«Todos llevamos un fotógrafo dentro». Este podría ser el lema de Photoleza, una asociación abierta de amantes de la fotografía que llevan años disfrutando juntos del arte de la mirada, la fotografía. Todo empezó con un grupos de aficionados que se reunían cada cierto tiempo para compartir su amor por la imagen impresa. En un primer momento, como colectivo, su punto de encuentro fue el local de la asociación Danos Tiempo. Años después, ya constituidos como asociación, cuentan con un local propio donde desarrollan sus actividades.

Actualmente, Photoleza se compone de diecisiete personas de diferentes edades (desde jóvenes estudiantes a jubilados) que una vez a la semana se reúnen, cámara en mano, para intercambiar fotos, impresiones y conocimientos. Además, acuden algunos fines de semana a exposiciones, organizan habitualmente excursiones fotográficas y realizan talleres, cursos y monográficos de diferentes temas relacionados con la fotografía. Y también ilustran con imágenes este periódico que tienes entre manos, donde participan desde su fundación.

Exposición en el barrio

Son ya varias las exposiciones que jalonan la trayectoria de Photoleza, como la que tuvo lugar en el año 2010 bajo el título ‘Hortaleza, ayer y hoy’ o ‘Espacio Abierto’ en el Museo de El Pósito de Campo de Criptana en 2012. La más reciente, que ha tenido lugar en el centro cultural Carril del Conde, recibió el título ‘Enfoques’. En esta exposición, que se pudo visitar del 2 al 16 de enero, los participantes de la asociación han podido revelar al público su peculiar sentido de retratar la imagen vivida.

En cada una de estas fotografías se percibe el transcurrir de un tiempo en el que se ha detenido un instante bajo la personalísima visión de cada fotógrafo. «Somos gente del barrio a los que les gusta su barrio y queremos aportar algo dentro del ámbito de la cultura», explica Sara del Carmen Rodríguez, una de las participantes de la asociación. Esperamos que esta última exposición traiga nuevos retos y oportunidades a los componentes de Photoleza para que a través de sus objetivos sigamos aprendiendo esa tarea tan aparentemente sencilla, pero en compleja en realidad, que es saber mirar.