Los clubes deportivos de fútbol de Hortaleza con campo municipal afrontan la temporada 2026-2027 con muchas dudas e incertidumbre sobre su situación económica, pues, tras la firma de la concesión gratuita el pasado mes de octubre en la Junta de Distrito de Hortaleza, se ha procedido a regularizar su situación después de que muchos estuvieran durante años en un limbo legal sobre el uso de las instalaciones.
Desde esta temporada, las asociaciones deportivas Oña Sanchinarro y Villa Rosa, y los clubes deportivos Canillas, Spartac de Manoteras, Trivema Naval y Olímpico de Hortaleza, tienen regularizada su situación tras concurrir al concurso de cesión de usos deportivos de las instalaciones. Pero ahora cada club tendrá “la responsabilidad del mantenimiento, limpieza y conservación de las instalaciones, así como la asunción de gastos de servicios y suministros y la suscripción de una póliza de seguro de responsabilidad civil y daños”, que antes costeaba la Junta Municipal.
También se suma el aumento de las cuotas federativas, comunicado por la Federación Madrileña de Fútbol a principios de este verano. Así que todos los clubes han terminado por trasladar el aumento de las cuotas a las familias para equilibrar los nuevos costes.
De momento, la asociación deportiva Oña Sanchinarro es la única que lleva asumiendo el coste toda la temporada y que ha servido de guía al resto. En su caso, además, su campo salió con quince días de margen para reunir toda la documentación necesaria, lo que supuso una yincana administrativa que les generó más de un dolor de cabeza. De esa experiencia se han aprovechado el resto de entidades que acudieron a la licitación sabiendo a qué trámites se enfrentaban.
El coste de algunas mejoras de mantenimiento es muy elevado y genera dudas si no hay un plazo de amortización
Los costes de estos suministros serán variables. En los meses más cálidos, el consumo de agua para evitar que el césped artificial abrase se puede disparar y, según las tarifas contratadas por el Canal de Isabel II, al sobrepasar un límite se pueden disparar, que fue lo que le pasó al Oña Sanchinarro el verano pasado cuando refrescaban su campo durante la celebración de los campamentos estivales.
Por el contrario, el consumo de electricidad con las torres de iluminación se dispara en invierno, cuando muchos equipos mantienen entrenamientos desde las 17.00 hasta las 23.00 horas de lunes a viernes. Establecer varias fases en los focos, para que no estén todas las luminarias prendidas es otra medida de ahorro que ayuda a paliar el gasto.
Además, el pliego rezaba que “estas concesiones tienen una duración inicial de dos años prorrogables hasta cuatro”, sin embargo, el coste de algunas mejoras de mantenimiento es muy elevado y genera dudas si no hay un plazo de amortización. Por ejemplo, la vida útil de un césped artificial está entre los 8 y los 10 años. Hasta ahora ese coste lo estaba asumiendo casi siempre la Junta Municipal (salvo en el caso de la asociación deportiva Villa Rosa, que ya ha ejecutado dos cambios y se acerca al tercero), pero ahora recaerá al completo en los clubes deportivos.





