Los científicos dicen que la vista aporta el 80% de la información que recibimos del entorno. ¡Qué de datos en solo un parpadeo! De hecho, la mitad de la actividad cerebral está copada por esos dos globos acompasados que se mueven en una danza que lleva la luz a través de la córnea y el cristalino hasta la electrificante retina.
No queremos imaginar la de informaciones que llegarían a Hortaleza Periódico Vecinal si una sola de nuestras lectoras nos enviara lo que ve; pero ver es algo pasivo y no nos diría nada. Para que nos informara, faltaría la intención, entonces recibiríamos la mirada que selecciona, interpreta y entiende la realidad.
La prensa está necesitada de miradas valientes, miradas que no se hagan las tontas, que no miren hacia otro lado y que, con toda la intención, compartan la realidad para que no se pudra dejando apartadas tanto vidas como situaciones que pueden salvarse.
La riqueza de este periódico vecinal está en que nos nutren las miradas de vecinas y vecinos cuya intención es mejorar el barrio, dignificar sus vidas y evitar la iniquidad. Son miradas compartidas, próximas, valientes, nobles y responsables. Son las miradas cuidadosas que hacen llegar hasta estas páginas temas como las infraviviendas…
Esas miradas no aportan a la redacción estadísticas ni gráficas de colores, sino rostros y espacios, realidades que no pueden quedar silenciadas. Nuestra función es ponerlas negro sobre blanco para colaborar en la construcción de una sociedad mejor. ¿Y después qué? ¿Silencio administrativo? ¿Subterfugios, subvenciones, plan integral de patatín o patatán?
¡Basta de nombres y siglas ocurrentes! ¡Basta de desatender la mirada vecinal! La intención no era comunicar y pasar página, la intención tiene que llevar a la acción. La intención vecinal no quiere oír que haya retrasos, que el plan ya se pondrá en marcha cuando tararí… ¡Arremánguense administraciones que recibís nuestros impuestos!
La vida no espera. ¿Por qué se ha de seguir viviendo en caravanas, chabolas, casas insalubres, espacios minúsculos…? ¿Por qué se permite la indefensión de no saber si el próximo mes el insoportable alquiler seguirá subiendo? ¿Por qué nuestra infancia ha de vivir sin luz? ¿Por qué no pasa nada cuando las familias de Cañada Real vienen a la avenida de San Luis porque Naturgy les dejó sin electricidad? ¿Qué monstruos nos gobiernan?
¿Por qué no se cumple con la UVA de Hortaleza y se realiza lo prometido? ¿Por qué no se escucha a los inquilinos por el Plan Vive en Valdebebas? ¿Por qué la escuela infantil Las Pléyades sigue sin calefacción? ¿Por qué en Doña Francisquita llevan más de un año sin patio? ¿Qué hace el Ayuntamiento? ¿Y en el palacete de Villa Rosa? Hay que actuar ya. Nos hemos acostumbrado a que no pasa nada, a decir que la vivienda está muy mal, que no sabemos adónde van a llegar los precios. Sabemos que hay miles de familias viviendo en precariedad habitacional. A veces un informe nos entretiene durante un rato con cifras y gráficas, pero no nos levantamos. ¿Será que están amaestrando nuestras miradas?
La Comunidad de Madrid anuncia las obras para urbanizar la UVA de Hortaleza
Se cumplen este 13 de marzo los 50 años de la primera manifestación tras la muerte del dictador Franco. Fue la manifestación por los baches de la carretera de Canillas. Hubo también otra en aquellas fechas por el agua que no llegaba a las casas. Era de muy valientes salir a la calle y, a los administradores de aquellos años, les preocupaba esa rebeldía.
Aquellas eran miradas dispuestas a todo. Muchas no habían tenido estudios y sabían muy bien lo que era el hambre, pero de la dignidad. Tenemos su herencia y, en este editorial, queremos rendirles un homenaje, así como a aquellos jóvenes abogados que un año después perdían la vida a manos de pistoleros del fascismo. Cuidemos la mirada histórica que nos trajo hasta aquí y sigamos con intención haciendo que ver sea mirar. Gracias siempre por vuestra mirada.



