Hay partidos que comienzan antes de que el árbitro pite el inicio, e historias que merecen un final feliz. El próximo jueves 29 de octubre el club de fútbol Sporting de Hortaleza tiene una cita con la historia: se medirá en Copa del Rey ante el Sevilla Fútbol Club. Ante la imposibilidad de jugar en las instalaciones de los locales, el encuentro se disputará en el estadio municipal El Val, en Alcalá de Henares.
Dentro del vestuario ya se respira ilusión, esperanza y muchas ganas de dar la sorpresa. Para los jugadores, supone una gran oportunidad, como recalca Pablo Altozano, mediocentro del equipo: “Es lo que llevamos soñando desde pequeños todos, cuando te ibas a dormir después de entrenar, jugar contra un Primera División, enfrentarte cara a cara contra los mejores jugadores de España”.
Incluso se permite soñar con hacer algo grande ese día, quizá ser el autor de un gol decisivo: “Me imagino abrazándome con mi gente, saltando la valla de publicidad, yendo con mi familia, mis amigos, mis colegas que vendrán”.
El Sporting de Hortaleza se estrenará en la Copa del Rey contra el Sevilla
Álvaro Ruiz, defensa central, considera que hay “muchas ganas, mucho esfuerzo” y mucho trabajo diario para llegar hasta donde están ahora. Algo que también cree que es clave para afrontar el encuentro ante el Sevilla: “Nos tenemos que dejar todo”. Sabe de lo que habla porque él ya tiene experiencia en esta competición, después de haber jugado la pasada temporada contra el Deportivo de La Coruña en la Copa del Rey Juvenil, aunque, como bien dice, esta es “la de los mayores” y le hace mucha ilusión volver a hacer historia con el Sporting de Hortaleza.
Al mando del equipo, el entrenador del conjunto hortalino, Jorge Mendoza, es consciente de la expectación mediática que se ha generado y, por ello, considera una prioridad que el cuerpo técnico cuide al jugador, intentando que lo vivan, pero sin distraerse y sin que suponga una carga para ellos.
Poniendo el foco en el terreno de juego, el míster sabe que la diferencia de recursos entre ambos equipos supone un abismo, que “la posibilidad es mínima”, pero que “ojalá se pueda dar”. Mendoza resalta que el partido es 11 contra 11, pero que, más allá de eso, están “defendiendo a un barrio entero”. Y lo van a hacer con todo lo que puedan, y con el objetivo de llevar ese nombre al fútbol nacional.
Son 62 años de un equipo que han construido las familias del barrio y con el que los jugadores han ido creciendo
Además, Mendoza no se olvida de la historia del club. Son 62 años de un equipo que han construido las familias del barrio y con el que los jugadores han ido creciendo. Para él, este encuentro es el resultado del trabajo a lo largo de los años.
Más allá del resultado, Pablo Altozano desea que este partido se recuerde como “aquella generación o grupo de amigos y de chavales que consiguió jugar contra un Primera División”. Anima, además, a todos los que vienen detrás: “Que también sepan que se puede conseguir”. Sin olvidar a aquellos compañeros que están lesionados y no podrán estar junto a ellos.
¿Alguna petición al míster? Pablo lo tiene claro: “Yo pediría que pudiéramos jugar los 30, aunque sea unos minutos, para que todos podamos disfrutar la experiencia”.
Tanto jugadores como cuerpo técnico y miembros del club no han querido perder la oportunidad de animar a todo el vecindario del distrito a apuntarse esta fecha en el calendario: jueves 29 de octubre a las 21.00 horas. Para Pablo, “ver que están en la grada tus vecinos, tus familiares, tus amigos, pues seguramente te haga correr más, te haga ser mejor en el campo y eso es acercarnos a conseguir algo histórico. Así que, pues, les animamos a que vengan porque les necesitamos”.
No se trata solo del sueño de un equipo, es la historia de un barrio, la ilusión de sus vecinos por un club que, sin lugar a dudas, hará del próximo 29 de octubre un día histórico.




