese era el propósito del movimiento vecinal del distrito, impulsor desde hace décadas de este espacio verde, aunque el proyecto inicial haya menguado hasta reducirse a una décima parte de la extensión que se preveía en un principio.

UN SUEÑO VERDE

Hace más de 30 años, cuando todo aquello era campo, las asociaciones vecinales de Hortaleza soñaron con la Casa de Campo del Este. El proyecto, siempre postergado, empezó a coger forma a finales de los años 90. Pero entonces buena parte de la futura zona verde se había convertido en el mayor vertedero ilegal de la capital.

En los alrededores del barrio de Las Cárcavas se levantaron montañas de desechos en las que se amontonaban los escombros de media ciudad. Donino, de 73 años, fue uno de aquellos vecinos que se opusieron a los vertidos ilegales jugándose el tipo: en varias ocasiones se puso delante de los camiones que iban a Las Cárcavas a descargar para impedirles el paso. El pasado mes de noviembre, formó parte, con merecimiento, del privilegiado grupo de vecinos que pudo visitar el Parque Forestal de Valdebebas meses antes de su inauguración. «Ha costado mucho conseguirlo, pero merece la pena», decía al contemplar desde el mirador central el fruto de su lucha.

El proyecto de la Casa de Campo del Este nació en 1979, y pretendía convertir en zona verde las 2.400 hectáreas de suelo rústico entre la capital y Alcobendas. «Era una zona donde había muchos arroyos que confluían en el de Valdebebas. Pero todo eso se ha ido perdiendo con el hormigón y el cemento», lamenta Francisco Caño, histórico del movimiento vecinal de Hortaleza.

La aprobación del desarrollo urbanístico de Valdebebas, que contemplaba la construcción de miles de viviendas, así como la futura Ciudad de la Justicia, la ciudad deportiva del Real Madrid y la ampliación de los recintos feriales del IFEMA, consiguió la fórmula para costear las obras de aquella Casa de Campo reducida a Parque Forestal, ubicada justo en los únicos terrenos de la zona donde no se podía edificar: en las antiguas escombreras (Rafael Simancas, entonces portavoz del PSOE en el Ayuntamiento, denominó ‘macetero’ al nuevo parque por la drástica reducción de su extensión).

Finalmente, han sido los propietarios de los terrenos edificables de Valdebebas (a través de la Junta de Compensación del desarrollo urbanístico) los que han financiado el parque como contraprestación a la ciudad. En total, 90 millones de euros para unas obras que arrancaron en 2006 y con las que se han movido seis millones de metros cúbicos de tierra para sellar los vertederos y lograr el milagro que asombra al veterano Donino: allí donde se amontonaban los escombros hoy crece un vergel.

AÑOS DE OBRAS

En aquel 2006, el entonces alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón (PP), presentaba el proyecto del Parque Forestal, prometiendo la plantación de casi medio millón de árboles y arbustos de especies ibéricas. También que las obras terminarían en 2010, aunque los trabajos en el parque se han prolongado hasta ahora.

El Ayuntamiento de Madrid ha justificado el retraso en la apertura del parque en la «consolidación ambiental» de los árboles plantados. Aplazada la apertura al público por tiempo indefinido, el año pasado se fijó una fecha definitiva para la inauguración: abril de 2015, sólo un mes antes de la celebración de las elecciones municipales.

El Parque Forestal de Valdebebas será una de las contadas inauguraciones que se le recordarán a la actual alcadesa de Madrid, Ana Botella (PP), que ha anunciado que no se presentará a revalidar mandato y abandonará el cargo tras la comicios. En sus tres años al frente del Ayuntamiento, asfixiado por la millonaria deuda acumulada durante los años de Ruiz-Gallardón, los recortes han sido constantes y ha prevalecido la ausencia de inversiones.

POLÉMICA POR EL NOMBRE

A unas semanas de esa esperada inauguración, queda pendiente de confirmar la denominación oficial con la que se abrirá al público la zona verde, porque el nombre del parque también ha menguado con el paso del tiempo. De la Casa de Campo del Este a Parque Forestal de Valdebebas primero. Ahora, si prospera la idea de Botella, el parque podría pasar a llamarse Felipe VI. Así lo anunció la alcaldesa en el Pleno del Ayuntamiento del pasado mes de junio, en pleno fervor monárquico del Gobierno municipal ante la inminente coronación de Felipe de Borbón.

«Hoy podemos estar satisfechos con la próxima apertura a los vecinos del Parque Forestal de Valdebebas en el mes de abril del 2015. Quiero adelantarles la propuesta de que lo designemos como parque Felipe VI», dijo Botella, provocando de inmediato el rechazo de los grupos de la oposición y del movimiento vecinal de Hortaleza. De hecho, la asociación vecinal de Las Cárcavas-San Antonio empezó a recoger firmas contra la ‘ocurrencia’ de la alcaldesa, y pretende reanudar la campaña en las próximas semanas si el Ayuntamiento persiste en su idea de cambiar el nombre del parque.

‘AMIGOS’ DEL PARQUE

Precisamente en ese barrio se ha constituido recientemente la Asociación Cultural de Amigos del Parque Forestal de Valdebebas. Al mismo tiempo, el Ayuntamiento ha organizado en las últimas semanas visitas guiadas al interior del parque en pequeños grupos para vecinos y escolares. También se ha habilitado un espacio denominado Bosque de los Ciudadanos, donde cualquier persona puede plantar una encina, un pino, un olivo o un almendro previa solicitud al Consistorio. En total, hay espacio para plantar 3.500 árboles en esta zona, y el plazo está abierto hasta este mes de marzo.

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