ACTUALIZACIÓN: este martes se ha confirmado que el desahucio de Rosa, previsto para el viernes 30 de octubre, se aplaza un mes. El juzgado de Alcalá de Henares que había ordenado el alzamiento ha aceptado la petición de la familia de posponerlo durante unas semanas.


Rosa es vecina de Hortaleza. Desde hace 25 años vive en un piso de la calle Trefacio, en Canillas. Un piso que ha dejado de ser suyo sin enterarse. Un deuda con la antigua Caja Madrid de su ex-marido, con el que no tiene relación desde hace años, provocó un embargo en los tribunales. En enero, el piso fue subastado a un particular que lo adquirió por 80.000 euros, la mitad de su precio en el mercado. Ahora lo quiere vacío, y ha solicitado el desahucio de Rosa, que no debe un céntimo a nadie. Si antes no se evita, Rosa se quedará en la calle el próximo viernes 30 de octubre.

Rosa es discapacitada y tiene una pensión de tan solo 200 euros. Hace unos años, recibió en casa una cartapara su marido, pero nunca llegó a abrir el sobre. No sabía que procedía de un juzgado y que notificaba el embargo decidido en los tribunales. El proceso continuó con el desconocimiento de Rosa, que también padece una esquizofrenia paranoide. Solo cuando su piso ya había pasado a otras manos supo lo que había ocurrido.

«Cuando mis padres se separaron no hubo liquidación del bien ganancial, de la casa. Eso ha afectado a todo esto, si se hubiera hecho lo habríamos evitado», explica su hijo Álvaro, de 27 años, que mantiene económicamente a su madre.

El joven tampoco sabía que la deuda de su padre había llegado tan lejos, y en cuanto descubrió la situación recurrió ante los tribunales, pero era demasiado tarde. «Mi madre tiene una enfermedad, y la secretaria judicial que vino aquí no le explicó nada a mi madre de lo que suponía la carta. Es una vergüenza que no se revierta algo así, nos tenemos que marchar de casa y perdiendo su parte ganancial, sin poder haber negociado», se lamenta.

Esta semana han recibido la orden de desahucio, que se ejecutará el 30 de octubre a las 11 horas. En Hortaleza, el vecindario ha comenzado a organizarse para detenerlo y en la redes sociales de internet se está difundiendo el caso con la etiqueta #RosaSeQueda. Mientras tanto, la abogada de la familia está intentando aplazar el alzamiento mientras el Ayuntamiento de Madrid busca una vivienda alternativa para Rosa. Pero el nuevo propietario parece tener prisa.

Según desveló el diario El Mundo, el comprador del piso, Manuel C.A., se dedica a adquirir viviendas en subastas judiciales para especular con los inmuebles, y ha negado a la familia un alquiler: quiere el piso vacío para revenderlo.

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