Tal y como he trasladado en el Pleno del distrito del mes de junio, quiero denunciar la situación en la que ha quedado el parque infantil del número 8 de la calle Santa Virgilia tras la reforma realizada hace unos meses.

La Junta Municipal de Hortaleza ha decidido sustituir un área consolidada, que utilizaban niños y niñas con edades de 4 a 10 años, por un mobiliario muy similar al del parque de bebés de 0 a 3 años que hay justo al lado. Se trata de un equipamiento básico y repetitivo que ya encontramos en varios parques de la zona, pero que resulta insuficiente para las niñas y los niños mayores al eliminar por completo estructuras de trepa, equilibrio o altura. El resultado es absurdo: tenemos dos zonas infantiles pegadas destinadas prácticamente a la misma franja de edad, mientras que los más mayores se han quedado sin alternativa de juego en su entorno más cercano.

"El equipamiento resulta insuficiente para las niñas y los niños mayores al eliminar por completo estructuras de trepa, equilibrio o altura"

Ante esta situación, reclamamos por las vías oficiales. La respuesta de la Dirección General el pasado 10 de junio fue un indignante carpetazo por escrito, afirmando que, tras una supuesta inspección, el parque “cumple la normativa”. Sin embargo, en el acceso sigue instalado el cartel oficial del Ayuntamiento que señala que el área es para menores de 3 a 12 años. ¿Cómo puede cumplir la normativa si el mobiliario actual excluye a la mitad de los niños que anuncia su propio cartel?

Esta gestión incomprensible obliga a las familias a desplazarse a otras zonas del distrito, como Sanchinarro o Valdebebas, donde sí que se construyen parques adecuados y con retos para su edad. ¿Acaso los niños y las niñas de los barrios más consolidados de Hortaleza no tienen el mismo derecho a jugar en sus calles?

No pedimos lujos, exigimos coherencia. Los políticos locales no pueden lavarse las manos escudándose en las competencias. El deber del concejal presidente y de la Junta es mediar ante el Área de Gobierno correspondiente para exigir una inspección real y que se devuelva al parque su rango de edad. Nuestros hijos e hijas tienen derecho a poder jugar en su barrio. Esperamos que haya soluciones reales y menos respuestas automáticas de oficina.