Este verano quiero irme muy lejos, quiero navegar bajo un cielo azul rabioso, mirar a los delfines saltar, quiero subir en globo, descubrir una isla en medio del océano, quiero visitar el pabellón de oro de Kioto, atravesar los lagos de Islandia, quiero caminar por desiertos, montañas, ciudades invisibles, pueblos de cristal…, y poder mirar al infinito desde el pico Tempestades.
Este verano quiero que me acompañen, que hagan todo eso sin moverse del barrio, que agarren un libro y se caigan en él. Y, como cada año, me atrevo desde mi ventana a recomendarles esas lecturas que nadie más les recomendará, esas que respiran en la sombra, en silencio, esperándolos a ustedes, porque lo que brilla no es lo mejor, porque no siempre las buenas lecturas van acompañadas de letras de neón, con orquesta y valla publicitaria.
"Este verano quiero que me acompañen, que hagan todo eso sin moverse del barrio, que agarren un libro y se caigan en él"
Para los que han decidido que hay que cambiar algo, que hay cosas que no les están convenciendo, les receto un gran librito rosa que nos invita a la revolución de la mano de la filósofa Marina Garcés: Nueva ilustración radical. Para aquellos que solo piensen en no hacer nada, tan solo contemplar la belleza, atrévanse con Todas las mañanas del mundo de Pascal Quignard. Si quieren saber cómo es El país de los ciegos, lean a H. G. Wells, ya me contarán si, tras su lectura, les parece que el sentido de la vista es sustituible por el resto de los sentidos o no.
A los que les gusta el cuento clásico, los personajes de antaño, la Roma antigua y los misterios de la historia, les recetaría Vidas imaginarias del gran Schwob. Ahora bien, si son lectores avezados, enamorados de su ciudad, de los contrastes, no duden en leer o releer Tiempo de silencio de Luis Martín-Santos. Y ya, para terminar, si están melancólicos perdidos y quieren lamerse las heridas, corran a los brazos de mi querido Pessoa y descubran qué es El libro del desasosiego, no lo olvidarán, se lo aseguro. Llenen las maletas de libros que en breve nos vamos muy lejos.





