Familiares, amigos, vecinos y compañeros del Ayuntamiento de Madrid se reunieron la tarde del pasado 26 de septiembre entre las calles Puerto de Santa María y Puerto Real, junto al colegio público de Educación Infantil, Primaria y Secundaria Luis Cernuda, para inaugurar los Jardines de Mónica de Blas. Un espacio en nombre de la arquitecta urbanista en reconocimiento a su compromiso con una ciudad más accesible, participativa y segura, especialmente en los entornos escolares.

“Era una persona que entrelazaba, abría caminos, hablaba con unos y otros”, rememoró emocionada María Peinado, antigua vocal del AMPA del Luis Cernuda, integrante del grupo motor de Huerto del Mar y una de las impulsoras de este homenaje. “Gracias a Mónica cogimos muchas fuerzas”, añadió, recordando las numerosas trabas administrativas que tuvieron que superar hasta conseguir transformar este rincón del barrio en un espacio accesible, intergeneracional y seguro.

Mónica de Blas fue una firme defensora de la participación ciudadana y de la mejora de los espacios públicos. Desde el principio se implicó en la Primera Revuelta Escolar, movimiento en el que asociaciones de familias y colegios reivindicaron entornos escolares más seguros y saludables. En Hortaleza, también contribuyó al desarrollo de proyectos como el Jardín de los Maestros y el Huerto del Mar.

UNA PLACA, UN MONOLITO Y UN ÁRBOL EN MEMORIA DE MÓNICA DE BLAS

“Se fue con las botas puestas”, recordó su hijo Miguel Vidal al referirse al repentino fallecimiento de Mónica en junio de 2024. “Honrar su memoria a través de su trabajo es una emoción”, explicó a este periódico tras descubrir en buena compañía de varios niños y niñas la placa que siempre evocará a su madre.

El homenaje también incluyó la inauguración de un monolito elaborado por Roque, cantero del Taller de Cantería del Ayuntamiento de Madrid, con la frase: “La ciudad imaginada donde nadie queda fuera”. Junto a él, un ginkgo biloba, árbol que simboliza la resiliencia, longevidad y la memoria viva.

“Hortaleza ha dejado un legado también a través de mi madre en todo Madrid”, comentó Vidal y es que el reconocimiento va más allá de este rincón del barrio. Su hijo también destacó la huella que el trabajo desarrollado en el distrito ha dejado en otros puntos de la ciudad, donde las iniciativas de transformación y renaturalización de los entornos escolares han ido ganando terreno.

“Hortaleza ha dejado un legado también a través de mi madre en todo Madrid”, Miguel Vidal

“Nada es para siempre, las ciudades van a ir cambiando y esperemos que sea a mejor. Cada uno puede poner su granito de arena en pensarlas e imaginarlas, en quererlas y cuidarlas”, reflexionó. Una idea que también destacó Juan Carlos Chans, jefe de Participación Ciudadana: “Esto no hubiera sido posible sin la participación ciudadana que hay detrás de todas las asociaciones y colectivos ciudadanos”.

“Me da mucha emoción y una gratitud enorme porque se está reconociendo toda una trayectoria profesional técnica con todas las connotaciones añadidas: la promoción del diálogo, de la democracia participativa, la involucración de colectivos y de hacer una ciudad mejor para todo el mundo”, expresó. Un compromiso cuyos resultados ya forman parte de la cotidianidad. “Estas niñas y niños agradecen a Mónica que puedan ir al cole de forma segura”, resumió María Peinado.

Mónica de Blas

Monolito elaborado por el taller de cantería municipal con la leyenda: “La ciudad imaginada donde nadie queda fuera”. JULIA MANSO

JORNADA REPLETA DE ACTIVIDADES

La jornada continuó con un micrófono abierto en el que los asistentes tomaron la palabra para compartir recuerdos, anécdotas y mensajes de agradecimiento hacia la arquitecta. Después, el protagonismo pasó a los más pequeños en el Huerto del Mar, donde participaron en el taller Ciudad Imaginada, una propuesta que les permitió diseñar y construir su propia ciudad.

La tarde dio paso a una velada de encuentro y convivencia, que concluyó con un picoteo amenizado por la música del grupo Discos Madera. Una jornada que, más allá de recordar a Mónica de Blas, puso de manifiesto que su manera de entender la ciudad sigue presente en el barrio.

Mónica de Blas

Varios niños y niñas participaron en el acto de descubrir la placa que da nombre a los Jardines de Mónica de Blas. JULIA MANSO