La construcción del circuito MadRing, que acogerá el próximo mes de septiembre el Gran Premio de España de Fórmula 1, sigue avanzando. Ya se conoce cómo será su trazado: 5,4 kilómetros, 22 curvas y 57 vueltas, que aún no son una realidad. Las obras, que comenzaron en abril del pasado año en los recintos feriales de Ifema junto a zonas residenciales del distrito, significarán el regreso de la Fórmula 1 a Madrid después de más de cuatro décadas. Con un aforo estimado de 120.000 personas, ya hay en torno a 80.000 entradas vendidas.
Aunque para poder ver más allá del esqueleto, todavía queda bastante, las obras están alcanzando un punto crítico con el comienzo del asfaltado del circuito. La curva 12, conocida como La Monumental, ya luce su primera capa de firme, para la que se han empleado 1.800 metros cúbicos de mezcla asfáltica, producida en Vicálvaro, y que ha requerido el trabajo de 80 personas y 2 extendedoras de última generación. Una curva que promete espectáculo para los aficionados, pero que destaca por ser la más compleja a la hora de asfaltar, dada su geometría y elevada inclinación. Con forma semicircular, tendrá una longitud de 547, 82 metros y un ancho de 12 metros, tratándose de uno de los emblemas de este circuito.
Carlos Jiménez, director de Operaciones de Ifema Madrid, ha confirmado que los trabajos están una semana y media o dos adelantados respecto al calendario inicial, en lo que se refiere a la pista, compensando así los retrasos que han podido ocasionar las lluvias. Los trabajos de asfaltado de la vía pública que forma parte del circuito de Fórmula 1 se han divido en dos fases: la primera, del 6 al 8 de abril, ha supuesto el corte al tráfico de la calzada de Ifema de la Vía de Dublín entre las glorietas de Edimburgo y de la M-11.
La segunda fase, del 9 al 11 de abril, va a suponer la ocupación de la calzada de Ifema de Ribera del Sena y de la Vía de Dublín; ocupación y restricción total del tráfico desde la glorieta al sur de la M-11 hasta la glorieta Pascual Bravo (lo que supone el cierre de la salida por Francisco Umbral a la M-11), y la modificación del itinerario de la línea de autobús 171 (Mar de Cristal-Valdebebas).
Los trabajos de asfaltado de la vía pública se han divido en dos fases: del 6 al 8 de abril y del 9 al 11 de abril
Se prevé que la fase de asfaltado del trazado finalice el próximo 31 de mayo. A partir de esta fecha, es cuando el circuito tendrá que pasar una inspección final que determinará la homologación, crucial para que el Gran Premio se lleve a cabo del 11 al 13 de septiembre. Por otro lado, la construcción del Pit Building y el Paddock Club, donde se encuentran los garajes y las escuderías, sigue su curso desde noviembre y ya se puede apreciar su estructura, dando forma al circuito.
Desde la Plataforma Stop F1 Madrid aseguran que “está todo patas arriba”. También denuncian las consecuencias: cortes de tráfico que colapsan las salidas, el ruido ocasionado por las máquinas y el “repulsivo” olor a asfalto, con el que tienen que convivir los residentes cercanos a diario, y que dificulta su rutina.
Aunque las obras estén alcanzando su fase final, son solo el principio de la incansable lucha que lideran los vecinos contra el Ayuntamiento de Madrid, al que han pedido respuesta para una pregunta que llevan planteando desde que se supo de la construcción de este circuito urbano: ¿qué medidas van a tomar para proteger a aquellas personas que se verán afectadas directamente por el ruido durante el Gran Premio? Una problemática para la que, desde la plataforma, denuncian no recibir solución.
A falta de 5 meses para que los semáforos se pongan en verde y los monoplazas echen humo, los vecinos solo ven una salida: abandonar sus casas durante la celebración del torneo. Aunque algunos aseguran que se quedarán para tomar registros del ruido por lo que califican como “un allanamiento de morada”.






