La Oficina de Apoyo Mutuo de Manoteras (OFIAM) comenzó el curso con fuerza, no solo por las campañas iniciadas contra la ONG Ayuda en Acción para conseguir una solución habitacional para Vanesa o contra Bankia para paralizar el desahucio de Carmen, tampoco por iniciativas como el apoyo económico a Esther y sus hijas, sino por el replantear su propio proyecto tras cuatro años de andadura.

A finales de noviembre, un nuevo cartel se movía por las redes sociales con el título de “OFIAM, tu sindicato de barrio”. Su texto, sencillo y directo, presentaba el proyecto y pedía difusión:

CUENTA CON LA OFIAM

“Si tienes algún problema en el trabajo o con tu vivienda, si crees que estás sufriendo una injusticia o, simplemente, quieres echar una mano, no dudes en conocernos. Pásate cualquier lunes, a las 19 horas, por el local de la Asociación Vecinal de Manoteras (calle Cuevas de Almanora, 46).”

La propuesta era combinar la asamblea tradicional con las nuevas tecnologías. Así, a quien interese el proyecto, pueda o no acudir los lunes, le ofrecen entrar en un grupo de Whatsapp (‘Amig@s de la OFIAM’) y a una lista de correo. Basta enviar un correo electrónico a ofiammanoteras@gmail.com.

Como el sindicalismo en sus inicios, los recursos proceden del esfuerzo y de las aportaciones comunes porque no hay subvenciones pero se precisan “fotocopias, metrobuses y abogados”. Para ello han difundido una cuenta bancaria “prestada”, razón por la que hay que indicar en concepto OFIAM.

Pero lo importante es difundir: “cuéntale a tus vecinas qué es la OFIAM; si sabes de alguien que tenga algún problema, recomiéndale que venga; pega nuestros carteles y convocatorias en tu portal o comparte nuestra publicaciones en las redes sociales”.

EL GERMEN DE LA IDEA

La idea de que la OFIAM sea el germen de un sindicato de barrio adquirió fuerza dentro del propio proyecto. Pero, ¿qué es un sindicato de barrio? Un sindicato, en su esencia, no es más que un espacio de apoyo mutuo y solidaridad entre iguales, cuyo vínculo parte de compartir una misma empresa o sector laboral.

Para la OFIAM, en el contexto actual no para de crecer la desconfianza hacia los sindicatos mayoritarios, la precariedad diluye la fuerza de trabajadoras y trabajadores al aumentar la movilidad, inseguridad y atomización, si bien el movimiento por la vivienda y contra los desahucios ha dado grandes alegrías y enseñanzas a través de sus pequeñas victorias.

Toda una reflexión que, según este grupo de apoyo mutuo de Manoteras, invita a pensar en la necesidad de reintegrar el sindicalismo en el propio barrio, pues “aquí es donde las trabajadoras precarias podemos encontrar el arraigo y apoyo necesarios para perder el miedo a los abusos en el mundo laboral”. Otro factor en el que incide la OFIAM es el de la convergencia de diferentes realidades en lucha, más allá de la laboral, lo cual “nos permite construir un tejido vecinal con un enorme potencial”.

EL OBJETIVO PARA EL BARRIO

Si bien la OFIAM ya trabajaba en esta línea, pues en estos cuatro años también ha hecho frente a otras realidades más allá de la problemática de la vivienda, como el apoyo a personas presas o conflictos laborales, desde el colectivo se asume la necesidad de realizar un esfuerzo para integrar en un proceso colectivo de reflexión y desarrollo al resto del barrio.

La potencialidad del sindicato de barrio radica en la sencillez de su propuesta y meta: “que ninguna vecina del barrio tenga que hacer frente a ningún abuso ella sola”, recuperar el propósito primario de unas asociaciones vecinales casi extintas o centradas en la gestión cultural o en su oferta de talleres, o construir el respaldo social que impulse “la confianza y empoderamiento necesarios para no tener nunca más miedo en nuestro trabajo o en nuestra casa”.

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