El vecindario de Hortaleza tiene muchas ganas de seguir llenando el distrito de especies arbóreas y arbustivas autóctonas, y sobre todo ahora que el arbolado ha sufrido tantos daños por la nevada de la borrasca Filomena.

Así, el sábado 13 de febrero, se organizó una plantación colectiva de 80 nuevos ejemplares en el descampado posterior al polideportivo Hortaleza. Las plantas empleadas tienen dos o tres savias, y han sido facilitadas por Asociación para la Recuperación del Bosque Autóctono (ARBA).

De las más de cien inscripciones previas que llegaron y que fueron recogidas a través del Espacio Danos Tiempo, por razones sanitarias, solo las cuarenta primeras pudieron participar en este popular evento, que fue coordinado por varias asociaciones del distrito.

Durante toda la mañana, se respiró alegría, convivencia, entusiasmo, esfuerzo, buen humor, cooperación… Personas de todas las edades y estaturas se congregaron y dejaron este espacio lleno de un poco más de variedad. La experiencia fue muy enriquecedora y supo a poco, por lo que ya se perfilan otras plantaciones, además de los trabajos vecinales de cuidado y mantenimiento de las especies que se han plantado en el descampado.

EL ALMENDRO

Las flores del almendro (Prunus dulcis) son de las primeras en hacernos disfrutar de su dulce aroma en el mes de febrero, en cuanto la luz del sol acaricia sus yemas en una muy incipiente primavera.

La idea surgió de Luis Gómez, presidente de La Noria de Hortaleza, inspirado por La Gran Bellotada Ibérica de 2019

Así como llegan las tempranas flores del almendro, surgen también las ideas, pequeñas, pero brillantes, y crecen con fuerza y con ganas gracias a la participación de las personas que se agrupan en asociaciones y colectivos perseverantes.

Todo surgió cuando Luis Gómez, presidente de la asociación de vecinos La Noria de Hortaleza, inspirado por la acción La Gran Bellotada Ibérica de 2019 que también se realizó en Hortaleza, soñó con querer plantar más árboles en el barrio. Compartió su idea con Javier Díaz y Olga Burque, de Danos Tiempo, y todo comenzó a tejerse en red.

Plantación de uno de los futuros árboles que crecerán en el descampado. PHOTOLEZA

LA RETAMA

La retama (Retama sphaerocarpa) es un arbusto endémico, por lo que solo se cría en la península ibérica. Se encuentra en suelos pobres. La planta es fijadora de nitrógeno y ayuda al enriquecimiento del suelo, para la llegada de otras especies.

Una vez que la idea de la plantación cayó en un buen suelo, llegó el momento de hacer que el tejido asociativo de Hortaleza le diese forma. Desde Danos Tiempo se encargaron de coordinar el evento y solicitar los permisos necesarios.

Lo más importante era poder disponer de plantas autóctonas para la repoblación, y de esto se podría encargar ARBA, con quien contactó directamente Luis Gómez para que realizasen una inspección del terreno del descampado y valorasen su viabilidad para la plantación. Un objetivo adicional era dotar de biodiversidad la zona, y plantar especies madrileñas diferentes a los omnipresentes pinos.

Un objetivo adicional era dotar de biodiversidad la zona, y plantar especies madrileñas diferentes a los pinos

La colaboración del resto de asociaciones hortalinas fue algo que fluyó de manera natural. Sara Rodríguez Soriano, presidenta ilusionada de Compostaje Comunitario de Hortaleza, comenta que la asociación se va a encargar de aportar el compost, igual que hicieron en la bellotada que se organizó en noviembre de 2019.

La asociación de vecinos de Manoteras no pudo estar físicamente en la plantación, pero participó en la organización del evento. También la asociación vecinal La Unión de Hortaleza, que tiene como uno de sus objetivos principales “mantener los espacios verdes para dar calidad y calidez al barrio”, como recuerda su vicepresidenta Sonia San Andrés Moreno, y todos los años celebra el tradicional Día del Árbol.

EL QUEJIGO

El quejigo (Quercus faginea) es el roble ibérico de mayor resistencia a la sequía, por lo que se puede encontrar en zonas más áridas.

Las asociaciones hortalinas están acostumbradas a batallar con la sequía de la Administración cuando se trata de solicitar ayudas para llevar a cabo propuestas vecinales. Para poder realizar la plantación, había que contar con el permiso de la Junta Municipal de Hortaleza y solicitar su colaboración.

Una vez registrada la solicitud como instancia general en la Junta de Distrito, esta la derivó al Área de Parques y Jardines. En seguida se obtuvo el permiso requerido, pero no así la colaboración de la Junta en la plantación, que no se ha encargado de aportar ni plantas ni agua.

Las asociaciones convocantes van a encargarse del mantenimiento y riego de los árboles plantados. PHOTOLEZA

Sin embargo, el Área de Parques y Jardines sí ha pedido a las asociaciones organizadoras el compromiso del mantenimiento y cuidado a posteriori de las especies que se planten, «algo que no deja sorprender», comentan desde Danos Tiempo.

Todas las asociaciones y entidades involucradas en la plantación se muestran disgustadas por «la inaceptable gestión de las consecuencias en el arbolado del distrito de la borrasca Filomena» y apuntan que, durante la semana previa a la plantación, la Coordinadora de Entidades Ciudadanas de Hortaleza presentó un escrito donde condenan lo que, a su juicio, ha sido “dejadez municipal, falta de dinero público para arbolado y limpieza de calles. Se han privatizado servicios y están muchas zonas abandonadas”.

LA ENCINA

La encina (Quercus ilex) es un árbol que arraiga con profundidad para soportar las sequías estivales y está muy presente en el bosque mediterráneo.

Cuando las personas inscritas para participar en la plantación llegaron al descampado tras el polideportivo Hortaleza, las asociaciones organizadoras y ARBA ya se habían encargado de colocar una mesa que servía de punto de información, de distribuir por la zona  las plantas y los azadones –facilitados por ARBA–, de traer sacos de compost procedente del área de compostaje de Manoteras.

Las lluvias y nieves de los días anteriores habían dejado el terreno muy propicio, lo que facilitó la tarea de cavar hoyos para colocar las plantas. «Hemos plantado almendros, retamas, quejigos, encinas, coscojas y fresnos, provenientes de semillas recogidas en la sierra o en las postrimerías de la sierra de Madrid, para asegurarnos de que esas semillas podrían por algún cauce natural haber llegado hasta aquí», explica Simón Cortés González, presidente de ARBA, asociación que también se encargó de facilitar protectores y tutores para cada planta.

"Hemos plantado semillas recogidas en la sierra de Madrid" Simón Cortés González, presidente de ARBA

Durante la mañana de la plantación, se palpaba la ilusión al cavar los hoyos con la azada. Grandes y pequeños dieron lo mejor de sí mismos al colocar la arena y el compost y acomodar tiernamente cada planta en su agujero, así como al regarlas por primera vez con el agua que habían traído de sus casas.

De manera espontánea, incluso surgieron ideas entre las distintas personas participantes, como la recogida de piedras para delimitar los alcorques o dar a conocer la diversidad de insectos y arañas beneficiosos que ya habitan en este descampado. Algunas de las personas participantes de Manoteras se mostraron dispuestas a regresar con agua para el riego estival.

También se acercaron a la zona tres de las personas que forman parte del grupo vecinal Hortaleza se Cuida, que ya el sábado anterior habían estado haciendo una batida de limpieza en el descampado, para continuar retirando residuos (latas y botellas de refrescos, plásticos,…).

Dos vecinas pertenecientes a Hortaleza se Cuida limpiando la zona. PHOTOLEZA

LA COSCOJA

La coscoja (Quercus coccifera) es un arbusto verde todo el año que se cría en laderas secas y soleadas, y sustituye, por ejemplo, encinares talados o degradados.

El hecho de colocar en la tierra una pequeña planta y saber que, si todo va bien, va a crecer hasta convertirse en un árbol es una de las mayores satisfacciones de la vida. Este pequeño gesto te hace ser partícipe de la continuidad de la vida en la Tierra y crea lazos de unión con la naturaleza, pero ¿por qué plantar árboles? ¿Qué sentido tiene?

Los seres humanos necesitamos a los árboles. En las ciudades, estos aportan sombra, humedad, oxígeno…, además de atraer y ser refugio para aves, insectos, arañas o pequeños mamíferos que constituyen pequeños entornos de biodiversidad. Simón, presidente de ARBA, comenta que plantar árboles en las ciudades es una manera de “traer el monte a la ciudad”, y la necesidad de la naturaleza en la ciudad se ha hecho aún más evidente en estos momentos de pandemia.

"El cambio climático no se combate solo a base de plantar árboles, sino a través de una disminución de las emisiones de CO2 a la atmósfera", Simón Cortés González

ARBA organiza frecuentemente encuentros para la recogida de semillas autóctonas y también plantaciones en diversos parajes de la geografía española con el objetivo de la recuperación del bosque autóctono. ¿Podría el hecho de plantar árboles contribuir a frenar el cambio climático? Podría contribuir, pero Simón recuerda que «el cambio climático no se combate solo a base de plantar árboles, sino a través de una disminución drástica de las emisiones de CO2 a la atmósfera».

Reducir las emisiones de efecto invernadero es algo que concierne a todas las personas y que «implica un cambio radical en las pautas de nuestro consumo actual y una transformación del paradigma de movilidad basado en el uso de combustibles fósiles», lo que supone «la adopción de medios de transporte saludables y sostenibles».

ARBA se encargó también de proporcionar azadones a los participantes, así como tutores y protectores para las plantas. PHOTOLEZA

EL FRESNO

El fresno (Fraxinus angustifolia) es un árbol muy versátil, que puede servir para proporcionar sombra o alimento para el ganado. Su fruto tiene un ala que facilita su diseminación con el viento.

Así como se diseminan las semillas y van dispersándose y llegando a nuevos lugares, también la idea de la plantación, que fue muy bien acogida por el vecindario, va a tener que realizarse en más ocasiones, ya que muchas de las personas que quisieron participar quedaron fuera de esta convocatoria porque el aforo tuvo que limitarse.

Las asociaciones convocantes prevén una nueva plantación próximamente, si la situación y el tiempo lo permiten

Las asociaciones convocantes ya prevén una nueva plantación próximamente, si la situación y el tiempo lo permiten. Además, todas se han comprometido, a través de su actividad asociativa, a mantener el riego necesario en los primeros años de vida de las plantas, sobre todo en el periodo estival.

Este descampado ya “va a quedar como un lugar a mantener”, y la plantación se dibuja como una tradición que debe conservarse en años venideros, cuentan ilusionados sus organizadores, que animan a todo el vecindario a participar en la plantación y conservación de los descampados del distrito. Mientras tanto, puede servir de inspiración la lectura del clásico cuento El hombre que plantaba árboles (L’homme qui plantait des arbres) del francés Jean Giono.

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