La plataforma vecinal Stop F1 Madrid, en la que participan residentes de los barrios de Hortaleza afectados por la construcción del circuito Madring en los recintos feriales de Ifema, llevarán a la Fiscalía de Medio Ambiente registros del ruido que el Gran Premio de España de Fórmula 1 disputado el pasado fin de semana provocó en varios hogares del barrio de Las Cárcavas.

Durante las tres jornadas de carreras, la plataforma instaló sonómetros homologados en el interior de viviendas para demostrar que se sobrepasaron los 45 decibelios máximos por ley dentro de un domicilio. Los datos que arrojen los sonómetros, que todavía se están analizando, se incluirán en un informe pericial que se presentará a la Fiscalía para denunciar un posible delito de «riesgo grave para la salud de las personas». La plataforma Stop F1 Madrid ha puesto en marcha una campaña de recaudación de fondos que se destinarán a sufragar los gastos del proceso judicial.

El objetivo de Stop F1 Madrid es que el Gran Premio de España celebrado entre el 11 y el 13 de septiembre sea «el primero y el último» en el circuito construido en Ifema, en el que se han invertido al menos 300 millones de euros. Siguiendo una estrategia similar a la que emprendieron los vecinos del Santiago Bernabéu para desterrar los conciertos del estadio del Real Madrid, la plataforma sostiene que el ruido provocado por los monoplazas en las viviendas más próximas al Madring, en el barrio de San Antonio de Las Cárcavas, vulneran «derechos fundamentales» como a la intimidad e inviolabilidad del domicilio, así como a la integridad física y moral.

La Fórmula 1 en Madrid ya ha costado más de 300 millones de euros

Actualmente, la plataforma Stop F1 Madrid (en la que participan asociaciones vecinales de Hortaleza como las de los barrios de San Lorenzo y Villa Rosa) tiene abiertos dos procesos contenciosos contra el Plan Especial aprobado por el Ayuntamiento que permitió la construcción del circuito y contra la licencia para celebrar carreras. Cuando se presenten los resultados de las mediciones de ruido a la Fiscalía de Medio Ambiente, podrían abrirse diligencias y, posteriormente, incluso un proceso penal contra los organizadores del evento promovido por Ifema, el consorcio público-privado que gestiona los recintos feriales de Madrid, y en cuyo accionariado participan tanto el Ayuntamiento de la capital como el Gobierno regional.

Stop F1 Madrid, que el pasado domingo congregó a cientos de personas en una protesta contra el «despilfarro» del circuito, también denuncia que el Ayuntamiento de José Luis Martínez-Almeida no ha hecho pública la resolución que ha autorizado la suspensión de los índices de calidad acústica para la Fórmula 1, «a pesar de ser una obligación legal». «Por tanto tampoco ha habido un periodo de información pública en relación a este documento, lo que constituye otro claro incumplimiento legal de los muchos que acumula este proyecto», añade la plataforma en un comunicado.